Desde Pesca en España queremos trasladar nuestro apoyo y agradecimiento a todas las personas que están trabajando en la extinción de estos incendios, así como solidarizarnos con todos aquellos que están sufriendo desplazamientos y pérdidas materiales debido a esta lacra que nos asola cada verano.
En esta ocasión, los incendios son de tal magnitud que se ha llegado a activar el nivel 3 de emergencia por primera vez por esta causa.
Animamos desde aquí a no dejarse llevar por los bulos que circulan rápidamente por las redes sociales, siendo siempre necesario contrastar con otras fuentes la información que leemos.
En la prevención de incendios deben conjugarse tanto las necesarias tareas de la administración, como el civismo y el sentido común de los ciudadanos. Por desgracia, últimamente escasean tanto lo uno como lo otro, y esto -sumado al gradual incremento de temperaturas anuales- son un caldo de cultivo para que cada vez sean más las hectáreas quemadas.
Esta vez han sido afectadas varias áreas de la zona centro de gran valor natural y mucha exposición mediática. Tal vez sea este el toque de atención necesario que se necesitaba para empezar a invertir mucho más en prevención y medios de extinción, así como para tomarse en serio las medidas antiincendios en olas de calor.
Situada en el término municipal de Navalagamella, y al lado de la urbanización “Cerro Alarcón” perteneciente a Valdemorillo, se encuentra este embalse de fines lúdicos construido en 1970, alimentado por el Río Perales y considerado aguas libres no trucheras. Tiene una capacidad de 1hm ³ y una profundidad máxima de 22m. A pesar de no retener una gran capacidad, su forma rectangular le proporciona una longitud de 750m en sus lados más largos, creando una masa de agua relativamente grande.
Foto desde la presa
El pez más abundante es la carpa, que alcanza cifras de dos dígitos y casi siempre hay pescadores practicando carpishing pesado intentando atraer a los mayores ejemplares. Los blackbass suponen por lo general el mayor atractivo en cuanto a depredadores; no obstante, cuando arrecia el frio son los lucios los que se dejan ver más ya que existen poblaciones de ambas especies. Es sabido que hay ejemplares de siluro en estas aguas, lo que no está tan claro es si se están reproduciendo o pertenecen a alguna suelta ilegal. Teniendo cerca ríos y embalses tan emblemáticos, deberían tomarse cartas por parte de las administraciones para evitar su propagación, aunque perteneciendo este cauce a la CHT probablemente sea pedir peras al olmo. En algunos momentos proliferaron las luciopercas, pero por algún motivo están desaparecidas y por norma general ya no se sacan ejemplares.
Entrada del Río Perales en el embalse
La pesca en los últimos años se ha complicado debido a la proliferación de grandes algas que cubren varios metros de orilla, hay que buscar por tanto tácticas con las que evitar este inconveniente; podemos buscar zonas en las que entrar con vadeador lo suficiente como para que no nos estorben, en pesca fija utilizar una sacadera larga y lances a buena distancia, utilizar señuelos montados tipo “texas” y que hundan poco para evitar enganchones… aquí cada uno ya debe buscarse las habichuelas.
Las algas cubren metros de orilla, son robustas y alcanzan bastante profundidad
Los fondos son por lo general arenosos, y como es lo lógico en este caso, las zonas de mayor profundidad se encuentran cerca de la presa, teniendo pocos metros en el resto del perímetro. Las aguas siempre están turbias; se juntan los lodos con las algas y el propio hecho de que esté a orillas de una urbanización. En algunos tramos hay carrizo en el que se suelen apostar algunos depredadores.
Si lo conseguimos, hacer lances en paralelo al carrizo es una gran opción
Está rodeado de un bosque mediterráneo con pinos, encinas y enebros, que dejan las orillas muy tupidas, pero dado que es un sitio de alta actividad de pesca se mantienen abiertas muchas entradas al agua, permitiendo encontrar alguna cada pocos metros.
El bosque de alrededor es bastante bello, aunque nos complicará bastante la pesca
Este tipo de fondos ha permitido una gran proliferación del cangrejo rojo americano, convirtiéndose en la peor pesadilla de los carpistas. Los que ya conocen el lugar y pescan a fondo en las épocas de calor utilizan imitaciones de plástico de maíz y engaños similares, ya que el cebo natural es devorado rápidamente por los crustáceos.
