Coto de La Barranca

Situados a casi 1.400 msnm en el área recreativa conocida como “La Barranca”, y formando parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con una vista privilegiada hacia la cara oeste de La Maliciosa, se encuentran dos embalses de indudable belleza y valor ecológico que forman un mismo coto de pesca sin muerte.

Pasarela sobre la presa del ejercito del Aire

En el tramo superior se encuentra el llamado Embalse del Ejército del Aire, que se creó en los años 50 con el fin de abastecer, mediante tuberías enterradas, al sanatorio de tuberculosos Santo Ángel. Tras el cierre del sanatorio hace tres décadas, la presa quedó en el olvido hasta que en 2023 el Ayuntamiento de Navacerrada realizó una importante inversión para restaurar y mantener tanto la presa como su entorno, convirtiéndola en una presa de paso para el agua. De los dos, este es el que tiene orillas más accesibles, desbrozadas y también más suaves para realizar lances, permitiendo pescar incluso sin vadeador, aunque si vamos a cola de rata será mucho mejor llevarlo.

Las orillas en este embalse son relativamente accesibles

Cincuenta metros más al sur se encuentra la cola del segundo pantano, el Embalse del Pueblo de Navacerrada (no confundir con el embalse de Navacerrada). Esta segunda masa de agua se encuentra más cercana a los aparcamientos, pero es sin duda mucho más inaccesible, puesto que tiene las orillas muy agrestes, con apenas entradas hacia el agua y donde utilizar el vadeador es prácticamente obligatorio para poder hacer lances con algo de holgura. Si el agua se encuentra en un nivel alto, la pesca con cola de rata es en su mayor parte casi imposible, excepto tal vez en la zona de la cola, haciendo lances hacia la zona central. Tanto el anterior como este tienen fondo limoso en toda su extensión.

Foto desde la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada

El atractivo de ambos embalses radica en la pesca de la trucha común, siendo el único pez habitante junto a un pequeño ciprínido que asoma por las orillas y no hemos podido terminar de identificar, probablemente se trate de calandinos. Hay también sapos, aves y alguna nutria. En el embalse superior parece haber una mayor densidad de peces, siendo fácil ver algunas paseando por las orillas, mientras que en el inferior aparentemente hay menos cantidad, pero con algún ejemplar de gran tamaño.

Gracias a las aguas cristalinas podremos ver algunos ejemplares desde la orilla

El periodo hábil es del 1 de mayo al tercer domingo de julio, siendo los días pescables de lunes a domingo en modalidad de captura y suelta, excepto el jueves que está vedado en CyS. Sobre cebos, se puede pescar con los referidos en el artículo 23 de la orden de vedas y los adecuados al tramo de CyS, es decir: lombriz de tierra, canutillo, gusarapa, cucharilla de un solo arpón y mosca, todos sin arponcillo o muerte.

Cola del Embalse del Ejercito del Aire

Se expiden 15 permisos diarios que se pueden sacar en la web de la Comunidad de Madrid, costando 6,75€ el general. Hay dos parkings justo antes de llegar al coto, con una gran capacidad de coches. Sin embargo, si vamos los fines de semana, tendremos que madrugar para no quedarnos sin hueco.

Foto del uno de los aparcamientos

Parque de Polvoranca

Situado en el término municipal de Leganés, muy cerca de otras importantes poblaciones del sur de Madrid como Getafe, Alcorcón, Fuenlabrada y Móstoles, se encuentra este parque, cuyo principal atractivo es la “Laguna de Mari Pascuala”, construida en 1986. Está alimentada fundamentalmente por el arroyo de la Recomba, que también genera otras lagunas estacionarias aguas abajo.

El parque de Polvoranca nos ofrece entre semana un sitio donde encontrar paz

Siglos atrás existía en estos terrenos una población que da nombre al parque y de la cual solo quedan las ruinas de la iglesia de San Pedro.

