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Coto de La Barranca

Situados a casi 1.400 msnm en el área recreativa conocida como “La Barranca”, y formando parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con una vista privilegiada hacia la cara oeste de La Maliciosa, se encuentran dos embalses de indudable belleza y valor ecológico que forman un mismo coto de pesca sin muerte.

Pasarela sobre la presa del ejercito del Aire

En el tramo superior se encuentra el llamado Embalse del Ejército del Aire, que se creó en los años 50 con el fin de abastecer, mediante tuberías enterradas, al sanatorio de tuberculosos Santo Ángel. Tras el cierre del sanatorio hace tres décadas, la presa quedó en el olvido hasta que en 2023 el Ayuntamiento de Navacerrada realizó una importante inversión para restaurar y mantener tanto la presa como su entorno, convirtiéndola en una presa de paso para el agua. De los dos, este es el que tiene orillas más accesibles, desbrozadas y también más suaves para realizar lances, permitiendo pescar incluso sin vadeador, aunque si vamos a cola de rata será mucho mejor llevarlo.

Las orillas en este embalse son relativamente accesibles

Cincuenta metros más al sur se encuentra la cola del segundo pantano, el Embalse del Pueblo de Navacerrada (no confundir con el embalse de Navacerrada). Esta segunda masa de agua se encuentra más cercana a los aparcamientos, pero es sin duda mucho más inaccesible, puesto que tiene las orillas muy agrestes, con apenas entradas hacia el agua y donde utilizar el vadeador es prácticamente obligatorio para poder hacer lances con algo de holgura. Si el agua se encuentra en un nivel alto, la pesca con cola de rata es en su mayor parte casi imposible, excepto tal vez en la zona de la cola, haciendo lances hacia la zona central. Tanto el anterior como este tienen fondo limoso en toda su extensión.

Foto desde la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada

El atractivo de ambos embalses radica en la pesca de la trucha común, siendo el único pez habitante junto a un pequeño ciprínido que asoma por las orillas y no hemos podido terminar de identificar, probablemente se trate de calandinos. Hay también sapos, aves y alguna nutria. En el embalse superior parece haber una mayor densidad de peces, siendo fácil ver algunas paseando por las orillas, mientras que en el inferior aparentemente hay menos cantidad, pero con algún ejemplar de gran tamaño.

Gracias a las aguas cristalinas podremos ver algunos ejemplares desde la orilla

El periodo hábil es del 1 de mayo al tercer domingo de julio, siendo los días pescables de lunes a domingo en modalidad de captura y suelta, excepto el jueves que está vedado en CyS. Sobre cebos, se puede pescar con los referidos en el artículo 23 de la orden de vedas y los adecuados al tramo de CyS, es decir: lombriz de tierra, canutillo, gusarapa, cucharilla de un solo arpón y mosca, todos sin arponcillo o muerte.

Cola del Embalse del Ejercito del Aire

Se expiden 15 permisos diarios que se pueden sacar en la web de la Comunidad de Madrid, costando 6,75€ el general. Hay dos parkings justo antes de llegar al coto, con una gran capacidad de coches. Sin embargo, si vamos los fines de semana, tendremos que madrugar para no quedarnos sin hueco.

Foto del uno de los aparcamientos

Laguna Grande de Gredos


Localizada en la sierra de Gredos, en el término municipal de Navalperal de Tormes, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, se encuentra la Laguna Grande de Gredos. Es una laguna que ocupa una doble cubeta de sobre excavación glaciar en el Circo de Gredos.

Es en este precioso entorno donde encontraremos un coto truchero mixto (con muerte y sin muerte); el periodo hábil es del 15 de mayo al 15 de julio, teniendo que sacar uno de los seis permisos que se expenden diariamente en la web de la Junta de Castilla y León para poder acudir a pescar. Los días con muerte son los sábados, domingos y festivos, siendo los jueves los días sin muerte. La talla mínima para su extracción son 22 cm. No obstante, desde Pesca en España recomendamos en cualquier caso su devolución, ya que es un entorno sensible, habiendo sitios mucho mejores y accesibles para pescar truchas con muerte.

Foto de la laguna desde su orilla este

El límite superior del coto es el propio límite superior de la laguna, y el límite inferior lo marca la confluencia con el arroyo Gargantón, donde a su vez comienza otro coto llamado “Garganta de Gredos”.

Probablemente, la forma más sencilla de llegar hasta su ubicación sea aparcando en la plataforma de Gredos, a unos 1750 m s. n. m., desde la cual iniciaremos una ruta por un camino bien marcado y definido, subiendo hacia el Mirador de Peña el Rayo, de 2154 m s. n. m., y bajando de nuevo hacia la laguna, a una altitud de unos 1940 m s. n. m. Pasaremos por puentes de madera, y zonas que han sido habilitadas mediante empedrados y traviesas para facilitar el paso. Llegaremos al principio de la laguna a unos 6 km desde nuestro inicio, y sumaremos un kilómetro más para llegar a su parte más meridional, donde se encuentra el famoso refugio Elola.