En esta ubicación se realiza sky náutico, puesto que la única finalidad del embalse es la recreativa. Los meses de frio no supondrá un problema puesto que esta actividad se acaba, pero debemos tener en cuenta que las horas centrales y los fines de semana veremos un trajín constante de navegantes.
Al fondo, plataforma de sky nautico
Existe otro embalse con el que se genera cierta confusión, se trata del Embalse de Arroyo del Cura que está situado a 8 kilómetros al sur, y cuyo nombre en la orden de vedas es “Embalse de Navalagamella”. Dicho embalse pertenece a una zona de protección de aves (ZEPA) y tiene restricciones para su pesca desde el 15 de febrero al 1 de septiembre; no obstante, el embalse de Cerro Alarcon al que se refiere esta entrada es pescable durante todo el año.
Situados a casi 1.400 msnm en el área recreativa conocida como “La Barranca”, y formando parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con una vista privilegiada hacia la cara oeste de La Maliciosa, se encuentran dos embalses de indudable belleza y valor ecológico que forman un mismo coto de pesca sin muerte.
Pasarela sobre la presa del ejercito del Aire
En el tramo superior se encuentra el llamado Embalse del Ejército del Aire, que se creó en los años 50 con el fin de abastecer, mediante tuberías enterradas, al sanatorio de tuberculosos Santo Ángel. Tras el cierre del sanatorio hace tres décadas, la presa quedó en el olvido hasta que en 2023 el Ayuntamiento de Navacerrada realizó una importante inversión para restaurar y mantener tanto la presa como su entorno, convirtiéndola en una presa de paso para el agua. De los dos, este es el que tiene orillas más accesibles, desbrozadas y también más suaves para realizar lances, permitiendo pescar incluso sin vadeador, aunque si vamos a cola de rata será mucho mejor llevarlo.
Las orillas en este embalse son relativamente accesibles
Cincuenta metros más al sur se encuentra la cola del segundo pantano, el Embalse del Pueblo de Navacerrada (no confundir con el embalse de Navacerrada). Esta segunda masa de agua se encuentra más cercana a los aparcamientos, pero es sin duda mucho más inaccesible, puesto que tiene las orillas muy agrestes, con apenas entradas hacia el agua y donde utilizar el vadeador es prácticamente obligatorio para poder hacer lances con algo de holgura. Si el agua se encuentra en un nivel alto, la pesca con cola de rata es en su mayor parte casi imposible, excepto tal vez en la zona de la cola, haciendo lances hacia la zona central. Tanto el anterior como este tienen fondo limoso en toda su extensión.
Foto desde la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada
El atractivo de ambos embalses radica en la pesca de la trucha común, siendo el único pez habitante junto a un pequeño ciprínido que asoma por las orillas y no hemos podido terminar de identificar, probablemente se trate de calandinos. Hay también sapos, aves y alguna nutria. En el embalse superior parece haber una mayor densidad de peces, siendo fácil ver algunas paseando por las orillas, mientras que en el inferior aparentemente hay menos cantidad, pero con algún ejemplar de gran tamaño.
Gracias a las aguas cristalinas podremos ver algunos ejemplares desde la orilla
El periodo hábil es del 1 de mayo al tercer domingo de julio, siendo los días pescables de lunes a domingo en modalidad de captura y suelta, excepto el jueves que está vedado en CyS. Sobre cebos, se puede pescar con los referidos en el artículo 23 de la orden de vedas y los adecuados al tramo de CyS, es decir: lombriz de tierra, canutillo, gusarapa, cucharilla de un solo arpón y mosca, todos sin arponcillo o muerte.
Cola del Embalse del Ejercito del Aire
Se expiden 15 permisos diarios que se pueden sacar en la web de la Comunidad de Madrid, costando 6,75€ el general. Hay dos parkings justo antes de llegar al coto, con una gran capacidad de coches. Sin embargo, si vamos los fines de semana, tendremos que madrugar para no quedarnos sin hueco.
Situado en el término municipal de Leganés, muy cerca de otras importantes poblaciones del sur de Madrid como Getafe, Alcorcón, Fuenlabrada y Móstoles, se encuentra este parque, cuyo principal atractivo es la “Laguna de Mari Pascuala”, construida en 1986. Está alimentada fundamentalmente por el arroyo de la Recomba, que también genera otras lagunas estacionarias aguas abajo.
