AREC DEL MOLINO DE LA VILLA

Molino en estado ruinoso que da nombre al AREC

En esta ocasión, desgraciadamente, nos toca hacer una entrada bastante más critica de lo habitual, y con más miras a hacer visible y denunciar la situación del Río Moros que a ofrecer un nuevo sitio donde pescar. Ya adelantábamos en la entrada del embalse de los Ángeles de San Rafael (https://pescaenespana.com/2022/09/18/embalse-de-los-angeles-de-san-rafael/), que lo del Río Moros daba para otra entrada bien larga, y no os estábamos engañando.

Si tuviéramos que resumir en un mapa el estado del Río Moros, este sería un buen ejemplo

Para ponernos en antecedentes, hemos de tener en cuenta que el Río Moros era, hace muchas décadas, uno de los mejores ríos trucheros de España, como si estuviéramos hablando hoy en día del Alto Tormes, el Órbigo, el Porma, el Cares, el Sella o cualquiera de esos míticos lugares a los que hoy en día los pescadores hacen viajes de cientos de kilómetros para estar unas horas en sus aguas.

Zona del puente de la SG-A-7225

El AREC del Molino de la Villa, considerado como “Aguas Trucheras”, se sitúa en la provincia de Segovia, pasa cerca de las poblaciones de El Espinar y La Estación, las cuales pertenecen al mismo término municipal. Su longitud es de unos 5,30 km, siendo su límite superior la Confluencia con el arroyo Bollos mientras que el límite inferior se sitúa en el Puente antiguo de la Ctra El Espinar-Segovia. Su período habitual de pesca comprende del 20 de marzo al 30 de junio, siendo sin muerte los lunes y jueves, y con muerte el resto de los días. Asimismo, tiene un limite de 7 pescadores por jornada que deben sacar el pase a través de la web de la Junta antes de acudir.

Puente antiguo de tres ojos que sirve de margen inferior del AREC: el ojo de la izquierda de la imagen está totalmente bloqueado por maleza y residuos, lo que supone un grave riesgo en caso de producirse lluvias torrenciales

Según la normativa, el cupo es de 2 truchas con un tamaño mínimo de 21 cm.

La cabeza de vaca cumple el tamaño mínimo. Si en vez de pescar, queremos montar un puzzle, tenemos su esqueleto completo esparcido a lo largo de dos kilómetros de río.
A la derecha de la imagen podemos ver la incorporación del Río Gudillos en el Río Moros. Este afluente corre la misma suerte que el Moros, solo que sustituyendo el puzzle de la vaca por el puzzle de trozos de muñecas rotas.

En las siguientes imágenes de determinados puntos, podemos vislumbrar la belleza de la que gozó el río en sus buenos momentos:

Al tratarse de un AREC, se rige por unas normas muy estrictas, entre ellas, desde el uso de lombrices limitado a martes y viernes hasta el hecho de solo poder utilizarlas con un anzuelo cuya “asta” sea mayor de 9 mm y la longitud total del anzuelo superior a los 25 mm.

Esta parte es importante: antes de ver las imágenes y el resumen que viene a continuación, imaginémonos por un minuto a un pescador teniendo que medir con una regla y una lupa si el “asta” de sus anzuelos superan los 9 mm.

Vallas oxidadas en medio del cauce y atadas a los árboles
A lo que parece, las vallas han sido sustraídas al ayuntamiento de Segovia para crear estas barreras; queremos creer que la Administración no ha colaborado en esto
Parte de un bidón de acero oxidado y corroído; el resto del mismo se puede encontrar diseminado por el río.
El bidón no es lo único de lo que encontraremos restos

Desde Pesca en España, intentamos dar una información lo más fiel y veraz posible a la realidad; para ello, hemos recorrido durante la temporada este tramo del rio en diferentes ocasiones.

Recorrer el tramo no ha sido tarea fácil, al tener que pasar por sitios como este donde se esconden alambres entre la vegetación y los márgenes laterales están vallados
En este punto, no nos quedó otro remedio que pasar literalmente a gatas por el agua

Los diques creados por el total abandono bloquean constantemente el río, haciendo imposible el tránsito de cualquier pez:

Según la normativa, se fija una dimensión mínima para la extracción de las truchas, habiendo durante esta temporada al menos ocho dimensiones diferentes que van desde los 21 cm hasta lo 40 cm de tamaño mínimo. Entendemos, pues, que alguien debería tener algún tipo de criterio, que incluso se apoyase en estudios de la ictiofauna, para poder conocer la densidad de peces y su tamaño actual en un tramo para después aplicar algún tipo de fórmula matemática a la hora de establecer las dimensiones mínimas de captura. Eso sería lo normal; eso sería una de las tantas tareas que tendrían que estar realizando los administradores que cuidan de nuestros ríos con el dinero de las licencias, pases de cotos, impuestos, etc.

Los triples alambres de espino son una constante, tanto en el cauce como en sus márgenes. Según el Código Civil, deben dejarse varios metros desde la zona de servidumbre del río antes de que alguien pueda vallar el margen. Aquí no es que ese alguien se haya adueñado de las zonas de servidumbre o de las riberas, es que directamente se ha anexionado el río a su terreno.

Dicho esto, ahora nos gustaría que alguien nos explicase cómo el técnico forestal correspondiente ha obtenido el resultado de 21 cm (el tamaño mínimo aplicable) teniendo en cuenta que diferentes personas a lo largo de la temporada no hemos sido capaces por más que lo hayamos intentado, ya no de pescar, si no de divisar una sola trucha en un rio de aguas cristalinas que, en algunos tramos, apenas tiene un par de metros de ancho. No parece muy sensato ni sostenible… ¿no? Además de que los AREC deberían situarse en zonas donde ya de por si haya suficiente abundancia de peces como para que cada pescador pueda extraer un par de truchas diarias. Vamos, los peor pensados dirían que han puesto este AREC a ciegas desde un despacho en un edificio público para hacer ver que se está realizando alguna función, porque, desde luego, de otra forma no es entendible. Y eso es lo más gracioso: como alguien ha sido tan incapaz e incompetente como para poner un AREC en un sitio tan sumamente nefasto y dejado de la mano de Dios, el mero hecho de enviar a pescadores allí, atraídos por los pases que se pueden sacar a través de la web de la Junta, destapa sus propias vergüenzas. La expresión de “pegarse un tiro en el pie” se queda corta.