Parte de camino empedrado
Refugio Eola

Llegados a este punto, tendremos la opción de hacer noche en el refugio, construido en 1972 —mejor preguntar disponibilidad por teléfono—, o volver en el mismo día, teniendo en cuenta que el total del recorrido será de unos 14 kilómetros y 650 m de desnivel.

Aunque existen fuentes en el camino es recomendable llevar suficiente agua para hacer todo el trayecto

Como no puede ser de otra forma en esta ubicación, los paisajes y el entorno son absolutamente maravillosos, pudiendo contemplar una de las zonas más especiales de toda nuestra geografía; No obstante, aunque este itinerario no tenga ni por asomo la dureza que nos supondría subir a las Cinco Lagunas de Gredos, no hay que subestimar el esfuerzo necesario para completarlo ni perder el respeto por la montaña —especialmente con climas adversos—, ya que estaremos en todo momento a unas altitudes bastante respetables.

Masas de hielo würmiense modelaron la cubeta glaciar que ocupa la laguna. De aguas transparentes, se trata de una laguna exorreica; es decir, que su agua no se evapora, sino que se desborda hacia el río (en este caso, a la Garganta de Gredos y después al Tormes). Es también una laguna de tipo oligotrófica que se hiela en invierno.

Laguna helada

La rodean las paredes de las cresterías de los Hermanitos, Cerraíllos y el Morezón al este; por Risco Moreno y Cerro de las Huertas al oeste, y está presidida por la cumbre del Almanzor al sur.

El río y sus alrededores cambian radicalmente dependiendo de la época

La laguna Grande desagua en la garganta de Gredos, que a su vez es tributaria del Tormes. Tiene una profundidad máxima de 6,5 m, siendo la media de unos 2,5–3 m.

Los cebos permitidos los días sin muerte son solo mosca artificial, cucharilla u otros señuelos; en todos los casos, con un único anzuelo desprovisto de arponcillo o muerte. En el caso de los días con muerte, los permitidos serán los de zona truchera, teniendo en cuenta las prohibiciones habituales, es decir no podremos pescar con: señuelos con más de un anzuelo, cebos naturales, lombriz, pez vivo, pez muerto, toda clase de huevas, cualquier fase de desarrollo de animales que no pertenezcan a la fauna local, y señuelos con pilas, baterías o fuentes lumínicas artificiales.

La única especie de pez presente en la laguna es la trucha común, pero hay anfibios que coexisten con ella, como la nutria, la salamandra, el sapo bufo y algunas ranas.

Habitualmente, se pesca a mosca seca con cola de rata, pudiendo pescar también a mosca con buldó, respetando los límites de la normativa al respecto. Las cucharillas, vinilos y otros artificios del estilo no resultan casi nunca en este hábitat, por lo que se desaconseja su uso; estas truchas llevan mucho tiempo alimentándose de moscas y no vamos a cambiar su dieta a estas alturas… Tal vez podamos engañarlas con alguna ninfa si damos con la correcta.

La zona más adecuada para la pesca a mosca seca son las zonas de entrada y salida de la laguna, donde se reduce bastante la profundidad y se generan zonas someras, así como en las zonas de playa, sin olvidar que el permiso del coto nos permite también seguir pescando aguas abajo por el río hasta el cruce con el arroyo Gargantón. En los laterales de la laguna existen zonas rocosas que es donde mayor profundidad hay; aquí tal vez sea mejor zona para intentarlo con ninfas.

Zona de la desembocadura

A diferencia de en las Cinco Lagunas de Gredos, conseguir aquí una captura es una tarea complicada y no es raro irnos con un bolo. Las truchas no suelen ser de gran tamaño, ya que tienen disponible una alimentación muy escasa. En este caso, el verdadero atractivo es hacerlo en un entorno privilegiado donde podemos conjugar la pesca con la montaña.

Fauna local

Embalse de Miraflores de la Sierra

Con poco más de 1 hm³ de capacidad, pero ubicado en un entorno privilegiado en las faldas del Puerto de la Morcuera, se encuentra el pantano de Miraflores de la Sierra, conocido por haber sido en su momento un gran coto de trucha autóctona.

Portilla de entrada

Está alimentado principalmente por el río Guadalix, cuyo curso continúa después de la presa; sin embargo, también contribuyen el arroyo de los Labrados y otros arroyos menores. Sus aguas son cristalinas —como no podía ser de otra forma en un embalse de montaña—, y es un lugar perfecto para respirar aire fresco y desconectar del bullicio.