El parque de Polvoranca nos ofrece entre semana un sitio donde encontrar paz
Siglos atrás existía en estos terrenos una población que da nombre al parque y de la cual solo quedan las ruinas de la iglesia de San Pedro.
Podemos llegar en coche y aparcar en los diferentes parkings que hay en el recinto, aunque, si nos aventuramos con cuidado por los caminos, la zona de las hípicas —al noreste de la laguna— es la más cercana al agua. Otros modos de acudir son las líneas de Renfe con parada en “Leganés Central” y “Parque Polvoranca”, o el autobús 482.
Además de su facilidad de acceso, la laguna apenas cuenta con especies que puedan incomodar nuestra pesca, así como tampoco existen cangrejos que toquen nuestros cebos. La profundidad varía entre uno y dos metros, manteniendo normalmente un nivel de agua bastante estable, aunque, como es lógico, en verano desciende ligeramente.
El principal atractivo del escenario es la pesca de carpas sin muerte en un entorno muy accesible y de poca dificultad, favoreciendo tanto el aprendizaje de quienes se inician en esta modalidad como la posibilidad de probar montajes y materiales para los pescadores más experimentados. Las carpas habitan la laguna en gran número y, en un buen día, es posible disfrutar de decenas de picadas o capturas.
Ejemplo de carpa capturada en la zona de la pradera
No obstante, al tratarse de peces muy pescados, no siempre resultan fáciles de engañar. A menudo tocan nuestros anzuelos antes de picar a fondo e incluso pueden llevarse el cebo delante de nuestras narices. Pescando a la inglesa con veleta o con buldó es habitual que algunas se escapen, por lo que muchos pescadores optan por practicar pesca al coup, clavando en cuanto tienen oportunidad.
Zona de la pradera con puestos fijos
El tamaño habitual de las capturas ronda entre 1 y 2 kg; sin embargo, si tenemos suerte, podremos sacar algún ejemplar de 4 o 5 kg, e incluso se dice que existe alguna carpa cercana a los 7 kg. Evidentemente, no es un escenario donde batiremos récords de peso, pero aquí prima más la cantidad de picadas y la diversión que el tamaño de las capturas.
Carpa de librea oscura
Hace más de una década se tenía constancia de la existencia de algún barbo, tencas y black bass; estos últimos se localizaban principalmente en la zona de la pequeña isla. Hoy en día, estas especies han desaparecido prácticamente por completo y tan solo podría molestarnos alguna percasol, cuya presencia parece testimonial.
Isla del lago
A diferencia del cercano Lago Butarque, donde los carpines constituyen uno de sus mayores atractivos, aquí no encontraremos esta especie.
Podremos pescar simplemente contando con la licencia de pesca comunitaria. El horario permitido comprende los días laborables, de lunes a viernes, entre las 09:00 y las 15:00, estando reservado el lunes únicamente para jubilados y personas con discapacidad. El parque está fuertemente vigilado por vehículos de seguridad privada que velan por el cumplimiento de las normas y, además, se mantiene bastante limpio gracias al trabajo de los operarios de mantenimiento.
Además de peces y tortugas de Florida, la laguna es también una conocida zona de avistamiento de aves. Numerosos grupos de patos rodean continuamente la orilla y asaltarán en cuestión de segundos cualquier trozo de pan que lancemos al agua. Por ello, aunque el pan a flote puede resultar eficaz, en este escenario conviene recurrir a cebos más ingeniosos, como los “Pelotazos” de Matutano, a los que las carpas no hacen ascos y que, sin embargo, no suelen interesar a los plumíferos.
Compartiremos espacio con grupos de patos y ocas
Respecto a los cebos, no es necesario complicarse demasiado. El maíz funciona especialmente bien, ya sea dulce, cocido o aromatizado. Los gusanos de asticot blancos o rojos también ofrecen muy buenos resultados, al igual que los pellets y boilies de sabores clásicos.
Algunos peces muestran todavía en sus labios las consecuencias de la pesca con anzuelos con arponcillo. Conviene recordar que en los escenarios sin muerte es obligatorio utilizar anzuelos sin arponcillo y que es responsabilidad de todos mantener a los peces en buen estado, evitando malos manejos fuera del agua.
