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Coto de Alameda III

El coto de alameda III es un tramo truchero sin muerte de la Comunidad de Madrid situado en el Río Lozoya a lo largo de 3,8km, su límite superior es el “Puente de Oteruelo del Valle” y el inferior el “Puente de Pinilla del Valle”, estando prohibido pescar cerca o debajo de este último. El período hábil habitual va del 2º domingo de marzo al 3er. domingo de julio, ambos inclusive. Dentro de este periodo se puede pescar todos los días excepto el jueves que está vedado.

Puente que marca el limite inferior del coto.

Además de nuestra licencia de pesca, deberemos adquirir el permiso diario. Actualmente se distribuyen 9 permisos los días laborables y 15 los fines de semanas y festivos para no ribereños con un precio general de 6,75€. Los ribereños tienen descuentos además de 6 permisos aparte reservados todos los días. Dado que en principio no hay consorcio con ninguna asociación de pesca, solo se pueden obtener los permisos a través de la web de la Comunidad de Madrid: https://gestiona.comunidad.madrid/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf o presencialmente en sus oficinas.

Cartel indicando el coto de pesca

Existe un concurso para la expedición de permisos en este coto, junto al de Angostura I y Rascafria II de la siguiente temporada, en el que nos podemos inscribir desde el día 1 al 30 de noviembre. Una vez celebrado el sorteo, entre los días 20 a 28 de febrero de la temporada en curso podremos elegir nuestras fechas por riguroso orden de acceso a la aplicación o tramitación presencial. Antiguamente en las épocas de bonanza y pesca con muerte este sorteo era importante, hoy en día con la pesca sin muerte quedan multitud de permisos sobrantes por lo que no tenemos que preocuparnos en exceso por el concurso salvo que tengamos preferencia por pescar en una fecha muy concreta.

Los cebos permitidos son los autorizados para CyS en la zona truchera de la Comunidad de Madrid, según la web de la comunidad esto es:

“En las aguas incluidas en la zona truchera:

  • Cebos naturales: lombriz de tierra, canutillo y gusarapa, montados sobre anzuelos sencillos.
  • Cebos artificiales: cucharilla, mosca, “streamer”, imitaciones de peces y vinilos. Se exceptúan las masillas y las moscas en cualquiera de sus variedades o montajes que empleen plomada de arrastre o fondo.”

Este coto tiene como excepción que solo se permiten montajes de una línea con un solo anzuelo (nada de pescar a la leonesa con tres moscas y rastro).

El río está situado en una zona bastante llana, no obstante, los márgenes del rio son bastante boscosos y con muchos arbustos haciendo a veces bastante complicado el poder desenvolvernos con soltura.

Recodo algo más despejado cerca del limite inferior.

A principios de temporada lo normal es que lleve un caudal muy abundante, dado que el cauce no es excesivamente ancho esto provoca una corriente rápida dificultando la pesca en la mayoría de los tramos. Esto, sumado a que el agua está realmente fría puesto que proviene directamente del deshielo de la Sierra de Guadarrama a través de infinidad de arroyos situados en la vertiente sur de los Montes Carpetanos y la vertiente norte de Cuerda Larga hace que pescar en la apertura de temporada a veces no sea una experiencia tan agradable como tenemos en mente.

Hay zonas casi imposibles de pescar con el caudal alto.

Como es de esperar, en las primeras semanas con el agua a 2 o 3 grados las picadas son muy poco frecuentes, consiguiendo a veces una sola captura entre todos los pescadores presentes en la jornada. Según van avanzando las semanas, las truchas se van animando y se da algo más de actividad, pero no nos engañemos, esto ya no es lo que era y en general solo veremos minitallas, además de que la densidad de truchas en este tramo es baja.

En la zona del puente de Oteruelo del Valle encontraremos un paisaje diferente que nos dejará pescar con mayor comodidad.

A partir de abril o mayo (según las temperaturas que se vayan dando en el año) empezara tal vez la etapa más interesante dado que el Lozoya desemboca aquí en el Embalse de Pinilla sin obstáculo alguno. El embalse hace un poco de “reservorio natural” de peces, que animados por el calor empezarán a remontar el Lozoya, encontrándonos algunos días verdaderos cardúmenes de barbos y bogas subiendo el río buscando un sitio ideal para desovar.

