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Embalse de Cerro Alarcón

Situada en el término municipal de Navalagamella, y al lado de la urbanización “Cerro Alarcón” perteneciente a Valdemorillo, se encuentra este embalse de fines lúdicos construido en 1970, alimentado por el Río Perales y considerado aguas libres no trucheras. Tiene una capacidad de 1hm ³ y una profundidad máxima de 22m. A pesar de no retener una gran capacidad, su forma rectangular le proporciona una longitud de 750m en sus lados más largos, creando una masa de agua relativamente grande.

Foto desde la presa

El pez más abundante es la carpa, que alcanza cifras de dos dígitos y casi siempre hay pescadores practicando carpishing pesado intentando atraer a los mayores ejemplares. Los blackbass suponen por lo general el mayor atractivo en cuanto a depredadores; no obstante, cuando arrecia el frio son los lucios los que se dejan ver más ya que existen poblaciones de ambas especies. Es sabido que hay ejemplares de siluro en estas aguas, lo que no está tan claro es si se están reproduciendo o pertenecen a alguna suelta ilegal. Teniendo cerca ríos y embalses tan emblemáticos, deberían tomarse cartas por parte de las administraciones para evitar su propagación, aunque perteneciendo este cauce a la CHT probablemente sea pedir peras al olmo. En algunos momentos proliferaron las luciopercas, pero por algún motivo están desaparecidas y por norma general ya no se sacan ejemplares.

Entrada del Río Perales en el embalse

La pesca en los últimos años se ha complicado debido a la proliferación de grandes algas que cubren varios metros de orilla, hay que buscar por tanto tácticas con las que evitar este inconveniente; podemos buscar zonas en las que entrar con vadeador lo suficiente como para que no nos estorben, en pesca fija utilizar una sacadera larga y lances a buena distancia, utilizar señuelos montados tipo “texas” y que hundan poco para evitar enganchones… aquí cada uno ya debe buscarse las habichuelas.

Las algas cubren metros de orilla, son robustas y alcanzan bastante profundidad

Los fondos son por lo general arenosos, y como es lo lógico en este caso, las zonas de mayor profundidad se encuentran cerca de la presa, teniendo pocos metros en el resto del perímetro. Las aguas siempre están turbias; se juntan los lodos con las algas y el propio hecho de que esté a orillas de una urbanización. En algunos tramos hay carrizo en el que se suelen apostar algunos depredadores.

Si lo conseguimos, hacer lances en paralelo al carrizo es una gran opción

Está rodeado de un bosque mediterráneo con pinos, encinas y enebros, que dejan las orillas muy tupidas, pero dado que es un sitio de alta actividad de pesca se mantienen abiertas muchas entradas al agua, permitiendo encontrar alguna cada pocos metros.

El bosque de alrededor es bastante bello, aunque nos complicará bastante la pesca

Este tipo de fondos ha permitido una gran proliferación del cangrejo rojo americano, convirtiéndose en la peor pesadilla de los carpistas. Los que ya conocen el lugar y pescan a fondo en las épocas de calor utilizan imitaciones de plástico de maíz y engaños similares, ya que el cebo natural es devorado rápidamente por los crustáceos.

En esta ubicación se realiza sky náutico, puesto que la única finalidad del embalse es la recreativa. Los meses de frio no supondrá un problema puesto que esta actividad se acaba, pero debemos tener en cuenta que las horas centrales y los fines de semana veremos un trajín constante de navegantes.

Al fondo, plataforma de sky nautico

Existe otro embalse con el que se genera cierta confusión, se trata del Embalse de Arroyo del Cura que está situado a 8 kilómetros al sur, y cuyo nombre en la orden de vedas es “Embalse de Navalagamella”. Dicho embalse pertenece a una zona de protección de aves (ZEPA) y tiene restricciones para su pesca desde el 15 de febrero al 1 de septiembre; no obstante, el embalse de Cerro Alarcon al que se refiere esta entrada es pescable durante todo el año.

Coto de La Barranca

Situados a casi 1.400 msnm en el área recreativa conocida como “La Barranca”, y formando parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con una vista privilegiada hacia la cara oeste de La Maliciosa, se encuentran dos embalses de indudable belleza y valor ecológico que forman un mismo coto de pesca sin muerte.

Pasarela sobre la presa del ejercito del Aire

En el tramo superior se encuentra el llamado Embalse del Ejército del Aire, que se creó en los años 50 con el fin de abastecer, mediante tuberías enterradas, al sanatorio de tuberculosos Santo Ángel. Tras el cierre del sanatorio hace tres décadas, la presa quedó en el olvido hasta que en 2023 el Ayuntamiento de Navacerrada realizó una importante inversión para restaurar y mantener tanto la presa como su entorno, convirtiéndola en una presa de paso para el agua. De los dos, este es el que tiene orillas más accesibles, desbrozadas y también más suaves para realizar lances, permitiendo pescar incluso sin vadeador, aunque si vamos a cola de rata será mucho mejor llevarlo.