Zona del merendero, en la entrada

Hasta hace unos años, a diferencia de otras masas de agua consideradas como cotos intensivos, las repoblaciones aquí se realizaban con trucha autóctona, lo que incrementaba sustancialmente el coste —se dice que hasta cuatro veces más caro que con trucha arcoíris—, pero hacía ganar muchos adeptos por tratarse de peces más “reales”, con una librea interesante y, sobre todo, por el incentivo de fomentar la cría de peces no exóticos.

El coto estuvo gestionado hasta hace unos años por el Club de Pesca Miraflores de la Sierra; no obstante, aunque sigue apareciendo en la orden de vedas, parece que en los últimos años ya no se realiza una gestión activa sobre el mismo.

Indicación de coto

Existe una población grande de calandinos; este es un pez muy interesante desde el punto de vista científico, puesto que para su reproducción es necesario que haya machos de otras especies que fecunden los huevos, ya que la mayoría de los ejemplares fértiles de calandino son hembras y los machos son escasos y, en muchos casos, no generan un esperma funcional. En España solo se hibridan con los cachos; por tanto, es de suponer que esta especie también está presente en el embalse. Su pesca está prohibida y cualquier captura accidental debe devolverse inmediatamente al agua.

Ejemplo de calandino

Para la práctica de la pesca, existe un sendero en forma de U que recorre el embalse desde el acceso situado al sur, bordeando ambas orillas. Dicho sendero desaparece en la parte norte, donde existe una gran diferencia de altura entre el terreno y la lámina de agua, lo que hace que la pesca en esa zona resulte peligrosa y poco aconsejable —de hecho, existen carteles que indican zona vedada, aunque esta restricción no aparece reflejada ni en la orden de vedas ni en el visor de pesca de la Comunidad—.

La orilla presenta, en general, una vegetación densa, por lo que resulta recomendable llevar vadeador para poder lanzar con mayor comodidad desde el agua.

Sendero

Si se buscan zonas de poca profundidad, conviene recorrer la orilla oeste, por donde desembocan los arroyos y el río Guadalix; por el contrario, si se desea pescar en mayor profundidad, resulta más recomendable dirigirse hacia la orilla este.

Zona somera en la parte oeste
Enfrente, la orilla este es mucho más escarpada

El periodo hábil habitual es del 1 de marzo al 30 de noviembre, ambos inclusive, estando vedados los lunes y jueves no festivos y siendo de captura y suelta el resto de los días. Como es habitual en la Comunidad de Madrid, los cebos permitidos son la lombriz, el canutillo y la gusarapa, estando prohibidos la masilla y el gusano asticot. Sin embargo, al ser todos los días de CyS (captura y suelta), lo que se indica en estos casos es:

“En los tramos de captura y suelta incluidos en la zona truchera solo se permite que estos anzuelos sean mosca artificial, ninfa o streamer y, excepcionalmente, la cucharilla de un solo arpón sin muerte”.

Es decir, se aplica el artículo 23 de la orden de vedas para zona truchera. No se indica que sea un tramo de CyS específicamente, pero, a diferencia de Navalmedio o Navacerrada, en este caso todos los días del coto son CyS, y no se expresa claramente que pueda usarse la cucharilla sin muerte. Nuevamente nos encontramos ante un auténtico galimatías normativo, donde probablemente ni quien lo ha redactado se aclare y que, para evitarnos problemas, nos lleva a pescar únicamente con mosca, ninfa o streamer sin muerte.

Creemos que ya no quedan truchas en esta masa de agua, siendo su pesca si acaso algo muy excepcional, y el único aliciente que podemos encontrar hoy en día son carpas, algunas de buen tamaño para unas aguas tan frías.

Fotografía tomada desde el merendero,

Todo lo expuesto anteriormente es un buen reflejo de cuál es el panorama de la trucha en la Comunidad de Madrid: no se permiten sueltas de arcoíris —y donde se permiten, son en un volumen muy reducido—; tampoco hay trucha autóctona ni repoblaciones de esta, y las aguas acaban infestadas de peces exóticos —carpas, en este caso—, que terminan siendo el único pez pescable. De este modo, acabamos pagando un permiso de zona truchera de 6,75 € para pescar carpas, con todas las limitaciones propias de una zona truchera y, en este caso, además, Truchera + CyS: sin cebo, ni señuelos, ni varios anzuelos y con obligación de anzuelos sin muerte, algo cuanto menos curioso para pescar un pez que hoy se considera exótico y cuya captura debería implicar su sacrificio.

Esta situación solo se explica por la dejación administrativa. Estos cotos, que en su día fueron grandes lugares a los que acudir, han ido perdiendo la colaboración de las sociedades de pesca que los cogestionaban debido a las innumerables trabas encontradas para desarrollar su actividad y a la falta total de apoyos o subvenciones. Ya ni siquiera hace falta acudir a la masa de agua para intuir lo que uno se va a encontrar, puesto que, con solo consultar la orden de vedas, se puede vislumbrar el auténtico Frankenstein normativo que se ha ido construyendo con los años por personas que firman desde sus despachos y no acuden a comprobar la realidad ni por asomo.

