El campanu asturiano sigue sin aparecer este 2026 y, sinceramente, empieza a ser preocupante. Tras la apertura de la veda el pasado 18 de abril, seguimos sin noticias del primer salmón de la temporada en Asturias. A esto hay que sumarle que en Cantabria la situación es prácticamente la misma, con cero capturas desde el 1 de mayo.
Dejamos por aquí la noticia original para quien quiera leerla completa, pero más allá del titular, la situación da que pensar.
No es solo que el campanu se esté retrasando unos días más de lo habitual. Es que cada año cuesta más verlo salir, y eso ya no parece casualidad. Puede haber muchos factores detrás: caudales bajos, cambios en la temperatura del agua, o simplemente que cada vez hay menos salmones remontando los ríos.
Al final, el campanu siempre ha sido algo más que una tradición o una cifra llamativa. Es una señal bastante clara de cómo viene la temporada y, en cierto modo, de cómo está la especie, y lo que estamos viendo últimamente no invita precisamente al optimismo.
Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas, sobre todo si llegan lluvias que mejoren el caudal de los ríos. Si eso ocurre, todavía podríamos ver movimiento. Pero si la cosa sigue así, todo apunta a que 2026 puede ser un año flojo para el salmón.
Más allá de si sale antes o después, lo importante es otra cosa: cada vez hay más indicios de que el salmón atlántico lo tiene complicado en nuestros ríos. Y ahí ya no hablamos de un año malo, sino de algo que quizá habría que tomarse más en serio protegiendo urgentemente la especie, antes de que sea demasiado tarde- si es que no lo es ya-.