Las orillas en este embalse son relativamente accesibles

Cincuenta metros más al sur se encuentra la cola del segundo pantano, el Embalse del Pueblo de Navacerrada (no confundir con el embalse de Navacerrada). Esta segunda masa de agua se encuentra más cercana a los aparcamientos, pero es sin duda mucho más inaccesible, puesto que tiene las orillas muy agrestes, con apenas entradas hacia el agua y donde utilizar el vadeador es prácticamente obligatorio para poder hacer lances con algo de holgura. Si el agua se encuentra en un nivel alto, la pesca con cola de rata es en su mayor parte casi imposible, excepto tal vez en la zona de la cola, haciendo lances hacia la zona central. Tanto el anterior como este tienen fondo limoso en toda su extensión.

Foto desde la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada

El atractivo de ambos embalses radica en la pesca de la trucha común, siendo el único pez habitante junto a un pequeño ciprínido que asoma por las orillas y no hemos podido terminar de identificar, probablemente se trate de calandinos. Hay también sapos, aves y alguna nutria. En el embalse superior parece haber una mayor densidad de peces, siendo fácil ver algunas paseando por las orillas, mientras que en el inferior aparentemente hay menos cantidad, pero con algún ejemplar de gran tamaño.

Gracias a las aguas cristalinas podremos ver algunos ejemplares desde la orilla

El periodo hábil es del 1 de mayo al tercer domingo de julio, siendo los días pescables de lunes a domingo en modalidad de captura y suelta, excepto el jueves que está vedado en CyS. Sobre cebos, se puede pescar con los referidos en el artículo 23 de la orden de vedas y los adecuados al tramo de CyS, es decir: lombriz de tierra, canutillo, gusarapa, cucharilla de un solo arpón y mosca, todos sin arponcillo o muerte.

Cola del Embalse del Ejercito del Aire

Se expiden 15 permisos diarios que se pueden sacar en la web de la Comunidad de Madrid, costando 6,75€ el general. Hay dos parkings justo antes de llegar al coto, con una gran capacidad de coches. Sin embargo, si vamos los fines de semana, tendremos que madrugar para no quedarnos sin hueco.

Foto del uno de los aparcamientos

Parque de Polvoranca

Situado en el término municipal de Leganés, muy cerca de otras importantes poblaciones del sur de Madrid como Getafe, Alcorcón, Fuenlabrada y Móstoles, se encuentra este parque, cuyo principal atractivo es la “Laguna de Mari Pascuala”, construida en 1986. Está alimentada fundamentalmente por el arroyo de la Recomba, que también genera otras lagunas estacionarias aguas abajo.

El parque de Polvoranca nos ofrece entre semana un sitio donde encontrar paz

Siglos atrás existía en estos terrenos una población que da nombre al parque y de la cual solo quedan las ruinas de la iglesia de San Pedro.

Podemos llegar en coche y aparcar en los diferentes parkings que hay en el recinto, aunque, si nos aventuramos con cuidado por los caminos, la zona de las hípicas —al noreste de la laguna— es la más cercana al agua. Otros modos de acudir son las líneas de Renfe con parada en “Leganés Central” y “Parque Polvoranca”, o el autobús 482.

Además de su facilidad de acceso, la laguna apenas cuenta con especies que puedan incomodar nuestra pesca, así como tampoco existen cangrejos que toquen nuestros cebos. La profundidad varía entre uno y dos metros, manteniendo normalmente un nivel de agua bastante estable, aunque, como es lógico, en verano desciende ligeramente.

El principal atractivo del escenario es la pesca de carpas sin muerte en un entorno muy accesible y de poca dificultad, favoreciendo tanto el aprendizaje de quienes se inician en esta modalidad como la posibilidad de probar montajes y materiales para los pescadores más experimentados. Las carpas habitan la laguna en gran número y, en un buen día, es posible disfrutar de decenas de picadas o capturas.

Ejemplo de carpa capturada en la zona de la pradera

No obstante, al tratarse de peces muy pescados, no siempre resultan fáciles de engañar. A menudo tocan nuestros anzuelos antes de picar a fondo e incluso pueden llevarse el cebo delante de nuestras narices. Pescando a la inglesa con veleta o con buldó es habitual que algunas se escapen, por lo que muchos pescadores optan por practicar pesca al coup, clavando en cuanto tienen oportunidad.

Zona de la pradera con puestos fijos

El tamaño habitual de las capturas ronda entre 1 y 2 kg; sin embargo, si tenemos suerte, podremos sacar algún ejemplar de 4 o 5 kg, e incluso se dice que existe alguna carpa cercana a los 7 kg. Evidentemente, no es un escenario donde batiremos récords de peso, pero aquí prima más la cantidad de picadas y la diversión que el tamaño de las capturas.

Carpa de librea oscura

Hace más de una década se tenía constancia de la existencia de algún barbo, tencas y black bass; estos últimos se localizaban principalmente en la zona de la pequeña isla. Hoy en día, estas especies han desaparecido prácticamente por completo y tan solo podría molestarnos alguna percasol, cuya presencia parece testimonial.