Después de encontrar esta reliquia en medio del cauce, podemos hacernos una idea de cuánto hará que no se hace una limpieza aquí

Lo que si hemos sido capaces de ver han sido gobios y bermejuelas, estas últimas aparecen recogidas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en la categoría de “Vulnerable” y, por tanto, deberían recibir un trato preferente por parte de los gestores.

Ejemplo de bermejuela

En el siguiente artículo, titulado “El Timo del AREC del Molino de la Villa (Río Moros)” y fechado el 30 Abril 2014, podemos ver que la situación ya era parecida por entonces (y de eso hace casi una década): https://www.acueducto2.com/el-timo-del-arec-del-molino-de-la-villa-rio-moros/5442

Por otra parte, los miembros de la “Asociación de Pescadores por la Conservación de los Ríos” junto con miembros de la “Asociación Ecologista CENTAUREA” realizaron un muestreo de especies en el 2009, en el que se observó que la situación de los alambres de espino y demás ya era igualmente insostenible. En dicho estudio, se constató que mientras que en las partes cercanas a La Panera existían hasta 20 macroinvertebrados diferentes, en el tramo aguas abajo del pantano de Los Ángeles de San Rafael tan solo se encontró un macroinvertebrado (larva de mosquito), además de no encontrarse ningún vertebrado acuático.

El estudio puso de manifiesto la absoluta asfixia a la que se somete al Río Moros aguas abajo de la presa de Los Ángeles de San Rafael, donde ya no es que no haya peces, sino que no quedan insectos siquiera, y por no haber, no hay ni agua en épocas de estío con el fin de poder mantener las actividades lucrativas que se realizan en el pantano (Cable-ski, motos acuáticas, barcas de recreo…) sin respetar un mínimo caudal ecológico.

Si queremos descargar el estudio completo, basta con poner “http://apcr-pesca.es › memoriamoros” en el buscador de Google; la primera entrada nos remitirá al documento.

A pesar de que el objeto principal de nuestro blog es orientar a los pescadores acerca de nuevos sitios donde practicar su afición, es nuestra obligación moral reportar las negligencias y estados de abandono extremo que encontramos en la práctica de nuestro deporte, como es este caso. Por tanto, se han hecho llegar las imágenes del lamentable estado del río y de todas las vallas, residuos, objetos inadecuados y modificaciones del cauce al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) con el fin de que las estudien y realicen las actuaciones que consideren necesarias. También se hará llegar todo lo comentado con anterioridad a diferentes asociaciones ecologistas.

En la parte más cercana a “La Estación de El Espinar”, el río está en mejor estado. Casualmente, es una zona más visible, transitada, y está cerca del área recreativa de La Panera pudiendo encontrar alguna poza en buen estado
Si hemos recorrido el AREC remontando el río, al llegar a este punto, podremos alegrarnos porque se estará acabando la tortura; sin embargo, si llegamos al caer la noche nos podrán salir a recibir multitud de murciélagos en este túnel

El murciélago no es el único curioso animal que campa por aquí a sus anchas; también nos podemos cruzar con vacas, burros, caballos, cerdos, y velutinas, además de visones americanos escapados de una antigua granja en el municipio, los cuales, por cierto, se han extendido actualmente desde esta zona a Valladolid, Ávila, Zamora, Cáceres, Toledo, Madrid y Guadalajara.

También habitan en estas aguas tanto el cangrejo rojo como el señal , pero el Río Moros aguas arriba de la presa de Los Ángeles de San Rafael no está incluido en la “delimitación cartográfica de la pesca del cangrejo rojo y señal” por lo que no hay barreras a que estás especies invasoras se extiendan devorando las puestas de los pocos peces autóctonos supervivientes.

Sobre esta tecnología punta, solo diremos que según se van deshilachando los sacos, sus restos se quedan en las riberas tal y como se ve en la siguiente imagen:

El grado de abandono y permisividad es tal, que alguien ha decidido construir su propio azud con trozos de un tejado para retener el agua. La modificación del cauce es una infracción muy grave y, por tanto, debería ser sancionada con una multa de 10.000,01 € a 60.000,00 €.

Desde Pesca en España sugerimos los siguientes pasos:

  1. Eliminación total del AREC del Molino de la Villa: aunque sea por vergüenza, aunque sea por no hacer a pescadores coger el coche decenas o cientos de kilómetros para ir a pescar a un vertedero a esquivar alambres de espino triples, zarzas capaces de partir en dos el vadeador, vallas cruzadas, restos de animales muertos, murciélagos, velutinas, diques creados por castores nucleares y, por supuesto, vacas preñadas acechando, con su consecuente peligro. De verdad; por seguridad, por higiene, por dignidad, por decencia… no traigan a gente a pescar aquí.
  2. Investigación y sanciones: tanto a los propietarios de las fincas aledañas que hayan convertido el río en su abrevadero particular, como a los responsables forestales que han hecho caso omiso durante décadas del estado del río.
  3. Limpieza exhaustiva del río: harán falta muchos y grandes sacos para quitar toda la basura de este sitio.
  4. Adecuación de la vegetación y deslinde: no es aceptable que un río emblemático en zona truchera sea intransitable.
  5. Repoblación de truchas: no es difícil; la línea genética está en los embalses de cabecera, por lo que solo hay que ayudar a las truchas a dar el salto.
  6. Mantenimiento y vigilancia durante todo el año: hay muchos agentes forestales en la zona equipados con todoterrenos; tan solo se pide que dejen un hueco en el aprovechamiento cinegético -en el que parecen estar centrados en exclusiva- y se aseguren de que no se mueren los peces por la falta de mantenimiento del caudal ecológico o causas similares. Es remarcable indicar que se han producido mortandades de truchas en el embalse del Tejo por falta de oxigenación, mientras que el embalse del Vado de las Cabras situado 500 metros aguas arriba estaba lleno. Esas situaciones no deberían darse y, si se dan, deberían cursarse denuncias a los gestores responsables.
  7. Escala de peces: visto lo visto, esta última parece una utopía, si bien deberían construirse escalas para peces en los diferentes embalses.
Sería interesante determinar quién vierte qué con esta manguera semisoterrada situada en 40°44’40.3″N 4°12’16.8″W, desde dónde y con qué permiso.