Las zonas principales para pescar en la laguna son tres. Por un lado, encontramos la pradera de hierba, probablemente la más recomendable para cualquier modalidad, aunque conviene prestar atención a los excrementos de pato repartidos por toda la zona. Por otro lado, la zona de las barandillas ofrece suelo asfaltado y menor profundidad; aquí suele practicarse pesca a mosca seca, aunque es imprescindible utilizar una sacadera larga para poder extraer los peces. Finalmente, existe una zona somera formada por un talud y una barandilla baja dentro del agua que, dependiendo del equipo utilizado, puede facilitarnos mucho la pesca o complicarla considerablemente. La parte del club náutico y el laguito superior -justo por encima del templete- están vedados.
El escalón a la izquierda del templete delimita la zona en la que podemos pescarEn la zona de la barandilla es necesario utilizar una sacadera largaZona del talud
En definitiva, se trata de un escenario ideal para quienes buscan jornadas entretenidas, accesibles y con abundantes picadas, siendo especialmente recomendable para iniciarse en la pesca de la carpa.
El campanu asturiano sigue sin aparecer este 2026 y, sinceramente, empieza a ser preocupante. Tras la apertura de la veda el pasado 18 de abril, seguimos sin noticias del primer salmón de la temporada en Asturias. A esto hay que sumarle que en Cantabria la situación es prácticamente la misma, con cero capturas desde el 1 de mayo.
Dejamos por aquí la noticia original para quien quiera leerla completa, pero más allá del titular, la situación da que pensar.
No es solo que el campanu se esté retrasando unos días más de lo habitual. Es que cada año cuesta más verlo salir, y eso ya no parece casualidad. Puede haber muchos factores detrás: caudales bajos, cambios en la temperatura del agua, o simplemente que cada vez hay menos salmones remontando los ríos.
Al final, el campanu siempre ha sido algo más que una tradición o una cifra llamativa. Es una señal bastante clara de cómo viene la temporada y, en cierto modo, de cómo está la especie, y lo que estamos viendo últimamente no invita precisamente al optimismo.
Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas, sobre todo si llegan lluvias que mejoren el caudal de los ríos. Si eso ocurre, todavía podríamos ver movimiento. Pero si la cosa sigue así, todo apunta a que 2026 puede ser un año flojo para el salmón.
Más allá de si sale antes o después, lo importante es otra cosa: cada vez hay más indicios de que el salmón atlántico lo tiene complicado en nuestros ríos. Y ahí ya no hablamos de un año malo, sino de algo que quizá habría que tomarse más en serio protegiendo urgentemente la especie, antes de que sea demasiado tarde- si es que no lo es ya-.
Localizada en la sierra de Gredos, en el término municipal de Navalperal de Tormes, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, se encuentra la Laguna Grande de Gredos. Es una laguna que ocupa una doble cubeta de sobre excavación glaciar en el Circo de Gredos.
Es en este precioso entorno donde encontraremos un coto truchero mixto (con muerte y sin muerte); el periodo hábil es del 15 de mayo al 15 de julio, teniendo que sacar uno de los seis permisos que se expenden diariamente en la web de la Junta de Castilla y León para poder acudir a pescar. Los días con muerte son los sábados, domingos y festivos, siendo los jueves los días sin muerte. La talla mínima para su extracción son 22 cm. No obstante, desde Pesca en España recomendamos en cualquier caso su devolución, ya que es un entorno sensible, habiendo sitios mucho mejores y accesibles para pescar truchas con muerte.
Foto de la laguna desde su orilla este
El límite superior del coto es el propio límite superior de la laguna, y el límite inferior lo marca la confluencia con el arroyo Gargantón, donde a su vez comienza otro coto llamado “Garganta de Gredos”.
Probablemente, la forma más sencilla de llegar hasta su ubicación sea aparcando en la plataforma de Gredos, a unos 1750 m s. n. m., desde la cual iniciaremos una ruta por un camino bien marcado y definido, subiendo hacia el Mirador de Peña el Rayo, de 2154 m s. n. m., y bajando de nuevo hacia la laguna, a una altitud de unos 1940 m s. n. m. Pasaremos por puentes de madera, y zonas que han sido habilitadas mediante empedrados y traviesas para facilitar el paso. Llegaremos al principio de la laguna a unos 6 km desde nuestro inicio, y sumaremos un kilómetro más para llegar a su parte más meridional, donde se encuentra el famoso refugio Elola.