Isla del lago

A diferencia del cercano Lago Butarque, donde los carpines constituyen uno de sus mayores atractivos, aquí no encontraremos esta especie.

Podremos pescar simplemente contando con la licencia de pesca comunitaria. El horario permitido comprende los días laborables, de lunes a viernes, entre las 09:00 y las 15:00, estando reservado el lunes únicamente para jubilados y personas con discapacidad. El parque está fuertemente vigilado por vehículos de seguridad privada que velan por el cumplimiento de las normas y, además, se mantiene bastante limpio gracias al trabajo de los operarios de mantenimiento.

Además de peces y tortugas de Florida, la laguna es también una conocida zona de avistamiento de aves. Numerosos grupos de patos rodean continuamente la orilla y asaltarán en cuestión de segundos cualquier trozo de pan que lancemos al agua. Por ello, aunque el pan a flote puede resultar eficaz, en este escenario conviene recurrir a cebos más ingeniosos, como los “Pelotazos” de Matutano, a los que las carpas no hacen ascos y que, sin embargo, no suelen interesar a los plumíferos.

Compartiremos espacio con grupos de patos y ocas

Respecto a los cebos, no es necesario complicarse demasiado. El maíz funciona especialmente bien, ya sea dulce, cocido o aromatizado. Los gusanos de asticot blancos o rojos también ofrecen muy buenos resultados, al igual que los pellets y boilies de sabores clásicos.

Algunos peces muestran todavía en sus labios las consecuencias de la pesca con anzuelos con arponcillo. Conviene recordar que en los escenarios sin muerte es obligatorio utilizar anzuelos sin arponcillo y que es responsabilidad de todos mantener a los peces en buen estado, evitando malos manejos fuera del agua.

Las zonas principales para pescar en la laguna son tres. Por un lado, encontramos la pradera de hierba, probablemente la más recomendable para cualquier modalidad, aunque conviene prestar atención a los excrementos de pato repartidos por toda la zona. Por otro lado, la zona de las barandillas ofrece suelo asfaltado y menor profundidad; aquí suele practicarse pesca a mosca seca, aunque es imprescindible utilizar una sacadera larga para poder extraer los peces. Finalmente, existe una zona somera formada por un talud y una barandilla baja dentro del agua que, dependiendo del equipo utilizado, puede facilitarnos mucho la pesca o complicarla considerablemente. La parte del club náutico y el laguito superior -justo por encima del templete- están vedados.

El escalón a la izquierda del templete delimita la zona en la que podemos pescar
En la zona de la barandilla es necesario utilizar una sacadera larga
Zona del talud

En definitiva, se trata de un escenario ideal para quienes buscan jornadas entretenidas, accesibles y con abundantes picadas, siendo especialmente recomendable para iniciarse en la pesca de la carpa.

Embalse de Miraflores de la Sierra

Con poco más de 1 hm³ de capacidad, pero ubicado en un entorno privilegiado en las faldas del Puerto de la Morcuera, se encuentra el pantano de Miraflores de la Sierra, conocido por haber sido en su momento un gran coto de trucha autóctona.

Portilla de entrada

Está alimentado principalmente por el río Guadalix, cuyo curso continúa después de la presa; sin embargo, también contribuyen el arroyo de los Labrados y otros arroyos menores. Sus aguas son cristalinas —como no podía ser de otra forma en un embalse de montaña—, y es un lugar perfecto para respirar aire fresco y desconectar del bullicio.

Zona del merendero, en la entrada

Hasta hace unos años, a diferencia de otras masas de agua consideradas como cotos intensivos, las repoblaciones aquí se realizaban con trucha autóctona, lo que incrementaba sustancialmente el coste —se dice que hasta cuatro veces más caro que con trucha arcoíris—, pero hacía ganar muchos adeptos por tratarse de peces más “reales”, con una librea interesante y, sobre todo, por el incentivo de fomentar la cría de peces no exóticos.

El coto estuvo gestionado hasta hace unos años por el Club de Pesca Miraflores de la Sierra; no obstante, aunque sigue apareciendo en la orden de vedas, parece que en los últimos años ya no se realiza una gestión activa sobre el mismo.

Indicación de coto

Existe una población grande de calandinos; este es un pez muy interesante desde el punto de vista científico, puesto que para su reproducción es necesario que haya machos de otras especies que fecunden los huevos, ya que la mayoría de los ejemplares fértiles de calandino son hembras y los machos son escasos y, en muchos casos, no generan un esperma funcional. En España solo se hibridan con los cachos; por tanto, es de suponer que esta especie también está presente en el embalse. Su pesca está prohibida y cualquier captura accidental debe devolverse inmediatamente al agua.