Confiamos en que se tomen medidas por parte de la Administración y la próxima temporada encontremos el Río Moros en el estado que merece y, sobre todo, en el que merecen las futuras generaciones. Si así fuera, felicitaríamos a los agentes involucrados en lograrlo, pero, hasta que llegue ese momento, dejaremos está entrada a modo de registro de lo que hay en la actualidad.

Por último, incluimos el resto de imágenes de vallas, huesos y residuos encontrados por el camino con el recordatorio de que este río provee agua a diferentes núcleos de población :

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Coto de Angostura I

El coto de Angostura, situado en el Río Lozoya y con una longitud de 4,8km, es uno de los más históricos y emblemáticos de la Comunidad de Madrid. Está considerado aguas trucheras y el periodo hábil por lo general va desde el 1 de mayo hasta el tercer domingo de Julio. Durante dicho periodo es pescable todos los días en modalidad de captura y suelta (la única autorizada) excepto el jueves que permanece vedado. Tan solo se expiden 5 permisos por día con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuento además de 3 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Rascafria II y Alameda III de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte obligatoria quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Puente de la Angostura que da nombre al coto.

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

Durante los casi 5km de coto, nos moveremos desde los 1500m de altitud en su limite superior hasta los 1300m en su parte inferior. La cobertura móvil es totalmente inexistente en todo el tramo ya que estaremos metidos en una garganta en una zona donde ya de por si apenas hay, de manera que es conveniente llevar abundante bebida, alimentos y un chubasquero o alguna prenda extra si existe la posibilidad de que nos vaya a llover.

Su limite superior, lo marca la unión de los arroyos Guarramillas y Peñalara, mientras que el inferior está situado a 300 metros de la Presa del Pradillo.

El limite inferior se sitúa aproximadamente en la instalación de la foto

El Lozoya transcurre en este tramo unas decenas de metros más abajo paralelo a la carretera M-604 que va desde el Puerto de Cotos hasta Rascafría.

Lo que hace acudir a este lugar cada año a los pescadores es una buena abundancia de trucha fario -considerada por unos una subespecie de la trucha común, y por otros la misma especie- eso sí, de pequeño tamaño.

Trucha fario del tamaño habitual en el coto.

Casi todo el mundo que pesca aquí coincide en que el entorno es uno de los más bonitos en los que han usado la caña, siendo zona de montaña y de aguas claras.

La belleza del lúgar es innegable.

La orografía de esta zona es relativamente escarpada, no obstante, el río ha ido alternando pozas con zonas de corriente a modo de escalones de manera que nuestra forma de pesca puede ser aplicable una y otra vez a lo largo del tramo. Dado que las truchas suelen estar en las pozas, podemos acceder a ellas por su parte trasera para no ser detectados, y realizar varios lances aguas arriba donde creamos (o veamos) que están situadas. Si tras varios intentos con un par de cucharillas o moscas diferentes no ha habido resultado, podemos continuar hasta la siguiente poza e iniciar de nuevo el ritual.

Ejemplo de poza pequeña.

Se recomienda el procedimiento anteriormente descrito, puesto que si las truchas de una poza nos detectan y entran en “estado de alarma” seguramente ya no coman ni nos hagan caso hasta que desaparezcamos un buen rato de allí, siendo así preferible el buscar una nueva postura donde aún estén activas y no alarmadas.

Poza de mayor tamaño.

Como ya hemos comentado, las truchas son por lo general pequeñas, teniendo que utilizar cucharillas del 0 o del 1 y moscas no muy grandes. Aun con todo y con eso, tendremos bastantes picadas fallidas, pero por lo general la diversión está asegurada.

A pesar de estar metidos en una garganta, encontraremos aquí el espacio suficiente para pescar con cola de rata sin grandes apreturas pues la vegetación no es tan cerrada como en otros tramos del Lozoya.

Si nos posicionamos bien utilizar la cola de rata no será un problema.

A modo de reto del siglo, o tal vez casi de broma, por motivos de gestión y mejora de las poblaciones de trucha común viene indicado en la orden de vedas que el primer miércoles de cada mes, se podrá permitir la captura con muerte de trucha común de talla superior a 40 cm -ya puestos podía permitirse también la extracción de esturiones-.

Los aparcamientos no abundan, y dejar el coche en un arcen de la carretera es sinónimo de multa. Hay dos pequeños parkings en los recodos que hace la carretera y otro en la zona del restaurante “La Isla”. El fin de semana conviene madrugar si no queremos quedarnos sin hueco.

Situación de los aparcamientos.
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Embalse del Castro de las Cogotas

El Pantano del Castro de las Cogotas recibe el nombre de un antiguo e impresionante poblado de origen Veton que se asienta en la parte norte de la masa de agua a la izquierda del muro de la presa aguas abajo.

Vista lejana del embalse.

Pegado a la ciudad de Ávila, y con una capacidad de 58,60 hm³ tiene como principal objetivo el riego de las tierras circundantes, aunque puede utilizarse para abastecer de agua potable a la población en caso de emergencia.

Está considerado aguas libres no trucheras excepto un kilómetro cercano a la presa en la margen derecha aguas abajo que es un Escenario Deportivo Social (EDS). En ambos casos se puede pescar todo el año solo con la licencia de pesca.

Vista lejana del muro de la presa.

El pantano, además de la aportación de algunos pequeños arroyos, toma el agua principalmente del Río Adaja una vez ha pasado por el Embalse de Fuentes Claras. El muro de la presa de Fuentes Claras hace a su vez de cola para el Embalse Del Castro de las Cogotas al estar encadenados.

Sobre las especies que habitan en el agua el resumen es muy rápido: CARPA. Es cierto que existen poblaciones tanto de lucio como de blackbass que se apostan en los númerosos restos de árboles sumergidos que hay en el fondo, pero tanto su número como su tamaño son bastante reducidos por lo general, habiendo mejores masas de agua para su pesca. Si aun así queremos probar, un buen sitio para intentarlo es la entrada de los pocos arroyos existentes, especialmente la salida de la recula del Arroyo de las Rominillas. No obstante, como ya hemos avisado, aquí se viene a por carpas y aunque busquemos depredadores no es raro acabar sacando un par de ellas al robo lo queramos o no.

Notas finales 2023: Ha habido una explosión demográfica de luciopercas debido a la falta de dominancia de otros depredadores, y se están sacando de forma habitual.