Podemos llegar en coche y aparcar en los diferentes parkings que hay en el recinto, aunque, si nos aventuramos con cuidado por los caminos, la zona de las hípicas —al noreste de la laguna— es la más cercana al agua. Otros modos de acudir son las líneas de Renfe con parada en “Leganés Central” y “Parque Polvoranca”, o el autobús 482.

Además de su facilidad de acceso, la laguna apenas cuenta con especies que puedan incomodar nuestra pesca, así como tampoco existen cangrejos que toquen nuestros cebos. La profundidad varía entre uno y dos metros, manteniendo normalmente un nivel de agua bastante estable, aunque, como es lógico, en verano desciende ligeramente.

El principal atractivo del escenario es la pesca de carpas sin muerte en un entorno muy accesible y de poca dificultad, favoreciendo tanto el aprendizaje de quienes se inician en esta modalidad como la posibilidad de probar montajes y materiales para los pescadores más experimentados. Las carpas habitan la laguna en gran número y, en un buen día, es posible disfrutar de decenas de picadas o capturas.

Ejemplo de carpa capturada en la zona de la pradera

No obstante, al tratarse de peces muy pescados, no siempre resultan fáciles de engañar. A menudo tocan nuestros anzuelos antes de picar a fondo e incluso pueden llevarse el cebo delante de nuestras narices. Pescando a la inglesa con veleta o con buldó es habitual que algunas se escapen, por lo que muchos pescadores optan por practicar pesca al coup, clavando en cuanto tienen oportunidad.

Zona de la pradera con puestos fijos

El tamaño habitual de las capturas ronda entre 1 y 2 kg; sin embargo, si tenemos suerte, podremos sacar algún ejemplar de 4 o 5 kg, e incluso se dice que existe alguna carpa cercana a los 7 kg. Evidentemente, no es un escenario donde batiremos récords de peso, pero aquí prima más la cantidad de picadas y la diversión que el tamaño de las capturas.

Carpa de librea oscura

Hace más de una década se tenía constancia de la existencia de algún barbo, tencas y black bass; estos últimos se localizaban principalmente en la zona de la pequeña isla. Hoy en día, estas especies han desaparecido prácticamente por completo y tan solo podría molestarnos alguna percasol, cuya presencia parece testimonial.

Isla del lago

A diferencia del cercano Lago Butarque, donde los carpines constituyen uno de sus mayores atractivos, aquí no encontraremos esta especie.

Podremos pescar simplemente contando con la licencia de pesca comunitaria. El horario permitido comprende los días laborables, de lunes a viernes, entre las 09:00 y las 15:00, estando reservado el lunes únicamente para jubilados y personas con discapacidad. El parque está fuertemente vigilado por vehículos de seguridad privada que velan por el cumplimiento de las normas y, además, se mantiene bastante limpio gracias al trabajo de los operarios de mantenimiento.

Además de peces y tortugas de Florida, la laguna es también una conocida zona de avistamiento de aves. Numerosos grupos de patos rodean continuamente la orilla y asaltarán en cuestión de segundos cualquier trozo de pan que lancemos al agua. Por ello, aunque el pan a flote puede resultar eficaz, en este escenario conviene recurrir a cebos más ingeniosos, como los “Pelotazos” de Matutano, a los que las carpas no hacen ascos y que, sin embargo, no suelen interesar a los plumíferos.

Compartiremos espacio con grupos de patos y ocas

Respecto a los cebos, no es necesario complicarse demasiado. El maíz funciona especialmente bien, ya sea dulce, cocido o aromatizado. Los gusanos de asticot blancos o rojos también ofrecen muy buenos resultados, al igual que los pellets y boilies de sabores clásicos.

Algunos peces muestran todavía en sus labios las consecuencias de la pesca con anzuelos con arponcillo. Conviene recordar que en los escenarios sin muerte es obligatorio utilizar anzuelos sin arponcillo y que es responsabilidad de todos mantener a los peces en buen estado, evitando malos manejos fuera del agua.