Una forma inteligente de pescar este coto es aparcar en el parking cercano al “Puente de Pinilla” e ir aguas arriba. El margen izquierdo aguas arriba es el más adecuado al poseer un sendero un poco desdibujado que nos ayudará un poco en nuestra marcha, también se puede pescar por su margen derecha; pero es bastante más complicado, peligroso y nos encontraremos varias vallas sin paso de pescadores.

Si optamos por el margen derecho, este pondrá a prueba nuestras aptitudes físicas y nuestra paciencia.
Más dificultades

Una vez llegados hasta el limite superior, si nos apetece, podemos continuar pescando algo más de un kilómetro aguas arriba pues se acaba el coto, pero entramos en una zona truchera de aguas libres hasta la carretera M-611.

Limite superior del tramo libre.

Embalse de Pedrezuela o del Vellón

Situado entre Guadalix de la Sierra y El Vellón, se encuentra el pantano de Pedrezuela (también llamado del Vellón) con una capacidad máxima de 41 hm3. Está catalogado como coto ciprinícola de captura y suelta, y podremos pescar en el si tenemos la licencia comunitaria y además sacamos un permiso con un coste general de 4 €. Esto podremos hacerlo online a través de la web de la Comunidad de Madrid, o preferiblemente a través del enlace:  https://www.tiendaclubdepescaelvellon.com/ gestionado por el club de pesca local. Como es habitual, existen descuentos para menores de 16 años, mayores de 65, discapacitados y ribereños siendo el importe de 2 € en estos casos.

Para sacar el permiso presencialmente, podéis acudir al bar Sol de Guadalix o al bar Luna de El Molar.

El principal afluente es el río Guadalix, en la cola del pantano. En su día llegaban truchas desde sus aguas, pero hoy en día esto no ocurre. El coto está dividido en tres tramos:

Tramo 1: orilla derecha aguas abajo desde el aparcamiento de la ermita de Ntra. Sra. La Virgen Del Espinar hasta la entrada del Arroyo de Valesaelices.

Tramo 2: orilla izquierda aguas abajo desde  El Arroyo de Caragüeña hasta el talud de la antigua carretera que cruza el embalse a la altura del Peñón del Montecillo.

Tramo 3: desde la entrada del Arroyo de Albalá (zona del club de escalada) hasta la presa.

Para una mejor definición, podéis observar el siguiente mapa:

Tramos de pesca.
Aparcar no debería ser un problema en ninguno de los tramos, puesto que hay zonas destinadas a ello.

Las dos primeras zonas son de grandes playas y poca profundidad, en su mayor parte arenosas, excepto por algunas pequeñas zonas de roca y en las entradas de los arroyos, donde se concentra más vegetación. En el primer tramo, si usamos vadeador, debemos extremar la precaución pues existen pozos con una profundidad de un par de metros en la playa que nos pueden dar un gran susto.

Imagen en la zona del tramo I, zona de playa con poca profundidad.
Antigua carretera paralela a la orilla en el tramo I.

El tercer tramo es diferente, comenzando por una zona con mucha vegetación sumergida y poca profundidad cerca del Arroyo de Albalá y alcanzando bastante más profundidad y rocosidad según nos acercamos a la presa. Tal vez sea este último el mejor punto si nuestra intención es capturar un ejemplar grande.

Entrada del Arroyo de Albalá.
Zona intermedia del tramo III.

El estado del coto es, en general, bueno. Cuenta con un guarda que se encarga de revisar los permisos, hacer cumplir las normas y mantener limpio el entorno. Este sitio alcanzó mucha fama hace años, cuando en una sola jornada podías pescar cuarenta o cincuenta lucios sin despeinarte, pero -como viene siendo habitual en tantos lugares- esos días ya pasaron y ahora cuesta bastante más conseguir alguna picada. A pesar de ello, sigue siendo uno de los mejores sitios para la pesca del lucio cerca de la capital aunque no suelen salir ejemplares récord, siendo lo más habitual obtener capturas de ejemplares pequeños y medianos (de hasta 4 o 5 kgs).

Cerca del Arroyo de Valdesaelices encontraremos algo más de profundidad y rocas (Tramo I).