Arroyo de las Rominillas con poca agua, todo lo que se ve en la imagen hasta el coche queda cubierto cuando el embalse está lleno.
Captura desde donde estaría el coche en la anterior foto con el embalse lleno.

El tamaño de estas no suele alcanzar grandes cifras, será difícil batir nuestro record de peso o tamaño aquí, pero el número de ejemplares lo compensará por lo general con un día de pesca divertido.

Captura de carpín.

Si acudimos el fin de semana, lo normal es que nos topemos con varios grupos de pescadores que ceban el agua de forma desaforada, contándose -sin exagerar- por cientos de kilos el engodo que pueden llegar a utilizar al cabo del mes entre todos. Esta practica está prohibida excepto en la parte considerada Escenario Deportivo Social (EDS) y probablemente sea la razón por la que la población ciprinida está desatada.

En el EDS la pesca sin muerte es obligatoria, este va desde la zona llamada “Barranco de excavación” hasta el “Depósito de piedras labradas”. Mejor ver la siguiente imagen para hacerse a la idea:

La línea marca aproximadamente la situación del Escenario Deportivo Social.

Como cebos funcionan todos los típicos de carpfishing sin excepción, aunque la modalidad en la que se consiguen casi todas las capturas es a fondo, buscando mayores profundidades a medida que el agua tenga menor temperatura.

Ejemplo de zona de playa muy adecuada para el carpfishing.

Existen dos zonas de aparcamiento, una en la cola del pantano y otra cerca de la presa. Desde estos aparcamientos tendremos acceso a las zonas más transitables para llegar al agua, pero también las más pescadas. Para llegar a cualquier otra zona entre estos dos puntos que están separados por más de siete kilometros de agua tendremos que buscar pistas transitables con SUV o 4×4 u optar por dar una buena caminata.

Por estos caminos es mejor no transitar con un turismo que no cuente con una altura libre al suelo elevada.

Por último, comentar que se realizaron sueltas de anguilas en el pantano, saliendo de vez en cuando algún ejemplar. Ya que no pueden reproducirse en agua dulce están en peligro critico de extinción y su inmediata devolución es obligatoria. Las multas al respecto no son para tomárselo a la ligera.

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Laguna del Campillo

La Laguna del Campillo es una antigua gravera de Madrid, que estuvo en funcionamiento hasta los años 80. En esa época, se llegó mediante la excavación al nivel freático, que sumado a las aguas de lluvia termino provocando que el agua llenara la cubeta.

Foto de la laguna tomada desde la zona del aparcamiento del polideportivo.

Posteriormente se realizaron trabajos de reacondicionamiento del entorno, limpiando la zona, suavizando las orillas y realizando plantaciones vegetales para crear un sitio idóneo donde surgiera un nuevo ecosistema.

Los trabajos dieron sus frutos, y hoy en día es un lugar con una gran biodiversidad, donde por ejemplo encontraremos a muchos aficionados a la ornitología dado que se ha convertido en una zona de paso importante para las aves.

Las espadañas crecen alrededor de la laguna.

Está considerada como aguas libres no trucheras, pudiendo pescarse todo el año con la licencia de pesca de la comunidad autónoma, en la modalidad “sin muerte”. Según la orden de vedas, los márgenes definidos son: en sentido horario, desde el observatorio de aves situado enfrente de la nave techada de la fábrica de viguetas, hasta el inicio de la lengua de tierra situada frente al Centro de Educación Ambiental. En resumidas cuentas, se puede pescar la parte oeste pero no la este.

Aproximadamente la zona a la derecha de la línea roja está vedada.

A nivel de ictiofauna, inicialmente se podría decir que esta laguna era el “paraíso del barbo”, en ella se capturaban de forma abundante y de generosos tamaños, no obstante, el paso del tiempo y las especies invasoras fueron deteriorando su población hasta reducirla de forma dramática. Hoy en día podemos ver en las orillas percasoles, gambusias y alguna bermejuela o tal vez calandino. A nivel de pesca deportiva lo que atrae de esta laguna es por un lado una población estable de carpas, en general de no mucho tamaño, y por otro lado otra población estable de blackbass. En el caso de los blackbass también encontraremos pequeños tamaños, pero está constatado que existen ejemplares que sobrepasan los 2kg a pesar de que no se dejan ver muy a menudo.

Blackbass capturado cerca de la orilla con cucharilla, el tamaño de los ejemplares suele ser similar a este.

La laguna está situada muy próxima al Río Jarama, llegando en algunos tramos a estar a tan solo 50 metros de dicho Río. Tal vez, esto provoca que muy puntualmente aparezca algún lucio en sus aguas -mejor no saber cómo-, pero no es una especie que vayamos a encontrar por lo general. Este hecho nos brinda la oportunidad de alternar pescando en el río y en la laguna.

Conseguir capturas en la laguna es por lo general una tarea difícil, y desde luego existen otras masas de agua en las que tendremos más éxito por norma general, pero para los residentes en los alrededores del sur de Madrid es un buen lugar donde matar el gusanillo. También es interesante acudir en épocas frías ya que el agua de la laguna se mantiene a una temperatura más estable al no recibir el aporte directo de ríos o arroyos.

Si llevamos vadeador podremos entrar al agua en determinados puntos como el de la foto inferior para realizar lances paralelos a la orilla.

Entrada al agua entre la espadaña.

En caso de no llevar vadeador, estaremos algo más limitados pero siguen existiendo buenos sitios desde donde realizar lances:

Por último, comentar que hay muchas lagunas en la zona pero la mayoría están completamente vedadas, se recomienda consultar la orden de vedas en caso de querer explorar alguna.

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Embalse de Manzanares el Real o de Santillana

El pantano de Santillana, situado a las faldas de la Sierra de Guadarrama en la Comunidad de Madrid, tiene una capacidad de 91hm3. Actualmente está considerado coto ciprinícola (aguas no trucheras) de manera que además de la licencia de pesca necesitaremos sacar un permiso, ya sea en la web de la Comunidad de Madrid o a través de la página web del Club Deportivo de Pesca de Santillana (el coste del pase general ronda los 4€):

http://clubdepescasantillana.com/

El entorno es maravilloso con La Pedriza y el Castillo de Manzanares de fondo.

Recibe las aguas del Río Manzanares, del Río Samburiel y de númerosos arroyos siendo probablemente el más destacado el Arroyo del Mediano.