Las zonas principales para pescar en la laguna son tres. Por un lado, encontramos la pradera de hierba, probablemente la más recomendable para cualquier modalidad, aunque conviene prestar atención a los excrementos de pato repartidos por toda la zona. Por otro lado, la zona de las barandillas ofrece suelo asfaltado y menor profundidad; aquí suele practicarse pesca a mosca seca, aunque es imprescindible utilizar una sacadera larga para poder extraer los peces. Finalmente, existe una zona somera formada por un talud y una barandilla baja dentro del agua que, dependiendo del equipo utilizado, puede facilitarnos mucho la pesca o complicarla considerablemente. La parte del club náutico y el laguito superior -justo por encima del templete- están vedados.

El escalón a la izquierda del templete delimita la zona en la que podemos pescar
En la zona de la barandilla es necesario utilizar una sacadera larga
Zona del talud

En definitiva, se trata de un escenario ideal para quienes buscan jornadas entretenidas, accesibles y con abundantes picadas, siendo especialmente recomendable para iniciarse en la pesca de la carpa.

Dos semanas sin campanu

El campanu asturiano sigue sin aparecer este 2026 y, sinceramente, empieza a ser preocupante. Tras la apertura de la veda el pasado 18 de abril, seguimos sin noticias del primer salmón de la temporada en Asturias. A esto hay que sumarle que en Cantabria la situación es prácticamente la misma, con cero capturas desde el 1 de mayo.

Dejamos por aquí la noticia original para quien quiera leerla completa, pero más allá del titular, la situación da que pensar.

No es solo que el campanu se esté retrasando unos días más de lo habitual. Es que cada año cuesta más verlo salir, y eso ya no parece casualidad. Puede haber muchos factores detrás: caudales bajos, cambios en la temperatura del agua, o simplemente que cada vez hay menos salmones remontando los ríos.

Al final, el campanu siempre ha sido algo más que una tradición o una cifra llamativa. Es una señal bastante clara de cómo viene la temporada y, en cierto modo, de cómo está la especie, y lo que estamos viendo últimamente no invita precisamente al optimismo.

Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas, sobre todo si llegan lluvias que mejoren el caudal de los ríos. Si eso ocurre, todavía podríamos ver movimiento. Pero si la cosa sigue así, todo apunta a que 2026 puede ser un año flojo para el salmón.

Más allá de si sale antes o después, lo importante es otra cosa: cada vez hay más indicios de que el salmón atlántico lo tiene complicado en nuestros ríos. Y ahí ya no hablamos de un año malo, sino de algo que quizá habría que tomarse más en serio protegiendo urgentemente la especie, antes de que sea demasiado tarde- si es que no lo es ya-.

Laguna Grande de Gredos


Localizada en la sierra de Gredos, en el término municipal de Navalperal de Tormes, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, se encuentra la Laguna Grande de Gredos. Es una laguna que ocupa una doble cubeta de sobre excavación glaciar en el Circo de Gredos.

Es en este precioso entorno donde encontraremos un coto truchero mixto (con muerte y sin muerte); el periodo hábil es del 15 de mayo al 15 de julio, teniendo que sacar uno de los seis permisos que se expenden diariamente en la web de la Junta de Castilla y León para poder acudir a pescar. Los días con muerte son los sábados, domingos y festivos, siendo los jueves los días sin muerte. La talla mínima para su extracción son 22 cm. No obstante, desde Pesca en España recomendamos en cualquier caso su devolución, ya que es un entorno sensible, habiendo sitios mucho mejores y accesibles para pescar truchas con muerte.

Foto de la laguna desde su orilla este

El límite superior del coto es el propio límite superior de la laguna, y el límite inferior lo marca la confluencia con el arroyo Gargantón, donde a su vez comienza otro coto llamado “Garganta de Gredos”.

Probablemente, la forma más sencilla de llegar hasta su ubicación sea aparcando en la plataforma de Gredos, a unos 1750 m s. n. m., desde la cual iniciaremos una ruta por un camino bien marcado y definido, subiendo hacia el Mirador de Peña el Rayo, de 2154 m s. n. m., y bajando de nuevo hacia la laguna, a una altitud de unos 1940 m s. n. m. Pasaremos por puentes de madera, y zonas que han sido habilitadas mediante empedrados y traviesas para facilitar el paso. Llegaremos al principio de la laguna a unos 6 km desde nuestro inicio, y sumaremos un kilómetro más para llegar a su parte más meridional, donde se encuentra el famoso refugio Elola.