Como buen coto ciprinícola, no podía faltar una abundante población de carpas, cuyos tamaños pueden llegar a ser considerables; no obstante, no se tiene constancia de tamaños récord. En su día hubo barbos pero actualmente no se encuentran, habiendo en el aire una iniciativa de repoblación de los mismos sin haberse concretado mucho más. Como compensación, tenemos desde hace poco a un nuevo ciprínido invitado: el escardino. A pesar de que este pez no suele superar los 20 cm es un aliciente para acudir a tachar de nuestra lista de capturas una especie más.

Zona de la presa (tramo III).

Como pez pasto encontraremos percasoles; antaño, había tencas, si bien su presencia actualmente -de haberla- es testimonial.

En los últimos años se han dado rumores de haber visto algún blackbass suelto, algo que no ha sido posible confirmar todavía, y por el momento el único depredador al que podremos tratar de engañar es al ya mencionado lucio.

Lucio capturado a cucharilla.

Embalse de Navalmedio

Ubicado en la Comunidad de Madrid, el pequeño embalse de Navalmedio tiene una capacidad de 1 hm3 y es alimentado por el Arroyo de Matasalgado.

No tendremos problemas para aparcar en el parking pero después tendremos que andar un poco hasta el coto.

Durante varias décadas fue un excelente coto truchero donde varias generaciones de pescadores aprendimos a pescar y nos enamoramos de estos entornos.

En la imagen vemos el muro de contención a la izquierda, en el centro una “isla” y el muro de la presa a su derecha.

Al igual que el Embalse de Navacerrada, se encuentra en una extraña situación ya que a pesar de estar catalogado como coto truchero (lo que implica un pago de 6,75€ de entrada general por persona y día si queremos pescar desde sus orillas) no se hacen sueltas de truchas desde hace bastantes años.

Lo que en su día fue una de las joyas de la corona, hoy en día apenas alberga vida piscícola de calidad. Encontraremos percasoles y gobios, una pequeña población de carpas, tal vez alguna boga, y según los rumores algún lucio y trucha muy residual que desde luego no han conseguido colonizar el pantano.

Entrada del arroyo Matasalgado en el embalse.

Sí encontraremos, sin embargo, lo que no encontrábamos en su mejor época; cangrejos que alguien ha tenido a bien introducir, y en este caso no tan solo del tipo cangrejo rojo -que han conquistado la desembocadura del arroyo- sino también cangrejo señal en el resto del perímetro.

Cangrejo rojo.
Cangrejo señal.

Como buen pantano de alta montaña las aguas suelen estar muy limpias. La cola del pantano, donde desemboca el arroyo, tiene poca profundidad, y según avancemos hacia la presa la misma aumentara progresivamente hasta llegar a tener bastante fondo, es aquí donde tendremos que dejar de avanzar en la señal que indica el final del coto de pesca pues no se puede pescar en las inmediaciones de la presa ni del muro de contención.

Señal que indica el principio y fin del coto.
La zona a la izquierda de la foto es la zona de mayor profundidad.

Es una autentica pena y un sin sentido el estado de este sitio, que al igual que el embalse de Navacerrada podrían ser auténticos bastiones de pescadores, que acudirían a sus orillas fomentando el turismo y la economía local disfrutando de sus maravillosos entornos con orillas accesibles desde las que realizar diferentes tipos de pesca, y que sin embargo hoy en día son masas de agua casi inertes y muy caras para lo poco que ofrecen.

Si a pesar de todo decidimos conocerlo, podremos pescar durante todo el año sacando una licencia desde la web de la comunidad -a excepción de los martes cuando no se puede pescar-: https://gestiona.madrid.org/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf

Embalse de Picadas

El embalse de picadas con una capacidad de 15 hm3 está situado dentro de la Comunidad de Madrid, en la parte suroeste de la misma y cerca de las primeras estribaciones de la Sierra de Gredos.

Vista de la presa

Es alimentado fundamentalmente por el Río Alberche, cuyas aguas han desembocado previamente en otros tres grandes pantanos antes de llegar aquí (Burguillo, Charco del Cura y San Juan).

La localidad más cercana es Aldea del Fresno. Desde este pueblo, podemos acércanos por pequeñas carreteras rurales hasta la propia presa, que también podremos cruzar en coche para aparcar en un pequeño espacio que hay pasada la misma.