Como ya hemos comentado en otras entradas, la situación de varias masas de agua en zona truchera —concretamente los embalses de Navacerrada, Navalmedio y Miraflores— es especialmente sangrante, dado que disponen de aguas puras de alta montaña, en entornos espectaculares, y están completamente abandonados, proliferando en ellos las especies invasoras, cobrando los pases a precio de oro y, lo que es peor, sin ninguna declaración de intenciones de que esta situación vaya a cambiar o de que alguien vaya a hacer algo al respecto en los próximos años.

Aliviadero de la presa

Nuevo proyecto para recuperar la trucha común en la Sierra de Guadarrama

Desde Pescaenespana.com celebramos que se ponga en marcha un nuevo proyecto para la recuperación de la trucha autóctona en la sierra de Guadarrama.

Ojalá las administraciones se involucren más en una gestión real de los ríos y en el mantenimiento de las especies autóctonas que habitan en estos, para el beneficio de todos:

Embalse de Frieira

El Encoro de Frieira, con una capacidad máxima de 44 hm3, continúa domando las aguas del Río Miño una vez estas han pasado anteriormente por el Encoro (o embalse) de Castrelo de Miño, en un recorrido serpenteante de más de veinte kilómetros. A efectos de pesca, la cola del embalse se sitúa 2,5 km aguas abajo del muro de la presa de Castrelo de Miño, es decir, en la confluencia del Río Avia con el propio Miño. Se consideran aguas libres, de manera que solo necesitamos nuestra licencia comunitaria para pescar.

La masa de agua que abarca es inmensa

La pesca de la trucha está autorizada por norma general del 17 de marzo al 31 de julio; no obstante, siempre es recomendable revisar la orden de vedas anualmente por si hubiese alguna modificación. Dado que esta masa de agua está regulada por el anexo VIII de la orden de vedas, la talla mínima (año 2024) es de 23 cm y el cupo máximo de 3 ejemplares por persona y día. Así mismo, se permite la pesca de ciprínidos y blackbass durante todo el año.

Ejemplar de trucha capturado con cucharilla negra con puntos amarillos del número 3

El Miño no suele decepcionar a los pescadores de trucha y, aunque hay que buscarlas y engañarlas -como siempre-, podemos tener algunas jornadas muy divertidas. Es difícil indicar zonas o profundidades en un área tan extensa en la que se alternan zonas de rocas, con fondos arenosos, en otro tanto, herbáceos y hasta tramos un poco más urbanos. Cada uno tendrá que recorrer aquí su camino para encontrar el tipo de posturas que más le interesen en función de su estilo de pesca, pero si no queremos complicarnos en exceso, la zona de Ribadavia ofrece orillas accesibles en ambos márgenes.

En la zona de Ribadavia confluye El Miño con el Río Avia, siendo un lugar bastante destacado por su fácil acceso

La anchura del río varía entre los 100 m hasta los más de 300, lo que hace factible tanto pescar al lance barriendo zonas enormes de agua, como empecinarnos en inspeccionar réculas y venas con la cola de rata.

El río es navegable con motor de explosión, con rampas y pantalanes en Arnoia y Cortegada. En Ribadavia hay una rampa para embarcaciones, pero no tiene pantalán. Mejor consultar la normativa al respecto.

Si no hay lluvia ni viento, el agua fluirá muy lentamente pudiendo detectar las cebadas

Si queremos pescar ciprínidos, podemos usar un máximo de 2 anzuelos por caña, los cebos naturales autorizados son: todos los cebos naturales, excepto todo tipo de huevas de peces y el pez natural.

El cebado se puede realizar con cebos vegetales o piensos. No se puede utilizar Asticot salvo en la práctica de campeonatos que así lo hayan autorizado.

Situarse cerca de regatos y escorrentías suele dar buenos resultados

En cambio, si lo que buscamos son basses (denominada Perca Americana en la orden de vedas) fuera de la temporada hábil de salmónidos, se pueden emplear streamers, cebos de superficie (comúnmente conocidos como poppers y plugs) y cebos de materiales plásticos o semejantes (comúnmente conocidos como «vinilos»), queda prohibido el empleo de peces artificiales y cucharillas durante este periodo.

Además de la trucha, la carpa y el blackbass, hay tencas; aunque poco abundantes, y escalos (un tipo de ciprínido muy común en Galicia). Como pez pasto está el perpetuo gobio, y también sirve de alimento el cangrejo rojo americano.

Los días soleados son una maravilla, pero estando en Galicia hay que tener un poco de suerte

En este embale habitan anguilas, cuya pesca está totalmente prohibida y la devolución de capturas accidentales es obligatoria. En el trozo de río justo aguas abajo de la presa, existe un coto salmonero, del que esperamos poder hacer otra entrada en un futuro.