Ejemplo de calandino

Para la práctica de la pesca, existe un sendero en forma de U que recorre el embalse desde el acceso situado al sur, bordeando ambas orillas. Dicho sendero desaparece en la parte norte, donde existe una gran diferencia de altura entre el terreno y la lámina de agua, lo que hace que la pesca en esa zona resulte peligrosa y poco aconsejable —de hecho, existen carteles que indican zona vedada, aunque esta restricción no aparece reflejada ni en la orden de vedas ni en el visor de pesca de la Comunidad—.

La orilla presenta, en general, una vegetación densa, por lo que resulta recomendable llevar vadeador para poder lanzar con mayor comodidad desde el agua.

Sendero

Si se buscan zonas de poca profundidad, conviene recorrer la orilla oeste, por donde desembocan los arroyos y el río Guadalix; por el contrario, si se desea pescar en mayor profundidad, resulta más recomendable dirigirse hacia la orilla este.

Zona somera en la parte oeste
Enfrente, la orilla este es mucho más escarpada

El periodo hábil habitual es del 1 de marzo al 30 de noviembre, ambos inclusive, estando vedados los lunes y jueves no festivos y siendo de captura y suelta el resto de los días. Como es habitual en la Comunidad de Madrid, los cebos permitidos son la lombriz, el canutillo y la gusarapa, estando prohibidos la masilla y el gusano asticot. Sin embargo, al ser todos los días de CyS (captura y suelta), lo que se indica en estos casos es:

“En los tramos de captura y suelta incluidos en la zona truchera solo se permite que estos anzuelos sean mosca artificial, ninfa o streamer y, excepcionalmente, la cucharilla de un solo arpón sin muerte”.

Es decir, se aplica el artículo 23 de la orden de vedas para zona truchera. No se indica que sea un tramo de CyS específicamente, pero, a diferencia de Navalmedio o Navacerrada, en este caso todos los días del coto son CyS, y no se expresa claramente que pueda usarse la cucharilla sin muerte. Nuevamente nos encontramos ante un auténtico galimatías normativo, donde probablemente ni quien lo ha redactado se aclare y que, para evitarnos problemas, nos lleva a pescar únicamente con mosca, ninfa o streamer sin muerte.

Creemos que ya no quedan truchas en esta masa de agua, siendo su pesca si acaso algo muy excepcional, y el único aliciente que podemos encontrar hoy en día son carpas, algunas de buen tamaño para unas aguas tan frías.

Fotografía tomada desde el merendero,

Todo lo expuesto anteriormente es un buen reflejo de cuál es el panorama de la trucha en la Comunidad de Madrid: no se permiten sueltas de arcoíris —y donde se permiten, son en un volumen muy reducido—; tampoco hay trucha autóctona ni repoblaciones de esta, y las aguas acaban infestadas de peces exóticos —carpas, en este caso—, que terminan siendo el único pez pescable. De este modo, acabamos pagando un permiso de zona truchera de 6,75 € para pescar carpas, con todas las limitaciones propias de una zona truchera y, en este caso, además, Truchera + CyS: sin cebo, ni señuelos, ni varios anzuelos y con obligación de anzuelos sin muerte, algo cuanto menos curioso para pescar un pez que hoy se considera exótico y cuya captura debería implicar su sacrificio.

Esta situación solo se explica por la dejación administrativa. Estos cotos, que en su día fueron grandes lugares a los que acudir, han ido perdiendo la colaboración de las sociedades de pesca que los cogestionaban debido a las innumerables trabas encontradas para desarrollar su actividad y a la falta total de apoyos o subvenciones. Ya ni siquiera hace falta acudir a la masa de agua para intuir lo que uno se va a encontrar, puesto que, con solo consultar la orden de vedas, se puede vislumbrar el auténtico Frankenstein normativo que se ha ido construyendo con los años por personas que firman desde sus despachos y no acuden a comprobar la realidad ni por asomo.

Como ya hemos comentado en otras entradas, la situación de varias masas de agua en zona truchera —concretamente los embalses de Navacerrada, Navalmedio y Miraflores— es especialmente sangrante, dado que disponen de aguas puras de alta montaña, en entornos espectaculares, y están completamente abandonados, proliferando en ellos las especies invasoras, cobrando los pases a precio de oro y, lo que es peor, sin ninguna declaración de intenciones de que esta situación vaya a cambiar o de que alguien vaya a hacer algo al respecto en los próximos años.

Aliviadero de la presa

Nuevo proyecto para recuperar la trucha común en la Sierra de Guadarrama

Desde Pescaenespana.com celebramos que se ponga en marcha un nuevo proyecto para la recuperación de la trucha autóctona en la sierra de Guadarrama.

Ojalá las administraciones se involucren más en una gestión real de los ríos y en el mantenimiento de las especies autóctonas que habitan en estos, para el beneficio de todos:

Lago Butarque

Situado al norte de Leganés, encontramos el Parque Lineal Arroyo Butarque; y dentro de este, el Lago Butarque ejerciendo de corazón del mismo. Embalsa las aguas del Arroyo de la Canaleja o Butarque después de nacer en el término de Boadilla del Monte y haber pasado por Alcorcón y el barrio de La Fortuna.