Una de las principales características de este pantano es que es relativamente estrecho, pero muy largo, teniendo más de 6 kilómetros desde la cola (donde desemboca el Pantano de San Juan) hasta la presa. La profundidad media es muy alta, pudiendo a veces encontrar decenas de metros de desnivel con un lance desde orilla.

Zona cercana a la presa

Siguiendo la orden de vedas de 2022, está vedado el margen izquierdo aguas abajo desde el Arroyo de la Jaranda hasta la presa, y el margen derecho desde el Arroyo de Peñarcon hasta la presa. El resto del pantano es zona libre de pesca con la única modalidad permitida de “captura y suelta”.

Hay tres puntos fundamentales desde los que abordar el pantano; uno es la ya mencionada área de estacionamiento cercana a la presa, desde el que tendremos que andar un rato hasta la zona pescable. Otro son las urbanizaciones al norte del pantano donde también podremos aparcar y después bajar desde ellas por caminos, lo bueno de esta opción es llegar a zonas menos tocadas. Por último, también podemos pescar cerca de la cola, en el puente que cruza la carretera M-501. Esta última zona es más adecuada para ir exclusivamente a barbos puesto que la presencia de otras especies es mucho menor.

Los puentes generan pequeñas reculas donde nos resultará más cómodo pescar

Por lo general, el mayor atractivo es la pesca de barbos, que encontraremos en gran cantidad por todos lados y llegan a tener un tamaño muy considerable. Pescando barbos, también nos entraran carpas, pero no suelen ser de gran tamaño y hay otros escenarios más atractivos para la búsqueda de estas. En cuanto a depredadores encontraremos blackbass en una buena cantidad, no obstante, el tamaño ha decrecido en los últimos tiempos desde el punto de haber pasado de ser un pantano mítico en el que se obtenían grandes capturas, a haber proliferado una explosión de minitallas en las que es difícil encontrar alguno que pase del medio kg.

La captura de minitallas de blackbass en los meses calurosos es constante

Existen lucios en sus aguas, pero sus capturas son esporádicas y no se suele ir específicamente a por ellos. El pez pasto del lugar es la boga.

En todo el embalse encontraremos una pista de tierra por la que podremos andar sin ningún problema para llegar al punto deseado, compartiremos el camino con ciclistas y senderistas. No está permitido pasar con vehículos a motor.

Pista paralela al agua

Embalse de los Peñascales

El Embalse de los Peñascales con menos de 1hm3 de capacidad está ubicado en la Comunidad de Madrid, dentro del término municipal de Torrelodones.

Presa de fondo

Antes de nada, hay que advertir que tanto la caza como la pesca están prohibidas en Torrelodones, por tanto, a pesar de que el embalse esté considerado como aguas libres pueden multarnos por ejercer una actividad prohibida en la ordenanza municipal (1.400€ de multa). Dicho esto, también hay que decir que no es lo mismo pescar con una caña de spinning ligera, a llevar todo el equipamiento de carpista y una tienda de campaña como hemos llegado a ver. En el primer caso podremos pasar más desapercibidos, en el segundo difícilmente nos libraremos de una multa.

A pesar de que sus orillas son algo escarpadas, podremos transitar de manera más o menos fácil a su alrededor gracias a los senderos que lo circundan.

Camino en la orilla derecha aguas abajo
En la orilla derecha (aguas abajo) encontraremos bastante maleza, pero con vadeador podremos sortearla.

La principal especie que puede acercarnos hasta esta masa de agua es la carpa, que ha encontrado en estas remansadas aguas un buen sitio donde prosperar. Es conocida la existencia una población de blackbass desde hace mucho, no obstante, hoy en día si pensamos en ir a por ellos solo encontraremos ejemplares mini talla. No ocurre así con el lucio, que, aunque parece llevar menos tiempo por estos parajes los hay de un tamaño considerable y han conseguido adaptarse bien al entorno. Como pez pasto encontraremos al percasol.

La orilla izquierda aguas abajo nos brinda espacios más amplios para pescar al lance, no así la orilla derecha en la que encontraremos bastante maleza y tal vez sea más adecuada para el carpfishing.

Orilla izquierda aguas abajo

Finalmente, en la cola encontraremos pequeños recovecos en los que tentar con pequeños vinilos o cucharillas entre las ramas. El agua está casi siempre muy remansada, por lo que veremos multitud de insectos flotando en superficie.