Parte de camino empedradoRefugio Eola
Llegados a este punto, tendremos la opción de hacer noche en el refugio, construido en 1972 —mejor preguntar disponibilidad por teléfono—, o volver en el mismo día, teniendo en cuenta que el total del recorrido será de unos 14 kilómetros y 650 m de desnivel.
Aunque existen fuentes en el camino es recomendable llevar suficiente agua para hacer todo el trayecto
Como no puede ser de otra forma en esta ubicación, los paisajes y el entorno son absolutamente maravillosos, pudiendo contemplar una de las zonas más especiales de toda nuestra geografía; No obstante, aunque este itinerario no tenga ni por asomo la dureza que nos supondría subir a las Cinco Lagunas de Gredos, no hay que subestimar el esfuerzo necesario para completarlo ni perder el respeto por la montaña —especialmente con climas adversos—, ya que estaremos en todo momento a unas altitudes bastante respetables.
Masas de hielo würmiense modelaron la cubeta glaciar que ocupa la laguna. De aguas transparentes, se trata de una laguna exorreica; es decir, que su agua no se evapora, sino que se desborda hacia el río (en este caso, a la Garganta de Gredos y después al Tormes). Es también una laguna de tipo oligotrófica que se hiela en invierno.
Laguna helada
La rodean las paredes de las cresterías de los Hermanitos, Cerraíllos y el Morezón al este; por Risco Moreno y Cerro de las Huertas al oeste, y está presidida por la cumbre del Almanzor al sur.
El río y sus alrededores cambian radicalmente dependiendo de la época
La laguna Grande desagua en la garganta de Gredos, que a su vez es tributaria del Tormes. Tiene una profundidad máxima de 6,5 m, siendo la media de unos 2,5–3 m.
Los cebos permitidos los días sin muerte son solo mosca artificial, cucharilla u otros señuelos; en todos los casos, con un único anzuelo desprovisto de arponcillo o muerte. En el caso de los días con muerte, los permitidos serán los de zona truchera, teniendo en cuenta las prohibiciones habituales, es decir no podremos pescar con: señuelos con más de un anzuelo, cebos naturales, lombriz, pez vivo, pez muerto, toda clase de huevas, cualquier fase de desarrollo de animales que no pertenezcan a la fauna local, y señuelos con pilas, baterías o fuentes lumínicas artificiales.
La única especie de pez presente en la laguna es la trucha común, pero hay anfibios que coexisten con ella, como la nutria, la salamandra, el sapo bufo y algunas ranas.
Habitualmente, se pesca a mosca seca con cola de rata, pudiendo pescar también a mosca con buldó, respetando los límites de la normativa al respecto. Las cucharillas, vinilos y otros artificios del estilo no resultan casi nunca en este hábitat, por lo que se desaconseja su uso; estas truchas llevan mucho tiempo alimentándose de moscas y no vamos a cambiar su dieta a estas alturas… Tal vez podamos engañarlas con alguna ninfa si damos con la correcta.
La zona más adecuada para la pesca a mosca seca son las zonas de entrada y salida de la laguna, donde se reduce bastante la profundidad y se generan zonas someras, así como en las zonas de playa, sin olvidar que el permiso del coto nos permite también seguir pescando aguas abajo por el río hasta el cruce con el arroyo Gargantón. En los laterales de la laguna existen zonas rocosas que es donde mayor profundidad hay; aquí tal vez sea mejor zona para intentarlo con ninfas.
Zona de la desembocadura
A diferencia de en las Cinco Lagunas de Gredos, conseguir aquí una captura es una tarea complicada y no es raro irnos con un bolo. Las truchas no suelen ser de gran tamaño, ya que tienen disponible una alimentación muy escasa. En este caso, el verdadero atractivo es hacerlo en un entorno privilegiado donde podemos conjugar la pesca con la montaña.
Con poco más de 1 hm³ de capacidad, pero ubicado en un entorno privilegiado en las faldas del Puerto de la Morcuera, se encuentra el pantano de Miraflores de la Sierra, conocido por haber sido en su momento un gran coto de trucha autóctona.