Al Miño llegan pequeños afluentes como el de la foto (Río do Outeiro) de gran belleza y con población piscícola. Estos afluentes están casi en su totalidad vedados, por lo que aunque es buena idea situarse en su desembocadura, no lo es tanto adentrarse en ellos

Como curiosidad, en la zona hay ejemplares del desmán de los Pirineos y también de nutrias y visones.

Coto de Angostura I

El coto de Angostura, situado en el Río Lozoya y con una longitud de 4,8km, es uno de los más históricos y emblemáticos de la Comunidad de Madrid. Está considerado aguas trucheras y el periodo hábil por lo general va desde el 1 de mayo hasta el tercer domingo de Julio. Durante dicho periodo es pescable todos los días en modalidad de captura y suelta (la única autorizada) excepto el jueves que permanece vedado. Tan solo se expiden 5 permisos por día con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuento además de 3 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Rascafria II y Alameda III de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte obligatoria quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Puente de la Angostura que da nombre al coto.

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

Durante los casi 5km de coto, nos moveremos desde los 1500m de altitud en su limite superior hasta los 1300m en su parte inferior. La cobertura móvil es totalmente inexistente en todo el tramo ya que estaremos metidos en una garganta en una zona donde ya de por si apenas hay, de manera que es conveniente llevar abundante bebida, alimentos y un chubasquero o alguna prenda extra si existe la posibilidad de que nos vaya a llover.

Su limite superior, lo marca la unión de los arroyos Guarramillas y Peñalara, mientras que el inferior está situado a 300 metros de la Presa del Pradillo.

El limite inferior se sitúa aproximadamente en la instalación de la foto

El Lozoya transcurre en este tramo unas decenas de metros más abajo paralelo a la carretera M-604 que va desde el Puerto de Cotos hasta Rascafría.

Lo que hace acudir a este lugar cada año a los pescadores es una buena abundancia de trucha fario -considerada por unos una subespecie de la trucha común, y por otros la misma especie- eso sí, de pequeño tamaño.

Trucha fario del tamaño habitual en el coto.

Casi todo el mundo que pesca aquí coincide en que el entorno es uno de los más bonitos en los que han usado la caña, siendo zona de montaña y de aguas claras.

La belleza del lúgar es innegable.

La orografía de esta zona es relativamente escarpada, no obstante, el río ha ido alternando pozas con zonas de corriente a modo de escalones de manera que nuestra forma de pesca puede ser aplicable una y otra vez a lo largo del tramo. Dado que las truchas suelen estar en las pozas, podemos acceder a ellas por su parte trasera para no ser detectados, y realizar varios lances aguas arriba donde creamos (o veamos) que están situadas. Si tras varios intentos con un par de cucharillas o moscas diferentes no ha habido resultado, podemos continuar hasta la siguiente poza e iniciar de nuevo el ritual.

Ejemplo de poza pequeña.

Se recomienda el procedimiento anteriormente descrito, puesto que si las truchas de una poza nos detectan y entran en “estado de alarma” seguramente ya no coman ni nos hagan caso hasta que desaparezcamos un buen rato de allí, siendo así preferible el buscar una nueva postura donde aún estén activas y no alarmadas.

Poza de mayor tamaño.

Como ya hemos comentado, las truchas son por lo general pequeñas, teniendo que utilizar cucharillas del 0 o del 1 y moscas no muy grandes. Aun con todo y con eso, tendremos bastantes picadas fallidas, pero por lo general la diversión está asegurada.

A pesar de estar metidos en una garganta, encontraremos aquí el espacio suficiente para pescar con cola de rata sin grandes apreturas pues la vegetación no es tan cerrada como en otros tramos del Lozoya.

Si nos posicionamos bien utilizar la cola de rata no será un problema.

A modo de reto del siglo, o tal vez casi de broma, por motivos de gestión y mejora de las poblaciones de trucha común viene indicado en la orden de vedas que el primer miércoles de cada mes, se podrá permitir la captura con muerte de trucha común de talla superior a 40 cm -ya puestos podía permitirse también la extracción de esturiones-.

Los aparcamientos no abundan, y dejar el coche en un arcen de la carretera es sinónimo de multa. Hay dos pequeños parkings en los recodos que hace la carretera y otro en la zona del restaurante “La Isla”. El fin de semana conviene madrugar si no queremos quedarnos sin hueco.

Situación de los aparcamientos.

Embalse de Manzanares el Real o de Santillana

El pantano de Santillana, situado a las faldas de la Sierra de Guadarrama en la Comunidad de Madrid, tiene una capacidad de 91hm3. Actualmente está considerado coto ciprinícola (aguas no trucheras) de manera que además de la licencia de pesca necesitaremos sacar un permiso, ya sea en la web de la Comunidad de Madrid o a través de la página web del Club Deportivo de Pesca de Santillana (el coste del pase general ronda los 4€):

http://clubdepescasantillana.com/

El entorno es maravilloso con La Pedriza y el Castillo de Manzanares de fondo.