Cola del pantano

Embalse de Navacerrada

Este embalse de 11 hm3 y cristalinas aguas tiene actualmente una situación curiosa, pues es coto truchero pero… no hay truchas. En su día se hacían sueltas de trucha arcoíris que convivían con las truchas autóctonas, y se dice que en sus aguas han llegado a haber salvelinos, blackbasses, cachos y prácticamente cualquier especie que imaginemos. Hoy en día parece ser que solo quedan cuatro a los que no podamos considerar residuales; carpa, gobio, lucio y percasol.

Embalse de navacerrada desde la orilla norte

La ausencia de grandes depredadores y la poca presión de pesca ha posibilitado carpas de gran tamaño, no obstante, dado que es zona truchera, y que como ya sabemos en estas zonas no se puede cebar y tan solo se puede usar una caña al mismo tiempo, nos resultará difícil sacar una del agua. Los gobios y percasoles son abundantes en sus orillas, sirven de pez pasto para el único pez depredador que hay actualmente (el lucio). El lucio no debe llevar muchos años en estas aguas, no obstante, lleva los suficientes como para encontrar ejemplares de al menos 3kg.

La orilla este, que va desde la presa hasta la desembocadura del Río Navacerrada es más escarpada y algo mas costosa de andar, sobre todo si el nivel del agua es elevado.

Orilla este del embalse vista de lejos

Es tanto en esta parte, como en la zona norte de orillas muy suaves y donde desemboca algún arroyo, las mejores zonas para tentar a los lucios. Como ya decimos, en la parte norte las orillas son extremadamente suaves, llegando a haber tan solo 30cm de agua a cinco metros de la orilla. Esto nos hará obligado pescar con vadeador para acercarnos a zonas con más profundidad. Para este fin, nos puede ayudar la existencia de una antigua carretera que se introduce en el agua, además los lucios tienden a apostarse a sus lados.

poca profundidad y suelo herbaceo
Poca profundidad y suelo herbáceo en la zona norte

En la orilla oeste, con playas fáciles de transitar, parece ser un sitio más adecuado para buscar las carpas y menos fructífero para los lucios.

Las vistas son de pura montaña ya que nos encontramos a más de 1.100m de altitud, pudiendo ver de lejos “la maliciosa” en todo su esplendor. Esta altura provoca que las aguas sean bastante frías, por lo que los meses más adecuados son los de temperaturas más elevadas que es cuando los peces tendrán mayor actividad.

La maliciosa
Pico de La Maliciosa (derecha de la imagen)

Como comentábamos al principio, a pesar de que no hay truchas y no se hacen sueltas, sigue considerándose coto truchero, esto significa que para pescar en sus aguas tendremos que sacar nuestro preceptivo permiso de pesca diario en la web de la Comunidad de Madrid (https://gestiona.madrid.org/gpcp_inter/secure/solicitud.jsf), cuyo precio general es de 6,75€. Desde Pesca en España creemos que la situación actual de este embalse no tiene mucho sentido, y es que ya son varios años los que lleva en este estado y desde la administración deberían hacer algo al respecto. Si se cobra como coto truchero debería haber sueltas de truchas arcoíris, o lo que es mejor, intentar repoblar truchas comunes, pero en caso de que no tengan a bien realizar nada de esto al menos deberían declararlo como aguas libres y no mantenerlo como coto.

lluvia
El tiempo puede cambiar rápidamente a esta altitud, no está de más llevar ropa de abrigo extra

COTO MOLINO DE LA HORCAJADA, RÍO LOZOYA, TRAMO II

En esta entrada hablaremos sobre el tercer y último coto en activo de truchas arcoíris en la Comunidad de Madrid.

El coto está gestionado por “SDP Valle Alto Del Lozoya”, cuya web es https://sdpaltodelozoya.es/ En esta web, podremos ver las diferentes opciones para obtener los pases diarios, cuyo precio estará entre los 9€ y los 21€ dependiendo de si somos socios y de si escogemos la modalidad con o sin muerte. También hay descuentos para ribereños y jubilados.

Si escogemos el permiso con muerte, debemos saber que el cupo es de seis truchas arcoíris.