Portilla de entrada
Está alimentado principalmente por el río Guadalix, cuyo curso continúa después de la presa; sin embargo, también contribuyen el arroyo de los Labrados y otros arroyos menores. Sus aguas son cristalinas —como no podía ser de otra forma en un embalse de montaña—, y es un lugar perfecto para respirar aire fresco y desconectar del bullicio.
Zona del merendero, en la entrada
Hasta hace unos años, a diferencia de otras masas de agua consideradas como cotos intensivos, las repoblaciones aquí se realizaban con trucha autóctona, lo que incrementaba sustancialmente el coste —se dice que hasta cuatro veces más caro que con trucha arcoíris—, pero hacía ganar muchos adeptos por tratarse de peces más “reales”, con una librea interesante y, sobre todo, por el incentivo de fomentar la cría de peces no exóticos.
El coto estuvo gestionado hasta hace unos años por el Club de Pesca Miraflores de la Sierra; no obstante, aunque sigue apareciendo en la orden de vedas, parece que en los últimos años ya no se realiza una gestión activa sobre el mismo.
Indicación de coto
Existe una población grande de calandinos; este es un pez muy interesante desde el punto de vista científico, puesto que para su reproducción es necesario que haya machos de otras especies que fecunden los huevos, ya que la mayoría de los ejemplares fértiles de calandino son hembras y los machos son escasos y, en muchos casos, no generan un esperma funcional. En España solo se hibridan con los cachos; por tanto, es de suponer que esta especie también está presente en el embalse. Su pesca está prohibida y cualquier captura accidental debe devolverse inmediatamente al agua.
Ejemplo de calandino
Para la práctica de la pesca, existe un sendero en forma de U que recorre el embalse desde el acceso situado al sur, bordeando ambas orillas. Dicho sendero desaparece en la parte norte, donde existe una gran diferencia de altura entre el terreno y la lámina de agua, lo que hace que la pesca en esa zona resulte peligrosa y poco aconsejable —de hecho, existen carteles que indican zona vedada, aunque esta restricción no aparece reflejada ni en la orden de vedas ni en el visor de pesca de la Comunidad—.
La orilla presenta, en general, una vegetación densa, por lo que resulta recomendable llevar vadeador para poder lanzar con mayor comodidad desde el agua.
Sendero
Si se buscan zonas de poca profundidad, conviene recorrer la orilla oeste, por donde desembocan los arroyos y el río Guadalix; por el contrario, si se desea pescar en mayor profundidad, resulta más recomendable dirigirse hacia la orilla este.
Zona somera en la parte oesteEnfrente, la orilla este es mucho más escarpada
El periodo hábil habitual es del 1 de marzo al 30 de noviembre, ambos inclusive, estando vedados los lunes y jueves no festivos y siendo de captura y suelta el resto de los días. Como es habitual en la Comunidad de Madrid, los cebos permitidos son la lombriz, el canutillo y la gusarapa, estando prohibidos la masilla y el gusano asticot. Sin embargo, al ser todos los días de CyS (captura y suelta), lo que se indica en estos casos es:
“En los tramos de captura y suelta incluidos en la zona truchera solo se permite que estos anzuelos sean mosca artificial, ninfa o streamer y, excepcionalmente, la cucharilla de un solo arpón sin muerte”.
Es decir, se aplica el artículo 23 de la orden de vedas para zona truchera. No se indica que sea un tramo de CyS específicamente, pero, a diferencia de Navalmedio o Navacerrada, en este caso todos los días del coto son CyS, y no se expresa claramente que pueda usarse la cucharilla sin muerte. Nuevamente nos encontramos ante un auténtico galimatías normativo, donde probablemente ni quien lo ha redactado se aclare y que, para evitarnos problemas, nos lleva a pescar únicamente con mosca, ninfa o streamer sin muerte.
Creemos que ya no quedan truchas en esta masa de agua, siendo su pesca si acaso algo muy excepcional, y el único aliciente que podemos encontrar hoy en día son carpas, algunas de buen tamaño para unas aguas tan frías.