Parte de camino empedrado
Refugio Eola

Llegados a este punto, tendremos la opción de hacer noche en el refugio, construido en 1972 —mejor preguntar disponibilidad por teléfono—, o volver en el mismo día, teniendo en cuenta que el total del recorrido será de unos 14 kilómetros y 650 m de desnivel.

Aunque existen fuentes en el camino es recomendable llevar suficiente agua para hacer todo el trayecto

Como no puede ser de otra forma en esta ubicación, los paisajes y el entorno son absolutamente maravillosos, pudiendo contemplar una de las zonas más especiales de toda nuestra geografía; No obstante, aunque este itinerario no tenga ni por asomo la dureza que nos supondría subir a las Cinco Lagunas de Gredos, no hay que subestimar el esfuerzo necesario para completarlo ni perder el respeto por la montaña —especialmente con climas adversos—, ya que estaremos en todo momento a unas altitudes bastante respetables.

Masas de hielo würmiense modelaron la cubeta glaciar que ocupa la laguna. De aguas transparentes, se trata de una laguna exorreica; es decir, que su agua no se evapora, sino que se desborda hacia el río (en este caso, a la Garganta de Gredos y después al Tormes). Es también una laguna de tipo oligotrófica que se hiela en invierno.

Laguna helada

La rodean las paredes de las cresterías de los Hermanitos, Cerraíllos y el Morezón al este; por Risco Moreno y Cerro de las Huertas al oeste, y está presidida por la cumbre del Almanzor al sur.

El río y sus alrededores cambian radicalmente dependiendo de la época

La laguna Grande desagua en la garganta de Gredos, que a su vez es tributaria del Tormes. Tiene una profundidad máxima de 6,5 m, siendo la media de unos 2,5–3 m.

Los cebos permitidos los días sin muerte son solo mosca artificial, cucharilla u otros señuelos; en todos los casos, con un único anzuelo desprovisto de arponcillo o muerte. En el caso de los días con muerte, los permitidos serán los de zona truchera, teniendo en cuenta las prohibiciones habituales, es decir no podremos pescar con: señuelos con más de un anzuelo, cebos naturales, lombriz, pez vivo, pez muerto, toda clase de huevas, cualquier fase de desarrollo de animales que no pertenezcan a la fauna local, y señuelos con pilas, baterías o fuentes lumínicas artificiales.

La única especie de pez presente en la laguna es la trucha común, pero hay anfibios que coexisten con ella, como la nutria, la salamandra, el sapo bufo y algunas ranas.

Habitualmente, se pesca a mosca seca con cola de rata, pudiendo pescar también a mosca con buldó, respetando los límites de la normativa al respecto. Las cucharillas, vinilos y otros artificios del estilo no resultan casi nunca en este hábitat, por lo que se desaconseja su uso; estas truchas llevan mucho tiempo alimentándose de moscas y no vamos a cambiar su dieta a estas alturas… Tal vez podamos engañarlas con alguna ninfa si damos con la correcta.

La zona más adecuada para la pesca a mosca seca son las zonas de entrada y salida de la laguna, donde se reduce bastante la profundidad y se generan zonas someras, así como en las zonas de playa, sin olvidar que el permiso del coto nos permite también seguir pescando aguas abajo por el río hasta el cruce con el arroyo Gargantón. En los laterales de la laguna existen zonas rocosas que es donde mayor profundidad hay; aquí tal vez sea mejor zona para intentarlo con ninfas.

Zona de la desembocadura

A diferencia de en las Cinco Lagunas de Gredos, conseguir aquí una captura es una tarea complicada y no es raro irnos con un bolo. Las truchas no suelen ser de gran tamaño, ya que tienen disponible una alimentación muy escasa. En este caso, el verdadero atractivo es hacerlo en un entorno privilegiado donde podemos conjugar la pesca con la montaña.

Fauna local