Recibe las aguas del Río Manzanares, del Río Samburiel y de númerosos arroyos siendo probablemente el más destacado el Arroyo del Mediano.

Esta masa de agua tuvo fama durante décadas debido a los enormes peces que salían de ella, históricamente se realizaron los probablemente primeros concursos de pesca de lucios de España.

Hoy en día ya no se puede esperar la misma calidad de capturas de antaño, no obstante, sigue siendo un buen sitio donde encontrar lucios de dos cifras y carpas que pasan de los 20kg. La calidad del agua, a pesar de que suele estar algo enturbiada por el movimiento de la arena y las algas, es bastante buena, lo que a su vez se traduce en una gran ictiofauna.

Las especies principales a pescar son el lucio y la carpa. Como pez pasto; además de percasoles, veremos literalmente millones de alburnos, de tan variados tamaños que algunos entran hasta a las cucharillas pequeñas como si de un depredador se tratase.

Alburno pescado con cucharilla del número 0.

En estas aguas hubo una población de blackbass, sin embargo, el lucio gano la batalla y tan solo quedan algunos ejemplares -de gran tamaño, eso sí- pero en un número prácticamente despreciable. En menor cuantía aún, se realiza alguna captura de trucha común (cuya devolución inmediata al agua es obligatoria) y parece que el último invitado que ha proliferado en gran medida es el escardino, al que pescaremos con pequeños cebos típicos del carpfishing pero que en determinadas épocas del año también nos sorprenderá atacando a cucharillas de hasta el número 3 o a pequeños vinilos.

Los escardinos a veces nos dan la sorpresa.

Como comentábamos anteriormente, la trucha es de devolución obligatoria porque está vedada en este pantano, ocurre lo mismo con el barbo, aunque no parece que queden ejemplares de este último.

El embalse está dividido en tres tramos pescables con el mismo permiso permaneciendo el resto del perímetro vedado, se pueden pescar todo el año tan solo teniendo en cuenta que los lunes son de captura y suelta obligatoria.

Siguiendo la orden de vedas, los tramos denominados “A” y “C” van desde el Puente del Río Samburiel hasta el Punto de la margen izquierda definido por la trayectoria perpendicular a la ctra. M-608 a la altura de la rotonda de acceso a la urbanización «Peña del Gato» y hasta el Punto señalado a la altura de la finca del Espinarejo respectivamente.

Puente del Río Samburiel.

El tramo B va desde “En margen izquierda, en la desembocadura del Arroyo de Chozas.” Hasta un “Punto distante unos 650 m del muro de la presa”.

Este mapa facilita identificar los tramos pescables, marcados en azul.

En los tramos A y C, que vienen siendo la misma zona, pero en orillas opuestas, tendremos muy poca profundidad y en su mayoría fondo arenoso. Esta zona es ideal para practicar el carpfishing aunque la presión de pesca es elevada. Si queremos buscar algún depredador, lo mejor será acercarse a la desembocadura del Río Manzanares en el pantano donde se forma una recula con algo más de profundidad. Como se ve en el cartel, existen numerosos aparcamientos pero suele estar prohibido aparcar fines de semana o festivos, en este sentido es mejor cerciorarse unos días antes o dejar el coche en el propio pueblo.

Recula donde desemboca el Río Manzanares.

El tramo B tiene por lo general mayores profundidades y es más apto para la pesca de depredadores, como sitio destacable hay un puente en la desembocadura del Arroyo de Chozas que cruza de un lado a otro toda esta zona creando un cuello de botella en su paso de agua. Solo podremos pescar hasta la mitad del puente -el límite está señalado con carteles-, pero la particularidad del lugar nos permitirá poder tentar a los lucios o dedicarnos a pescar alburnos a la vez que tenemos puesta una caña a las carpas sin movernos del sitio. A esta zona se puede llegar desde la carretera M-862 donde dejaremos el coche cerca de una instalación de hípica para continuar andando hasta la orilla.

Al parecer aquí los peces también tienen derecho a sentarse y descansar de vez en cuando.

Coto de Alameda III

El coto de alameda III es un tramo truchero sin muerte de la Comunidad de Madrid situado en el Río Lozoya a lo largo de 3,8km, su límite superior es el “Puente de Oteruelo del Valle” y el inferior el “Puente de Pinilla del Valle”, estando prohibido pescar cerca o debajo de este último. El período hábil habitual va del 2º domingo de marzo al 3er. domingo de julio, ambos inclusive. Dentro de este periodo se puede pescar todos los días excepto el jueves que está vedado.

Puente que marca el limite inferior del coto.