Esta masa de agua tuvo fama durante décadas debido a los enormes peces que salían de ella, históricamente se realizaron los probablemente primeros concursos de pesca de lucios de España.

Hoy en día ya no se puede esperar la misma calidad de capturas de antaño, no obstante, sigue siendo un buen sitio donde encontrar lucios de dos cifras y carpas que pasan de los 20kg. La calidad del agua, a pesar de que suele estar algo enturbiada por el movimiento de la arena y las algas, es bastante buena, lo que a su vez se traduce en una gran ictiofauna.

Las especies principales a pescar son el lucio y la carpa. Como pez pasto; además de percasoles, veremos literalmente millones de alburnos, de tan variados tamaños que algunos entran hasta a las cucharillas pequeñas como si de un depredador se tratase.

Alburno pescado con cucharilla del número 0.

En estas aguas hubo una población de blackbass, sin embargo, el lucio gano la batalla y tan solo quedan algunos ejemplares -de gran tamaño, eso sí- pero en un número prácticamente despreciable. En menor cuantía aún, se realiza alguna captura de trucha común (cuya devolución inmediata al agua es obligatoria) y parece que el último invitado que ha proliferado en gran medida es el escardino, al que pescaremos con pequeños cebos típicos del carpfishing pero que en determinadas épocas del año también nos sorprenderá atacando a cucharillas de hasta el número 3 o a pequeños vinilos.

Los escardinos a veces nos dan la sorpresa.

Como comentábamos anteriormente, la trucha es de devolución obligatoria porque está vedada en este pantano, ocurre lo mismo con el barbo, aunque no parece que queden ejemplares de este último.

El embalse está dividido en tres tramos pescables con el mismo permiso permaneciendo el resto del perímetro vedado, se pueden pescar todo el año tan solo teniendo en cuenta que los lunes son de captura y suelta obligatoria.

Siguiendo la orden de vedas, los tramos denominados “A” y “C” van desde el Puente del Río Samburiel hasta el Punto de la margen izquierda definido por la trayectoria perpendicular a la ctra. M-608 a la altura de la rotonda de acceso a la urbanización «Peña del Gato» y hasta el Punto señalado a la altura de la finca del Espinarejo respectivamente.

Puente del Río Samburiel.

El tramo B va desde “En margen izquierda, en la desembocadura del Arroyo de Chozas.” Hasta un “Punto distante unos 650 m del muro de la presa”.

Este mapa facilita identificar los tramos pescables, marcados en azul.

En los tramos A y C, que vienen siendo la misma zona, pero en orillas opuestas, tendremos muy poca profundidad y en su mayoría fondo arenoso. Esta zona es ideal para practicar el carpfishing aunque la presión de pesca es elevada. Si queremos buscar algún depredador, lo mejor será acercarse a la desembocadura del Río Manzanares en el pantano donde se forma una recula con algo más de profundidad. Como se ve en el cartel, existen numerosos aparcamientos pero suele estar prohibido aparcar fines de semana o festivos, en este sentido es mejor cerciorarse unos días antes o dejar el coche en el propio pueblo.

Recula donde desemboca el Río Manzanares.

El tramo B tiene por lo general mayores profundidades y es más apto para la pesca de depredadores, como sitio destacable hay un puente en la desembocadura del Arroyo de Chozas que cruza de un lado a otro toda esta zona creando un cuello de botella en su paso de agua. Solo podremos pescar hasta la mitad del puente -el límite está señalado con carteles-, pero la particularidad del lugar nos permitirá poder tentar a los lucios o dedicarnos a pescar alburnos a la vez que tenemos puesta una caña a las carpas sin movernos del sitio. A esta zona se puede llegar desde la carretera M-862 donde dejaremos el coche cerca de una instalación de hípica para continuar andando hasta la orilla.

Al parecer aquí los peces también tienen derecho a sentarse y descansar de vez en cuando.
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Embalse de Las Vencías

El pantano de Las Vencias con sus 5hm3 de capacidad máxima está ubicado en la provincia de Segovia, en la parte noreste de la provincia. Considerado como aguas libres no trucheras -solo es necesaria la licencia de pesca- es alimentado por el Río Duratón tras haber pasado anteriormente por las famosas Hoces del Río Duratón.

Imagen tomada desde la presa.

En verano es una zona muy turística, se realizan actividades de Kayak, Paddle Surf, etc., por suerte no hay embarcaciones a motor, pero en festivos y fines de semana se masifica.

Lo accesos son por lo general muy escarpados y boscosos, siendo en su mayoría imposibles de pescar excepto en tres puntos:

  • Cola del pantano: La desembocadura del río en el embalse es un sitio cómodo para pescar, no obstante, el trajín de kayaks sumado a la poca profundidad asustará a la mayoría de los peces siendo en la practica el alburno el único pez que podremos encontrar, salvo que vayamos “río abajo” hacia el pantano donde encontraremos zonas con algo más de agua y algún depredador . Para llegar hasta aquí hay que acercarse al pueblo de San Miguel de Bernuy y tendremos el río justo al lado.
Cola del pantano.
  • Zona de chiringuitos: Desde la carretera SG-V-2425 a la altura del pueblo de Valles de Fuentidueña sale una pista en buen estado hacia el este, llegando hasta una zona con un par de chiringuitos donde forman una playa liberando un poco el área de la vegetación, no obstante, estos locales alquilan piraguas y el ir y venir de las mismas será constante. Las algas alrededor de la playa serán una constante, complicándonos cualquier intento de realizar un lance largo siendo mejor intentar buscar depredadores cerca de las orillas donde intentan emboscar a las percasoles.
Playa de los chiringuitos.
Las algas abundan en esta zona.
  • Presa del embalse: Si nos acercamos al pueblo de Fuentidueña (no confundir con Valles de Fuentidueña) y seguimos la Calle de las Vencías remontando el río por el margen izquierdo aguas arriba llegaremos a una pista que finalmente acaba en un aparcamiento al lado de la presa. Esta zona es lógicamente en la que encontraremos mayores profundidades, existiendo tres o cuatro salientes rocosos desde los que hacer lances. Al ser aguas bastante limpias veremos pasar de vez en cuando algún pez de buen porte.
Zona de la presa.

La zona de la presa está delimitada por unos conos, los kayaks no deberían pasar de estos según la normativa pero la realidad suele ser otra.

Boyas a la izquierda.