Arroyo de la Canaleja o Butarque

Unos kilómetros aguas abajo, el arroyo queda canalizado para acabar vertiendo sus aguas en el Río Manzanares.

Foto desde el muro de la presa

Aunque el entorno del lago en sí es bonito e invita a pasear o montar en bici, está rodeado de carreteras y polígonos. Esto, sumado a que como ya hemos comentado el agua pasa por diferentes zonas urbanas hasta llegar aquí, hace que encontremos unas aguas en un estado por lo general poco higiénico, estando siempre tupidas y encontrando multitud de deshechos plásticos en las orillas y en el cauce del arroyo.

El lago está rodeado de un carril bici y la gente pasea por sus alrededores

La modalidad de pesca es de captura y suelta, siendo necesario tan solo tener nuestra licencia de pesca en vigor para poder hacerlo. Antiguamente esto era un coto gestionado por una sociedad de pescadores y era necesario sacar un permiso diario, pero a raíz de unas mortandades debidas a varios vertidos en las que murieron miles de peces, fue dejando de estar gestionado por la sociedad.

Las especies presentes son fundamentalmente la carpa y la percasol. En momentos puntuales se capturaban algunos blackbass pero esto ya no ocurre hoy en día.

Puesto de pesca

Hay diferentes puestos adecuados para la pesca alrededor de la masa de agua, donde podremos colocar sin problema nuestras cañas. La espadaña abunda en las orillas especialmente en la cola del lago.

Abundante espadaña en la cola

Los ejemplares de carpa presentes no suelen superar los 5kg, siendo un sitio ideal para probar nuevos aparejos, técnicas, enseñar a niños o simplemente matar el gusanillo. La presión de pesca es enorme, de manera que deberemos tener paciencia para conseguir engañar a los ejemplares que fundamentalmente se capturan pescando a fondo. Este último punto dará un toque de complejidad, porque el agua está plagada de cangrejos rojos americanos que tocaran constantemente nuestros cebos provocando falsas picadas.

Respecto a profundidad, tendremos desde apenas unos centímetros en la desembocadura del arroyo, hasta dos metros y medio en la zona de la presa.

Hoy por hoy dista de ser la maravilla que fue en su día, no obstante, sigue siendo un lugar interesante para matar el gusanillo si vivimos en las proximidades.

Como tarea pendiente, el cauce del arroyo debería ser limpiado con mayor frecuencia:

Suciedad acumulada

Embalse de Valmayor

El pantano de Valmayor con sus 124,4 hm³ es el segundo de la Comunidad de Madrid con mayor capacidad, tan solo superado por el Embalse de El Atazar. Está situado en el término municipal de Valdemorillo, no obstante, debido a su envergadura también ocupa tierras pertenecientes a El Escorial y Colmenarejo.

Vista lejana del muro de la presa

La procedencia de sus aguas es a veces confusa: El Río Aulencia es en teoría el principal afluente que lo alimenta por su dirección oeste, también recibe aportes desde el norte por el Embalse de los Arroyos que a su vez recibe las aguas del Arroyo Ladrón y el Arroyo del Charcón, pero, en realidad es el Río Guadarrama situado a varios kilómetros el que hace las mayores aportaciones mediante un trasvase en túnel que desemboca en el Arroyo del Tercio también en su parte norte.

Río Aulencia
Río Aulencia desembocando en el pantano

Por último, en caso de necesidad, puede recibir las aguas del Río Alberche mediante otro trasvase en túnel proveniente del Pantano de Picadas y que desemboca en la cola sur. Este aporte se utiliza solo en momentos realmente necesarios pues el agua ha de ser elevada para llegar aquí mediante dos estaciones de bombeo -llamadas San Juan y Colmenar del Arroyo II- que ocasionan un gasto energético importante en el proceso.

Trasvase de picadas
Trasvase de picadas mirando hacia la masa de agua

Fue considerado como aguas libres no trucheras hasta el año 2015, cuando debido a las matanzas indiscriminadas de peces que se realizaban por parte de algunos pescadores, y a la cantidad de basura dejada en las orillas llevó el sitio a una situación crítica e insostenible. Desde entonces tomó forma de coto de ciprínidos, con obligatoriedad de captura y suelta, con un coste por persona y día de unos 4€. A partir de ese punto, la mejora del entorno y de su fauna piscícola ha mejorado de forma notable, pero no nos engañemos, probablemente sigue siendo el pantano con mayor presión de pesca de toda España con la dificultad que ello supone para engañar a los peces.

Podemos hacernos con el permiso diario en la siguiente dirección web: https://www.embalsedevalmayor.com/permisos/

Una muestra de señuelos encontrados en una sola jornada demostrando el nivel de presión de pesca

Valmayor es uno de los embalses más emblemáticos de la Comunidad de Madrid, donde centenares de pescadores se han iniciado generación tras generación en la pesca. Las grandes carpas siempre han sido protagonistas en este escenario, también fue lugar de pesca para grandes lucios y durante algunos años fue un buen sitio para buscar basses, no obstante, aproximadamente desde hace una década todo eso cambio con una explosión demográfica de luciopercas que diezmó completamente al resto de depredadores.