Además de nuestra licencia de pesca, deberemos adquirir el permiso diario. Actualmente se distribuyen 9 permisos los días laborables y 15 los fines de semanas y festivos para no ribereños con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuentos además de 6 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Cartel indicando el coto de pesca

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Angostura I y Rascafria II de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Los cebos permitidos son los autorizados para CyS en la zona truchera de la Comunidad de Madrid, según la web de la comunidad esto es:

“En las aguas incluidas en la zona truchera:

  • Cebos naturales: lombriz de tierra, canutillo y gusarapa, montados sobre anzuelos sencillos.
  • Cebos artificiales: cucharilla, mosca, “streamer”, imitaciones de peces y vinilos. Se exceptúan las masillas y las moscas en cualquiera de sus variedades o montajes que empleen plomada de arrastre o fondo.”

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

El río está situado en una zona bastante llana, no obstante, los márgenes del rio son bastante boscosos y con muchos arbustos haciendo a veces bastante complicado el poder desenvolvernos con soltura.

Recodo algo más despejado cerca del limite inferior.

A principios de temporada lo normal es que lleve un caudal muy abundante, dado que el cauce no es excesivamente ancho esto provoca una corriente rápida dificultando la pesca en la mayoría de los tramos. Esto, sumado a que el agua está realmente fría puesto que proviene directamente del deshielo de la Sierra de Guadarrama a través de infinidad de arroyos situados en la vertiente sur de los Montes Carpetanos y la vertiente norte de Cuerda Larga hace que pescar en la apertura de temporada a veces no sea una experiencia tan agradable como tenemos en mente.

Hay zonas casi imposibles de pescar con el caudal alto.

Como es de esperar, en las primeras semanas con el agua a 2 o 3 grados las picadas son muy poco frecuentes, consiguiendo a veces una sola captura entre todos los pescadores presentes en la jornada. Según van avanzando las semanas, las truchas se van animando y se da algo más de actividad, pero no nos engañemos, esto ya no es lo que era y en general solo veremos minitallas, además de que la densidad de truchas en este tramo es baja.

En la zona del puente de Oteruelo del Valle encontraremos un paisaje diferente que nos dejará pescar con mayor comodidad.

A partir de abril o mayo (según las temperaturas que se vayan dando en el año) empezara tal vez la etapa más interesante dado que el Lozoya desemboca aquí en el Embalse de Pinilla sin obstáculo alguno. El embalse hace un poco de “reservorio natural” de peces, que animados por el calor empezarán a remontar el Lozoya, encontrándonos algunos días verdaderos cardúmenes de barbos y bogas subiendo el río buscando un sitio ideal para desovar.

Una forma inteligente de pescar este coto es aparcar en el parking cercano al “Puente de Pinilla” e ir aguas arriba. El margen izquierdo aguas arriba es el más adecuado al poseer un sendero un poco desdibujado que nos ayudará un poco en nuestra marcha, también se puede pescar por su margen derecha; pero es bastante más complicado, peligroso y nos encontraremos varias vallas sin paso de pescadores.

Si optamos por el margen derecho, este pondrá a prueba nuestras aptitudes físicas y nuestra paciencia.
Más dificultades

Una vez llegados hasta el limite superior, si nos apetece, podemos continuar pescando algo más de un kilómetro aguas arriba pues se acaba el coto, pero entramos en una zona truchera de aguas libres hasta la carretera M-611.

Limite superior del tramo libre.

Pesquera de Villanueva de Duero

Villanueva de Duero es un pueblo de alrededor de mil habitantes perteneciente a la provincia de Valladolid, posee la suerte de tener el Río Duero muy cerca y además una pesquera donde disfrutar de nuestro deporte a la cual se puede llegar por un camino de tierra en relativo buen estado desde el propio pueblo.

Pesquera de Villanueva de Duero.

La pesquera está situada a una altura del río después de que este haya recibido las aguas de los afluentes nada desdeñables Pisuerga y Adaja, esto se traduce en un ancho río con un gran caudal y una gran biodiversidad. El Río Duero a esta altura está considerado como aguas libres no trucheras, de manera que solo necesitaremos nuestra licencia comunitaria para pescar.

Vista desde arriba de la pesquera.

El pez que más veremos por estos lares será el barbo, en una cantidad muy abundante. No obstante, pronto entenderemos que no es fácil conseguir uno de ellos, ya que son especialmente asustadizos – con vernos a 15 metros saldrán todos pitando- y muy selectivos en las picadas. Intentar que piquen con veleta a la inglesa, buldo, con cola de rata o cualquier otra técnica del estilo probablemente acabe en un estrepitoso fracaso.

Existe un sendero paralelo al río en esta orilla.

La forma más eficaz es utilizando las ovas -un alga verde cuyo tallo está dividido en filamentos- que crecen adosadas a la pesquera. Deberemos ponernos en lo alto de esta dejando deslizarse el cebo por la corriente, hasta que alcance la zona “espumosa”. Tener la sensibilidad para saber cuando el barbo tiene el cebo en la boca para pegar el tirón es un arte que puede llevar mucho tiempo llegar a dominar.