Si nos gusta el senderismo y la exploración, hay algunos puntos más desde los que lanzar las cañas, pero el esfuerzo que conlleva encontrarlos y llegar a ellos no merece el esfuerzo. Si queremos hacer esto, una buena idea -si entra en nuestro presupuesto- es alquilar una pequeña embarcación a pedales y llegar fácilmente a cualquier rincón donde queramos desembarcar.

Cartel informativo.

En cuanto a especies, de depredadores encontraremos tanto blackbass como lucio, siendo el primero el dominante en el pantano. Como pez pasto hay alburnos -especialmente en la cola del pantano- y percasoles en las zonas someras, en cuanto a ciprínidos existen tanto carpas como barbos, siendo las primeras más abundantes. Como no podía ser de otra manera, también habita en sus aguas el cangrejo señal.

Captura de blackbass en la zona de chiringuitos, este ejemplar estaba persiguiendo percasoles cuando vio nuestra cucharilla y la atacó.
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Coto de Alameda III

El coto de alameda III es un tramo truchero sin muerte de la Comunidad de Madrid situado en el Río Lozoya a lo largo de 3,8km, su límite superior es el “Puente de Oteruelo del Valle” y el inferior el “Puente de Pinilla del Valle”, estando prohibido pescar cerca o debajo de este último. El período hábil habitual va del 2º domingo de marzo al 3er. domingo de julio, ambos inclusive. Dentro de este periodo se puede pescar todos los días excepto el jueves que está vedado.

Puente que marca el limite inferior del coto.

Además de nuestra licencia de pesca, deberemos adquirir el permiso diario. Actualmente se distribuyen 9 permisos los días laborables y 15 los fines de semanas y festivos para no ribereños con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuentos además de 6 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Cartel indicando el coto de pesca

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Angostura I y Rascafria II de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Los cebos permitidos son los autorizados para CyS en la zona truchera de la Comunidad de Madrid, según la web de la comunidad esto es:

“En las aguas incluidas en la zona truchera:

  • Cebos naturales: lombriz de tierra, canutillo y gusarapa, montados sobre anzuelos sencillos.
  • Cebos artificiales: cucharilla, mosca, “streamer”, imitaciones de peces y vinilos. Se exceptúan las masillas y las moscas en cualquiera de sus variedades o montajes que empleen plomada de arrastre o fondo.”

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

El río está situado en una zona bastante llana, no obstante, los márgenes del rio son bastante boscosos y con muchos arbustos haciendo a veces bastante complicado el poder desenvolvernos con soltura.

Recodo algo más despejado cerca del limite inferior.

A principios de temporada lo normal es que lleve un caudal muy abundante, dado que el cauce no es excesivamente ancho esto provoca una corriente rápida dificultando la pesca en la mayoría de los tramos. Esto, sumado a que el agua está realmente fría puesto que proviene directamente del deshielo de la Sierra de Guadarrama a través de infinidad de arroyos situados en la vertiente sur de los Montes Carpetanos y la vertiente norte de Cuerda Larga hace que pescar en la apertura de temporada a veces no sea una experiencia tan agradable como tenemos en mente.

Hay zonas casi imposibles de pescar con el caudal alto.

Como es de esperar, en las primeras semanas con el agua a 2 o 3 grados las picadas son muy poco frecuentes, consiguiendo a veces una sola captura entre todos los pescadores presentes en la jornada. Según van avanzando las semanas, las truchas se van animando y se da algo más de actividad, pero no nos engañemos, esto ya no es lo que era y en general solo veremos minitallas, además de que la densidad de truchas en este tramo es baja.

En la zona del puente de Oteruelo del Valle encontraremos un paisaje diferente que nos dejará pescar con mayor comodidad.

A partir de abril o mayo (según las temperaturas que se vayan dando en el año) empezara tal vez la etapa más interesante dado que el Lozoya desemboca aquí en el Embalse de Pinilla sin obstáculo alguno. El embalse hace un poco de “reservorio natural” de peces, que animados por el calor empezarán a remontar el Lozoya, encontrándonos algunos días verdaderos cardúmenes de barbos y bogas subiendo el río buscando un sitio ideal para desovar.

Una forma inteligente de pescar este coto es aparcar en el parking cercano al “Puente de Pinilla” e ir aguas arriba. El margen izquierdo aguas arriba es el más adecuado al poseer un sendero un poco desdibujado que nos ayudará un poco en nuestra marcha, también se puede pescar por su margen derecha; pero es bastante más complicado, peligroso y nos encontraremos varias vallas sin paso de pescadores.

Si optamos por el margen derecho, este pondrá a prueba nuestras aptitudes físicas y nuestra paciencia.
Más dificultades

Una vez llegados hasta el limite superior, si nos apetece, podemos continuar pescando algo más de un kilómetro aguas arriba pues se acaba el coto, pero entramos en una zona truchera de aguas libres hasta la carretera M-611.

Limite superior del tramo libre.
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Coto de “El Chorrón”

El Chorrón es un tramo acotado del Río Tormes situado justo por debajo de la presa de Santa Teresa, cerca del pueblo llamado “La Maya” en la provincia de Salamanca. Su longitud es de aproximadamente dos kilómetros y está considerado como zona truchera sin muerte.

Para pescarlo, tendremos que disponer además de nuestra licencia de pesca de un permiso diario, podemos conseguirlo en la web de la Junta de CyL https://servicios.jcyl.es/cope/pagina-principal.action . El precio general es de 10€ entre semana y 12€ fines de semana y festivos. El máximo de permisos es de 12 pases por día, pero no suele llenarse el cupo excepto los primeros días de la apertura de veda -consultar la orden de vedas anual para conocer el periodo hábil, habitualmente es de marzo a octubre-.

Captura tomada desde los restos del molino del Chorrón que da nombre al coto.

El limite superior del tramo es el pie de la presa de Santa Teresa, y el límite inferior -que a su vez es el límite superior de un Escenario Deportivo Social (EDS)- se sitúa 250m aguas abajo de los restos de un molino que dan nombre al propio coto.

Límite superior.
Límite inferior.

Este sitio es bastante conocido especialmente entre los aficionados de la pesca a mosca por la generosa población de trucha común que habita en sus aguas. Los ejemplares suelen ser de pequeño o mediano tamaño y lo ideal es utilizar equipos ligeros.