Fotografía tomada desde el merendero,
Todo lo expuesto anteriormente es un buen reflejo de cuál es el panorama de la trucha en la Comunidad de Madrid: no se permiten sueltas de arcoíris —y donde se permiten, son en un volumen muy reducido—; tampoco hay trucha autóctona ni repoblaciones de esta, y las aguas acaban infestadas de peces exóticos —carpas, en este caso—, que terminan siendo el único pez pescable. De este modo, acabamos pagando un permiso de zona truchera de 6,75 € para pescar carpas, con todas las limitaciones propias de una zona truchera y, en este caso, además, Truchera + CyS: sin cebo, ni señuelos, ni varios anzuelos y con obligación de anzuelos sin muerte, algo cuanto menos curioso para pescar un pez que hoy se considera exótico y cuya captura debería implicar su sacrificio.
Esta situación solo se explica por la dejación administrativa. Estos cotos, que en su día fueron grandes lugares a los que acudir, han ido perdiendo la colaboración de las sociedades de pesca que los cogestionaban debido a las innumerables trabas encontradas para desarrollar su actividad y a la falta total de apoyos o subvenciones. Ya ni siquiera hace falta acudir a la masa de agua para intuir lo que uno se va a encontrar, puesto que, con solo consultar la orden de vedas, se puede vislumbrar el auténtico Frankenstein normativo que se ha ido construyendo con los años por personas que firman desde sus despachos y no acuden a comprobar la realidad ni por asomo.
Como ya hemos comentado en otras entradas, la situación de varias masas de agua en zona truchera —concretamente los embalses de Navacerrada, Navalmedio y Miraflores— es especialmente sangrante, dado que disponen de aguas puras de alta montaña, en entornos espectaculares, y están completamente abandonados, proliferando en ellos las especies invasoras, cobrando los pases a precio de oro y, lo que es peor, sin ninguna declaración de intenciones de que esta situación vaya a cambiar o de que alguien vaya a hacer algo al respecto en los próximos años.
Adjuntamos información sobre la inminente gala de pesca dirigida por nuestros compañeros de Río de la Vida. Este año cuentan con Kike Calleja como invitado de honor:
Por desgracia, en estos días estamos viendo una oleada de incendios sin precedentes; y desde Pesca en España queremos trasladar nuestra solidaridad a todos aquellos afectados por los mismos, así como nuestras condolencias a las víctimas mortales que, desgraciadamente, han ocurrido.
Cuando ocurren estas circunstancias, es fácil dejarse llevar por la polarización política y echar la culpa a quien no la tiene.
Por una parte, debido a las temperaturas extremas que están batiendo récords en toda la península, queda patente, una vez más, que el cambio climático no es ningún invento; cada día la situación se va agravando a un ritmo que supera hasta las peores previsiones.
Para continuar, el descuido de los montes, a veces debido a políticas demasiado puristas que conservan toda la maleza e impiden realizar cortafuegos, tampoco ayuda: primero a evitarlos y, después, a contenerlos.
Finalmente, el recorte de gastos —de hasta un 90 % en algunas comunidades autónomas en materia de extinción— provoca que, una vez producidos y fuera de control, no haya medios suficientes ni por asomo; teniendo que solicitar la intervención de la UME y apoyos estatales. Castilla y León es un buen ejemplo de esto último, donde, además, las condiciones en las que trabajan los efectivos son, a veces, deplorables.
Además de todo esto, hay que tener en cuenta que un gran porcentaje de fuegos son provocados por incendiarios —normalmente, mal llamados pirómanos— con algún tipo de interés . A este respecto, aunque dan ganas de aplicar las Siete Partidas de Alfonso X:
“E aun dezimos, que qualquier que fiziere daño en el monte con fuego, a sabiendas, que lo echen en él, e muera por ende; ca semejante ome, que tal cosa faze, non meresce vivir.”
es evidente que las leyes actuales no son suficientes. Provocar un incendio que mata a ecosistemas enteros, y que llega a afectar o directamente quemar viviendas y personas, es probablemente uno de los peores delitos que puede cometer alguien desde el punto de vista moral. Es necesario invertir en medios de vigilancia que lleguen a dar con los responsables de los incendios; y que estos sean condenados con penas realmente ejemplares, que hagan pensarse a cualquiera más de dos veces realizar semejante aberración.
Para poner nuestro granito de arena, animamos a nuestros pescadores, a coger el habito de recoger un par de deshechos ya sea de plástico, latas, vidrios, etc. cada vez que hagamos una salida y los encontremos por la orilla. De esta forma, siempre nos llevaremos del campo muchos más residuos de los que podamos dejar involuntariamente, y tal vez evitemos algún incendio por el “efecto lupa”.
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