La opción más habitual es obtener el permiso en el bar “El Anzuelo”, en este enlace podemos visitar su página: http://www.restauranteelanzuelo.com/

Restaurante “El Anzuelo”

Los limites atendiendo a la orden de veda, son:

Límite superior, desde el final del tramo I, en la cola del Embalse de Casillas.

Límite inferior: 500 metros río abajo del puente de la M-604 que cruza el río Lozoya.

Desde Pesca en España os recomendamos sencillamente pescar entre la zona del Puente de Taboada y hasta unos cientos de metros más abajo del bar el anzuelo. Las sueltas se realizan en cuatro puntos a lo largo del río y la zona comentada anteriormente es muy fructífera en capturas.

El sitio más cómodo para aparcar es al lado del restaurante, si tenemos un coche con buena altura libre al suelo podremos adentrarnos un poco por el camino hacia el oeste, en cualquier caso tendremos el río muy cerca de nuestro vehículo.

Parking cercano al río

Desde este punto podemos remontar el rio por su orilla izquierda (aguas arriba) hasta una pequeña instalación del canal de Isabel II que podremos cruzar por una pasarela.

Pasarela en la instalación del Canal de Isabel II

A partir de aquí remontaremos por su orilla derecha (aguas arriba) puesto que la orilla izquierda a partir de aquí no está bien acondicionada. Iremos encontrando tablas y pozas donde probar con cucharilla, mosca, a fondo, etc. Como hemos comentado antes, la estrella del coto es la trucha arcoíris, aunque a partir de abril no es raro encontrarse buenos barbos remontando el río. También podemos encontrar alguna Boga.

En épocas en las que ha llovido mucho y el río va muy crecido, nos resultará muy difícil pescar con veleta a la inglesa, siendo más recomendable la pesca con pequeños vinilos plomados a contracorriente o usar cebos a fondo.

Trucha capturada con pequeño vinilo plomado tipo “Skeleton”

Es muy recomendable utilizar el vadeador para poder acceder a cualquier zona cómodamente.

Si seguimos remontando el cauce, llegaremos a la pequeña presa del Lozoya que teóricamente pertenece al tramo II, no obstante, las sueltas se hacen desde el muro hacia abajo y en la propia presa solo encontraremos truchas comunes (cuya devolución al agua es obligatoria) barbos o carpas.

Tendremos que pasear nuestros señuelos cerca de la maleza, donde suelen estar agazapadas las truchas.

Por último, y como no puede ser de otra manera, por favor recordemos llevarnos todos los deshechos que podamos generar para seguir manteniendo intacto este maravilloso entorno que la sociedad de pescadores se esmera en cuidar.

Coto de Santa María de la Alameda, río Aceña, tramo 2

El coto de Santa María de la Alameda es otro de los tres cotos de truchas arcoíris de la Comunidad de Madrid en activo. Está gestionado por el Club de Pesca Santa María consorciado con la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.

La web del club es https://clubpescasantamaria.webnode.es/ Aquí podremos encontrar indicaciones geográficas, cuando se han realizado las últimas sueltas, tarifas de socio, etc.

Para sacar los permisos, debemos acudir al Restaurante Sidrería La Casona. También podremos sacarlos online en la web de la comunidad de Madrid en la web https://www.comunidad.madrid/servicios/urbanismo-medio-ambiente/permisos-autorizaciones-pesca dentro del apartado “Solicitud de permisos”. Desde Pesca en España preferimos hacerlo en el restaurante para sufragar los gastos del club en las sueltas.

Contamos con tres tramos acotados en esta parte del río, dos de ellos sin muerte para la trucha común, pero en esta entrada nos vamos a centrar en el tramo 2. En este tramo se realizan sueltas con trucha arcoíris cada tres semanas y podemos pescar con muerte (cupo de cuatro) o sin muerte.

El tramo va desde el puente sobre la carretera de Robledondo-Santa María hasta la zona denominada “Los Huertos”, aproximadamente 3 km aguas abajo.

Una de las mejores formas de empezar en este coto es dejando el coche en el aparcamiento al lado del Puente del Aceña.

Parking Puente del Aceña
Foto desde el puente

Desde aquí podremos empezar a sondear las primeras pozas siguiendo una pista paralela al río en el margen derecho aguas abajo. Las pozas se van alternando con zonas de corrientes rápidas, donde nos será más complicado pescar.