Captura de lucioperca con vinilo

Hoy en día se puede considerar un muy buen escenario para el carpfishing, y también para la pesca de luciopercas que se sienten especialmente atraídas por vinilos. Aunque en una cantidad muy inferior, sigue habiendo lucios. Si queremos atrapar alguno, la cucharilla puede ser una buena apuesta, ya que parece no ser tan atractiva para las luciopercas, pero sí para ellos. La presencia del blackbass, aunque real, es casi residual.

En los meses de mayor calor veremos las carpas muy orilladas buscando zonas con mayor oxigenación y menor temperatura

Sobre pez pasto, encontraremos unas percasoles particularmente recelosas, y también una abundante cantidad de cangrejo rojo americano. El pez gato negro está presente pero apenas ha proliferado y no suele molestar en la práctica del carpfishing.

La zona del puente de la M-505 y la antigua carretera es un lugar fácilmente accesible y de buenos resultados, no obstante, también es uno de los puntos más pescados.

En este entorno es muy posible que divisemos otros animales; hay nutrias verdaderamente grandes que a veces nos podrán dar un pequeño susto saliendo a superficie, visones, ratas de agua (que a pesar de lo que pueda parecer indica una buena salud del ecosistema), tortugas y multitud de aves.

Valmayor es un buen sitio para los amantes de la ornitología

Como curiosidad, en el año 2003 cundió el pánico porque varios ejemplares de cocodrilo -de hasta dos metros de envergadura- fueron avistados en el agua. Durante semanas, se realizó una búsqueda desde tierra mar y aire de estos animales, incluso se contrató al famoso naturalista Luis Miguel Domínguez para rastrear a los reptiles e instalar cebaderos con animales muertos para atraerlos. Nunca más fueron divisados ni aparecieron huellas o pruebas de su existencia, concluyéndose, por tanto, que seguramente se trataría de un visón o nutria que por sus estilos de nado llegan a dar lugar a confusión.

El terreno es extremadamente arenoso, habiendo poca vegetación o piedras excepto en zonas localizadas o en la parte sur del muro de la presa. Aprovechar cuando el nivel de agua esté bajo para aprenderse las estructuras sumergidas es una buena práctica aquí.

Ejemplo de estructura sumergida

Hay varios aparcamientos útiles; uno en la urbanización de La Pizarrera, otro en el sur, cerca del trasvase de picadas, y el tercero y mayor de todos, cerca de la carretera M-505.

Parking de La Pizarrera
Parking del trasvase
Parking cercano a la M-505

Coto de Angostura I

El coto de Angostura, situado en el Río Lozoya y con una longitud de 4,8km, es uno de los más históricos y emblemáticos de la Comunidad de Madrid. Está considerado aguas trucheras y el periodo hábil por lo general va desde el 1 de mayo hasta el tercer domingo de Julio. Durante dicho periodo es pescable todos los días en modalidad de captura y suelta (la única autorizada) excepto el jueves que permanece vedado. Tan solo se expiden 5 permisos por día con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuento además de 3 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Rascafria II y Alameda III de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte obligatoria quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Puente de la Angostura que da nombre al coto.

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

Durante los casi 5km de coto, nos moveremos desde los 1500m de altitud en su limite superior hasta los 1300m en su parte inferior. La cobertura móvil es totalmente inexistente en todo el tramo ya que estaremos metidos en una garganta en una zona donde ya de por si apenas hay, de manera que es conveniente llevar abundante bebida, alimentos y un chubasquero o alguna prenda extra si existe la posibilidad de que nos vaya a llover.

Su limite superior, lo marca la unión de los arroyos Guarramillas y Peñalara, mientras que el inferior está situado a 300 metros de la Presa del Pradillo.

El limite inferior se sitúa aproximadamente en la instalación de la foto

El Lozoya transcurre en este tramo unas decenas de metros más abajo paralelo a la carretera M-604 que va desde el Puerto de Cotos hasta Rascafría.

Lo que hace acudir a este lugar cada año a los pescadores es una buena abundancia de trucha fario -considerada por unos una subespecie de la trucha común, y por otros la misma especie- eso sí, de pequeño tamaño.

Trucha fario del tamaño habitual en el coto.

Casi todo el mundo que pesca aquí coincide en que el entorno es uno de los más bonitos en los que han usado la caña, siendo zona de montaña y de aguas claras.

La belleza del lúgar es innegable.

La orografía de esta zona es relativamente escarpada, no obstante, el río ha ido alternando pozas con zonas de corriente a modo de escalones de manera que nuestra forma de pesca puede ser aplicable una y otra vez a lo largo del tramo. Dado que las truchas suelen estar en las pozas, podemos acceder a ellas por su parte trasera para no ser detectados, y realizar varios lances aguas arriba donde creamos (o veamos) que están situadas. Si tras varios intentos con un par de cucharillas o moscas diferentes no ha habido resultado, podemos continuar hasta la siguiente poza e iniciar de nuevo el ritual.