Barbo capturado a ova.

Otra posible forma es a fondo, utilizando plomos de un buen gramaje que eviten ser arrastrados por la corriente.

En la orden de vedas se especifica que en los meses de mayo y junio no pueden ser sacrificados para respetar su época de freza, siendo el cupo de seis con una talla mínima de 18cm durante el resto del año

Si queremos otro tipo de diversión más fácil, el pez pasto es el alburno, cuyo número parece ilimitado y nos picará rápidamente usando pequeños gusanos como cebo.

Los blackbasses no son muy abundantes, pero existen. Suelen entrar más fácilmente a imitaciones de lombrices y pequeños vinilos que a señuelos duros. Las tallas de estos suelen ser bastante pequeñas, siendo normal no conseguir un ejemplar de más de 300g.

A primera hora del día cuando está saliendo el sol, y a última cuando se va, aparece en escena otro numeroso habitante de estas aguas: la lucioperca. Dado que no hay en general mucha profundidad -dos o tres metros a lo sumo en los puntos más profundos- entraran prácticamente a cualquier imitación de pez o incluso a cucharilla. A pesar de que lo normal es conseguir ejemplares de pequeño tamaño, las hay verdaderamente grandes.

Pesquera al anochecer
Lucioperca capturada al anochecer con cucharilla cerca de la orilla.

Tratándose del Río Duero con lo que ello supone, tampoco sería de extrañar que apareciera en escena prácticamente cualquier otra especie como por ejemplo la boga del duero, también se habla de alguna captura esporádica de lucio e incluso de trucha, pero estas últimas son opciones muy remotas. También veremos cangrejos rojos paseando por las orillas.

Por último, en caso de buscar carpas, debemos hacerlo en zonas donde las aguas estén más paradas y la pesquera no es una de ellas.

Aparcar no debería ser un problema, existiendo un descampado cercano al camino de tierra.

Zona de aparcamiento

Embalse de las Navas del Marques

El doble pantano de las Navas del Marques situado en la provincia de Ávila, tiene una capacidad aproximada de 2 hm3 y es alimentado fundamentalmente por el Arroyo de Valtravieso. Está compuesto de un antiguo y más pequeño embalse construido en 1972 y de otro más grande y de más reciente creación terminado en 2008. Son aguas libres en las que tan solo necesitaremos nuestra licencia de pesca comunitaria para pescar durante todo el año.

Cerca de los pantanos veremos generadores eólicos que crean un curioso paisaje.

Ambos se sitúan a una altitud en torno a la cota de los 1.300m, lo que los convierte por tanto en pantanos muy fríos.

El embalse antiguo, situado al oeste, tiene orillas suaves de fácil acceso. Lo ideal es aparcar cerca de la carretera y cruzar la propia presa para dirigirnos hacia la desembocadura del Arroyo de la Rosada y de la cola del pantano.

Foto tomada desde la desembocadura del Arroyo de la Rosada.
Cola del pantano viejo.

Hace una década el lugar tenía truchas comunes, pero a raíz de una sequía que lo desoló parece que lo único que encontraremos en él serán carpas y percasoles.

Foto tomada desde la presa antigua.

El pantano nuevo, situado al este, lo distinguiremos fácilmente por que tiene un par de islotes dentro de la masa de agua. Podemos cruzar la presa con el coche y aparcar en la orilla norte, desde donde nos será fácil llegar al agua tras pasar una verja. En esta masa de agua encontraremos algo más de diversión, pues además de las carpas y percasoles también hay lucios. Eventualmente se dice haber capturado alguna trucha común en sus aguas, pero no es algo con lo que podamos contar ni mucho menos y hemos de recordar que si nos tocase esa lotería su devolución al medio es obligada.

En la foto podemos ver el islote más cercano a la cola del pantano.

Ante la ausencia de cangrejos o de una mayor variedad de peces pasto los lucios no han alcanzado grandes tamaños, aun así, podremos obtener ejemplares de un par de kgs y una jornada divertida.

Pequeño lucio, capturado con una cucharilla del número 3 dorada con puntos rojos.

Las mejores zonas del pantano nuevo parecen ser; la zona de la presa para depredadores o la cola del pantano para carpas, no obstante, la cola del pantano nos resultará más complicada de transitar por la maleza. La profundidad media no es excesivamente alta, pero si queremos encontrarla la parte indicada es a la derecha del islote cercano a la presa según se ve en la siguiente foto:

Islote cercano a la presa, en la zona derecha según se ve en la foto podemos encontrar bastante profundidad.

Una opción intermedia para pescar tanto carpas como lucios es la desembocadura del Arroyo del Bornal

Desembocadura del Arroyo del Bornal.