La trucha es la reina indiscutible de este tramo, salvo excepciones muy residuales -algún ciprínido que pueda caer del embalse- no encontraremos otra cosa en sus aguas… y la verdad es que no hace falta, podemos pasar grandes días de pesca tan solo bailando con nuestra reina.

Trucha capturada con cucharilla Evia de plata del número 2.

El río en su caudal natural tiene por lo general poca profundidad, siendo lo normal entre el medio metro y el metro, en pocos sitios puede llegar a metro y medio y en zonas muy puntuales cercanas a la presa a los dos metros. Para disfrutar plenamente del entorno es mejor ir con vadeador.

Zona de mayor profundidad cercana a la presa.

El fondo combina terreno arenoso con las típicas zonas pedregosas de cantos redondeados que solemos encontrar en los rios trucheros, como es habitual en El Tormes, la mayor parte del agua está poblada por algas horizontales de varios metros que dificultaran cualquier lance largo, es por esto por lo que la técnica ideal en este lugar es pescar a mosca seca con cola de rata por encima de las algas, o a ninfa buscando las venas de corriente.

La pesca al lance ligero con cucharilla es factible, aunque dificultosa. Como es natural en este tipo de aguas, solo podremos utilizar cucharillas de un arpón y sin muerte, la mejor forma de pescar con este estilo es con cucharillas que no pesen mucho -números 1 o 2- y de paleta ancha para que podamos mantenerlas lo más superficiales posibles alzando ligeramente el puntal de la caña mientras hacemos la recogida. Con todo y con eso, notaremos constantemente el roce con las algas, pero esto no debe desanimarnos pues el que la sigue la consigue.

Zona de poca profundidad y algas.

Otra opción interesante sería pescar a la leonesa, pero sin utilizar moscas ahogadas que enganchen el aparejo.

Los peces están repartidos por todo el coto, podemos encontrarlos en cualquier punto de este por lo que podemos optar por recorrerlo o mantenernos más estáticos en una zona. Lo que realmente marcará la diferencia será aprovechar los ratos en los que hay mayor actividad.

Si decidimos recorrer el coto, la mejor opción es hacerlo por su margen derecho aguas arriba pues hay un sendero que nos permitirá hacerlo con facilidad.

Sendero paralelo al río en el margen derecho aguas arriba.

Para acudir, lo más habitual es llegar en coche al pueblo de “La Maya” y coger alguno de los caminos llanos y en relativo buen estado que salen hacia el este. Hay pequeñas zonas sin vegetación donde se puede aparcar sin obstaculizar el paso a los agricultores de la zona.

Por último, si nos han puesto muchos problemas en casa para ir a pescar, despues de pasar el día es aconsejable pasarse por Guijuelo -a 15 minutos en coche- para volver a casa con un poco de jamón de recompensa 😉

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Embalse de Orellana

El embalse de Orellana, perteneciente a la cuenca del Guadiana y situado en la provincia de Badajoz con sus 808 hm³ de capacidad es uno de las más emblemáticos de España. En sus aguas se han obtenido capturas récord con carpas que han superado los 30kgs, lucios cercanos a los 15kg y basses no muy alejados de los 4kg.

Se consideran aguas libres no trucheras, siendo necesario, por tanto, solo nuestra licencia de pesca para acudir.

Uno de los recodos del embalse.

Está considerada una de las mecas de los carpistas, encontrando infinidad de grupos de ellos que montan sus puestos con varias cañas y ceban su zona de manera muy abundante manteniendo el “campamento” a veces hasta durante tres semanas. Sus lances pueden alcanzar los 100m, lo que sumado a la utilización de varias cañas genera una zona bastante amplia en la que no podremos pescar puesto que engancharemos sus líneas. En general ponen boyas llamativas delimitando su zona de pesca, pero ante la duda lo mejor siempre es preguntar.

Los carpistas suelen buscar zonas someras para su actividad.

Orellana ha sido siempre el origen principal de los cangrejos rojos vendidos en España, existiendo varias empresas con una concesión para pescarlos con nasas, y aunque desde que no se pueden vender vivos (solo ya cocidos) ha bajado mucho su actividad, seguiremos encontrando decenas de ellas en el agua que deberemos evitar si no queremos tener enganches.

Como es lógico, las temperaturas son en general más calurosas que en la zona centro, de manera que los peces permanecen activos durante más tiempo y les permite alcanzar grandes tamaños.

Un gran atractivo del embalse es la pesca de blackbass, encontrando muchos ejemplares que superan los 2kg, y algunos los 3kg, cuando las hembras se llenan de huevas pueden alcanzar los 4kg. Si buscamos los ejemplares más grandes el mejor mes es marzo, pero tendremos que buscarlos en zonas de rocas o estructuras sumergidas y entrarán a señuelos profundos y lentos, siendo tal vez el jig la mejor opción posible. La freza se produce en abril -mayo, dando paso a cada vez más actividad, pero de ejemplares más pequeños.

Nuestro compañero José Antonio tras conseguir un Blackbass de 2.4kg.

Los lucios permanecen activos prácticamente todo el año, entrando por lo general a señuelos grandes del tipo Sawamura de 7 pulgadas. Algunos años se generan algeros de varios metros haciendo inviable la pesca sin enganches salvo con señuelos como el comentado anteriormente en el que podemos “esconder” el anzuelo.

En esta imagen vemos el puente de la BA-137, debajo del mismo se suele practicar la pesca con pez vivo.

La presencia de luciopercas es muy abundante en todo el pantano, habiéndose sacado alguna en los últimos tiempos de 4kgs. Desde su introducción la población de alburnos que era el pez pasto del lugar ha disminuido drásticamente, de manera que la alimentación principal de los depredadores se basa en cangrejos rojos. Esta peculiaridad hace que los peces (especialmente los basses) tengan la boca muy dura, teniendo que clavar en las picadas de forma muy contundente para evitar que no se enganchen.

Sobre otras especies; continúa habiendo pequeñas poblaciones de percasoles y tencas. El último invitado al ecosistema es el pez gato moteado (Channel Catfish) del que se han sacado ya ejemplares de 18kg con técnicas de carpfishing.

Existen barbos en el pantano, su número probablemente se pueda contar con los dedos de las manos, pero si por casualidad damos con uno ya podemos agarrarnos y tener un buen rato libre porque superan los 10kg y es más fácil que nos quiten la caña a que los saquemos del agua.

Siendo Extremadura, es posible pescar con pez vivo, pero solo podremos utilizar tencas obtenidas en sitios homologados para su uso como cebo.