Ejemplo de poza pequeña.

Se recomienda el procedimiento anteriormente descrito, puesto que si las truchas de una poza nos detectan y entran en “estado de alarma” seguramente ya no coman ni nos hagan caso hasta que desaparezcamos un buen rato de allí, siendo así preferible el buscar una nueva postura donde aún estén activas y no alarmadas.

Poza de mayor tamaño.

Como ya hemos comentado, las truchas son por lo general pequeñas, teniendo que utilizar cucharillas del 0 o del 1 y moscas no muy grandes. Aun con todo y con eso, tendremos bastantes picadas fallidas, pero por lo general la diversión está asegurada.

A pesar de estar metidos en una garganta, encontraremos aquí el espacio suficiente para pescar con cola de rata sin grandes apreturas pues la vegetación no es tan cerrada como en otros tramos del Lozoya.

Si nos posicionamos bien utilizar la cola de rata no será un problema.

A modo de reto del siglo, o tal vez casi de broma, por motivos de gestión y mejora de las poblaciones de trucha común viene indicado en la orden de vedas que el primer miércoles de cada mes, se podrá permitir la captura con muerte de trucha común de talla superior a 40 cm -ya puestos podía permitirse también la extracción de esturiones-.

Los aparcamientos no abundan, y dejar el coche en un arcen de la carretera es sinónimo de multa. Hay dos pequeños parkings en los recodos que hace la carretera y otro en la zona del restaurante “La Isla”. El fin de semana conviene madrugar si no queremos quedarnos sin hueco.

Situación de los aparcamientos.

Laguna del Campillo

La Laguna del Campillo es una antigua gravera de Madrid, que estuvo en funcionamiento hasta los años 80. En esa época, se llegó mediante la excavación al nivel freático, que sumado a las aguas de lluvia termino provocando que el agua llenara la cubeta.

Foto de la laguna tomada desde la zona del aparcamiento del polideportivo.

Posteriormente se realizaron trabajos de reacondicionamiento del entorno, limpiando la zona, suavizando las orillas y realizando plantaciones vegetales para crear un sitio idóneo donde surgiera un nuevo ecosistema.

Los trabajos dieron sus frutos, y hoy en día es un lugar con una gran biodiversidad, donde por ejemplo encontraremos a muchos aficionados a la ornitología dado que se ha convertido en una zona de paso importante para las aves.

Las espadañas crecen alrededor de la laguna.

Está considerada como aguas libres no trucheras, pudiendo pescarse todo el año con la licencia de pesca de la comunidad autónoma, en la modalidad “sin muerte”. Según la orden de vedas, los márgenes definidos son: en sentido horario, desde el observatorio de aves situado enfrente de la nave techada de la fábrica de viguetas, hasta el inicio de la lengua de tierra situada frente al Centro de Educación Ambiental. En resumidas cuentas, se puede pescar la parte oeste pero no la este.

Aproximadamente la zona a la derecha de la línea roja está vedada.

A nivel de ictiofauna, inicialmente se podría decir que esta laguna era el “paraíso del barbo”, en ella se capturaban de forma abundante y de generosos tamaños, no obstante, el paso del tiempo y las especies invasoras fueron deteriorando su población hasta reducirla de forma dramática. Hoy en día podemos ver en las orillas percasoles, gambusias y alguna bermejuela o tal vez calandino. A nivel de pesca deportiva lo que atrae de esta laguna es por un lado una población estable de carpas, en general de no mucho tamaño, y por otro lado otra población estable de blackbass. En el caso de los blackbass también encontraremos pequeños tamaños, pero está constatado que existen ejemplares que sobrepasan los 2kg a pesar de que no se dejan ver muy a menudo.

Blackbass capturado cerca de la orilla con cucharilla, el tamaño de los ejemplares suele ser similar a este.

La laguna está situada muy próxima al Río Jarama, llegando en algunos tramos a estar a tan solo 50 metros de dicho Río. Tal vez, esto provoca que muy puntualmente aparezca algún lucio en sus aguas -mejor no saber cómo-, pero no es una especie que vayamos a encontrar por lo general. Este hecho nos brinda la oportunidad de alternar pescando en el río y en la laguna.

Conseguir capturas en la laguna es por lo general una tarea difícil, y desde luego existen otras masas de agua en las que tendremos más éxito por norma general, pero para los residentes en los alrededores del sur de Madrid es un buen lugar donde matar el gusanillo. También es interesante acudir en épocas frías ya que el agua de la laguna se mantiene a una temperatura más estable al no recibir el aporte directo de ríos o arroyos.

Si llevamos vadeador podremos entrar al agua en determinados puntos como el de la foto inferior para realizar lances paralelos a la orilla.

Entrada al agua entre la espadaña.

En caso de no llevar vadeador, estaremos algo más limitados pero siguen existiendo buenos sitios desde donde realizar lances:

Por último, comentar que hay muchas lagunas en la zona pero la mayoría están completamente vedadas, se recomienda consultar la orden de vedas en caso de querer explorar alguna.

Embalse de Manzanares el Real o de Santillana

El pantano de Santillana, situado a las faldas de la Sierra de Guadarrama en la Comunidad de Madrid, tiene una capacidad de 91hm3. Actualmente está considerado coto ciprinícola (aguas no trucheras) de manera que además de la licencia de pesca necesitaremos sacar un permiso, ya sea en la web de la Comunidad de Madrid o a través de la página web del Club Deportivo de Pesca de Santillana (el coste del pase general ronda los 4€):

http://clubdepescasantillana.com/

El entorno es maravilloso con La Pedriza y el Castillo de Manzanares de fondo.

Recibe las aguas del Río Manzanares, del Río Samburiel y de númerosos arroyos siendo probablemente el más destacado el Arroyo del Mediano.

Esta masa de agua tuvo fama durante décadas debido a los enormes peces que salían de ella, históricamente se realizaron los probablemente primeros concursos de pesca de lucios de España.

Hoy en día ya no se puede esperar la misma calidad de capturas de antaño, no obstante, sigue siendo un buen sitio donde encontrar lucios de dos cifras y carpas que pasan de los 20kg. La calidad del agua, a pesar de que suele estar algo enturbiada por el movimiento de la arena y las algas, es bastante buena, lo que a su vez se traduce en una gran ictiofauna.

Las especies principales a pescar son el lucio y la carpa. Como pez pasto; además de percasoles, veremos literalmente millones de alburnos, de tan variados tamaños que algunos entran hasta a las cucharillas pequeñas como si de un depredador se tratase.

Alburno pescado con cucharilla del número 0.

En estas aguas hubo una población de blackbass, sin embargo, el lucio gano la batalla y tan solo quedan algunos ejemplares -de gran tamaño, eso sí- pero en un número prácticamente despreciable. En menor cuantía aún, se realiza alguna captura de trucha común (cuya devolución inmediata al agua es obligatoria) y parece que el último invitado que ha proliferado en gran medida es el escardino, al que pescaremos con pequeños cebos típicos del carpfishing pero que en determinadas épocas del año también nos sorprenderá atacando a cucharillas de hasta el número 3 o a pequeños vinilos.

Los escardinos a veces nos dan la sorpresa.

Como comentábamos anteriormente, la trucha es de devolución obligatoria porque está vedada en este pantano, ocurre lo mismo con el barbo, aunque no parece que queden ejemplares de este último.

El embalse está dividido en tres tramos pescables con el mismo permiso permaneciendo el resto del perímetro vedado, se pueden pescar todo el año tan solo teniendo en cuenta que los lunes son de captura y suelta obligatoria.

Siguiendo la orden de vedas, los tramos denominados “A” y “C” van desde el Puente del Río Samburiel hasta el Punto de la margen izquierda definido por la trayectoria perpendicular a la ctra. M-608 a la altura de la rotonda de acceso a la urbanización «Peña del Gato» y hasta el Punto señalado a la altura de la finca del Espinarejo respectivamente.

Puente del Río Samburiel.

El tramo B va desde “En margen izquierda, en la desembocadura del Arroyo de Chozas.” Hasta un “Punto distante unos 650 m del muro de la presa”.

Este mapa facilita identificar los tramos pescables, marcados en azul.

En los tramos A y C, que vienen siendo la misma zona, pero en orillas opuestas, tendremos muy poca profundidad y en su mayoría fondo arenoso. Esta zona es ideal para practicar el carpfishing aunque la presión de pesca es elevada. Si queremos buscar algún depredador, lo mejor será acercarse a la desembocadura del Río Manzanares en el pantano donde se forma una recula con algo más de profundidad. Como se ve en el cartel, existen numerosos aparcamientos pero suele estar prohibido aparcar fines de semana o festivos, en este sentido es mejor cerciorarse unos días antes o dejar el coche en el propio pueblo.

Recula donde desemboca el Río Manzanares.

El tramo B tiene por lo general mayores profundidades y es más apto para la pesca de depredadores, como sitio destacable hay un puente en la desembocadura del Arroyo de Chozas que cruza de un lado a otro toda esta zona creando un cuello de botella en su paso de agua. Solo podremos pescar hasta la mitad del puente -el límite está señalado con carteles-, pero la particularidad del lugar nos permitirá poder tentar a los lucios o dedicarnos a pescar alburnos a la vez que tenemos puesta una caña a las carpas sin movernos del sitio. A esta zona se puede llegar desde la carretera M-862 donde dejaremos el coche cerca de una instalación de hípica para continuar andando hasta la orilla.

Al parecer aquí los peces también tienen derecho a sentarse y descansar de vez en cuando.