La extensión del pantano es realmente grande, siendo en general arenoso combinado con algunas zonas de pizarra. La pesca de depredadores desde orilla, aunque posible, nos llevará a dar largas caminatas buscando las zonas de pizarra o estructuras donde estén acechando. Es por esto, que tal vez sea uno de esos lugares donde merece la pena contratar un guía con barco motorizado que nos facilite enormemente la tarea.

A la izquierda vemos un cortado rocoso en el que es buena idea buscar depredadores.

Respecto a zonas es difícil quedarse con alguna dada la extensión del entorno, un sitio cómodo en el que dejar el coche es el parking de la “Playa de Calicantos”, desde la que podemos empezar nuestra exploración de zonas.

Parking de la Playa de Calicantos.

Casi toda el agua recibida en este embalse viene a través del trasvase de La Serena, o desde el propio Guadiana después de pasar el embalse de García de Sola. La zona es poco lluviosa y hay pocos arroyos que desemboquen una cantidad de agua importante en el mismo ya que además está alejado de las montañas y no tienen agua de deshielo.

Otra buena opción es moverse con pato, ya que al ser la cuenca del guadiana no es necesario tener ningún permiso especial para su uso, siempre teniendo cuidado con las zonas de pesca de carpistas y las númerosas lanchas de pesca que circulan por el pantano.

Desde el Puente de Cogolludo hacia el norte es zona de protección de aves (ZEPA), estando prohibida la pesca desde orilla en penínsulas que se convierten en islas durante todo el año. Aunque esta prohibición es bastante abstracta, las que si son de más clara aplicación es la pesca en la zona indicada en la foto cerca del puente de cogolludo:

Zona ZEPA cercana al puente de cogolludo.

Y tambien la zona del arroyo de las Valsecas:

Zona ZEPA del arroyo de las Valsecas

Si queremos más información al respecto de la zona ZEPA debemos acudir al siguiente enlace de la Junta de Extremadura: http://extremambiente.juntaex.es/index.php?option=com_content&view=article&id=4275

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Embalse de Pedrezuela o del Vellón

Situado entre Guadalix de la Sierra y El Vellón, se encuentra el pantano de Pedrezuela (también llamado del Vellón) con una capacidad máxima de 41 hm3. Está catalogado como coto ciprinícola de captura y suelta, y podremos pescar en el si tenemos la licencia comunitaria y además sacamos un permiso con un coste general de 4 €. Esto podremos hacerlo online a través de la web de la Comunidad de Madrid, o preferiblemente a través del enlace:  https://www.tiendaclubdepescaelvellon.com/ gestionado por el club de pesca local. Como es habitual, existen descuentos para menores de 16 años, mayores de 65, discapacitados y ribereños siendo el importe de 2 € en estos casos.

Para sacar el permiso presencialmente, podéis acudir al bar Sol de Guadalix o al bar Luna de El Molar.

El principal afluente es el río Guadalix, en la cola del pantano. En su día llegaban truchas desde sus aguas, pero hoy en día esto no ocurre. El coto está dividido en tres tramos:

Tramo 1: orilla derecha aguas abajo desde el aparcamiento de la ermita de Ntra. Sra. La Virgen Del Espinar hasta la entrada del Arroyo de Valesaelices.

Tramo 2: orilla izquierda aguas abajo desde  El Arroyo de Caragüeña hasta el talud de la antigua carretera que cruza el embalse a la altura del Peñón del Montecillo.

Tramo 3: desde la entrada del Arroyo de Albalá (zona del club de escalada) hasta la presa.

Para una mejor definición, podéis observar el siguiente mapa:

Tramos de pesca.
Aparcar no debería ser un problema en ninguno de los tramos, puesto que hay zonas destinadas a ello.

Las dos primeras zonas son de grandes playas y poca profundidad, en su mayor parte arenosas, excepto por algunas pequeñas zonas de roca y en las entradas de los arroyos, donde se concentra más vegetación. En el primer tramo, si usamos vadeador, debemos extremar la precaución pues existen pozos con una profundidad de un par de metros en la playa que nos pueden dar un gran susto.

Imagen en la zona del tramo I, zona de playa con poca profundidad.
Antigua carretera paralela a la orilla en el tramo I.

El tercer tramo es diferente, comenzando por una zona con mucha vegetación sumergida y poca profundidad cerca del Arroyo de Albalá y alcanzando bastante más profundidad y rocosidad según nos acercamos a la presa. Tal vez sea este último el mejor punto si nuestra intención es capturar un ejemplar grande.

Entrada del Arroyo de Albalá.
Zona intermedia del tramo III.

El estado del coto es, en general, bueno. Cuenta con un guarda que se encarga de revisar los permisos, hacer cumplir las normas y mantener limpio el entorno. Este sitio alcanzó mucha fama hace años, cuando en una sola jornada podías pescar cuarenta o cincuenta lucios sin despeinarte, pero -como viene siendo habitual en tantos lugares- esos días ya pasaron y ahora cuesta bastante más conseguir alguna picada. A pesar de ello, sigue siendo uno de los mejores sitios para la pesca del lucio cerca de la capital aunque no suelen salir ejemplares récord, siendo lo más habitual obtener capturas de ejemplares pequeños y medianos (de hasta 4 o 5 kgs).

Cerca del Arroyo de Valdesaelices encontraremos algo más de profundidad y rocas (Tramo I).

Como buen coto ciprinícola, no podía faltar una abundante población de carpas, cuyos tamaños pueden llegar a ser considerables; no obstante, no se tiene constancia de tamaños récord. En su día hubo barbos pero actualmente no se encuentran, habiendo en el aire una iniciativa de repoblación de los mismos sin haberse concretado mucho más. Como compensación, tenemos desde hace poco a un nuevo ciprínido invitado: el escardino. A pesar de que este pez no suele superar los 20 cm es un aliciente para acudir a tachar de nuestra lista de capturas una especie más.

Zona de la presa (tramo III).

Como pez pasto encontraremos percasoles; antaño, había tencas, si bien su presencia actualmente -de haberla- es testimonial.

En los últimos años se han dado rumores de haber visto algún blackbass suelto, algo que no ha sido posible confirmar todavía, y por el momento el único depredador al que podremos tratar de engañar es al ya mencionado lucio.

Lucio capturado a cucharilla.
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