Primeras pozas

Pronto la pista llega a un pequeño puente encima de una poza por el que tendremos que cruzar para situarnos en el margen izquierdo aguas abajo; a partir de aquí es más que recomendable llevar el vadeador, ya que salvo que conozcamos muy bien la zona o el río tenga muy poco caudal, tendremos que meternos de vez en cuando en el agua para proseguir.

Una vez llegados al “Molino de la Aceña” encontraremos más tablas donde poder pescar; suele ser un buen sitio para intentarlo a mosca.

Si proseguimos, durante el próximo kilómetro, se seguirán alternando las pozas con pequeños saltos de agua, tablas y zonas de corrientes rápidas. Este kilometro es posiblemente el más escarpado y el que tiene los accesos más alejados, si llevamos mucho material puede llegar a ser fatigoso.

Las limpias aguas nos permitirán ver las luchas

Finalmente, llegaremos en la zona donde desemboca el pequeño Arroyo de la huelga a una larga pradera con varias tablas y mucho más cómoda de andar, esta está inmediatamente anterior a la zona de “Los Huertos” donde acaba el coto. Hasta este punto, podemos acercarnos también en coche a través del Camino de Bocanegra que conecta con la carretera M-538.

Pradera antes de “Los huertos”

El camino mencionado anteriormente, no se halla en muy buen estado, un utilitario podría sufrir daños en los bajos por lo que es recomendable acceder solo con SUV o 4×4. Si está embarrado o ha llovido, es mejor no pasar del punto indicado en el mapa de más abajo con nuestro vehículo salvo que sea 4×4, ya que, si no, bajar bajaremos, pero subir ya será otro cantar.

Además de haber algún barbo, si pescamos muy fino, puede darnos una sorpresa algúna boga.

Boga del río Aceña

Embalse de La Jarosa

Hermoso pantano de 7,2 hm³ en plena sierra de Madrid, cercano al pueblo de Guadarrama.

En los días despejados podemos ver de fondo la Bola del Mundo y La Maliciosa

El Embalse de La Jarosa era uno de los tres cotos de truchas arcoíris que continuaban en activo en la Comunidad de Madrid. Se realizaban sueltas aproximadamente cada tres semanas en la entrada de los diferentes arroyos; no obstante, en esta temporada (2024) ha cambiado el modelo de gestión. Debido a las trabas legislativas de la Comunidad de Madrid -por las cuales se limita enormemente la cantidad de truchas que se pueden soltar- sumado al alza de precios de las sueltas, el modelo ejecutado hasta ahora ha terminado no siendo viable. Una vez más, nos preguntamos en qué destina La Comunidad el dinero de nuestras licencias y pases de pesca, ya que, hasta donde sabemos, no se están realizando repoblaciones de especies autóctonas ni apoyando a las asociaciones de pescadores en ningún sitio. El día en el que no quede una sola trucha en la provincia, tal vez alguien se lleve las manos a la cabeza (o tal vez ni así).

Sus aguas suelen estar bastante limpias, lo que nos permite según las condiciones solares ver el fondo y los peces pasando

Las truchas se enfrentaban a un acérrimo enemigo en este embalse: el lucio. Este alcanza grandes tamaños gracias a su perfecta adaptación al medio y a la constante vía de alimento de las sueltas. Es bien sabido que en sus aguas los hay que arrojan dos cifras en la báscula, pero cuenta la leyenda que un día apareció muerto en la orilla uno de más de 20 kilos. ¿Quién dice que no habrá otro?

La pesca se veía muy polarizada entre estas dos especies, diferenciando rápidamente a los pescadores de unos y otros por el tamaño de los señuelos. En el caso de la trucha, esta picará a moscas, ninfas, streamers, lombrices, pequeños vinilos, cucharillas, imitaciones de huevas… Mientras que para los lucios, deberemos irnos a cosas más grandes: los swimmbaitsde hasta 200 g son usados aquí, aunque si queremos capturar uno de ellos probablemente nos baste con utilizar vinilos grandes, spinners o cucharillas del 4 o más.

Imagen del tercer arroyo

Es sabido que los esócidos reposan por lo general en las inmediaciones de la presa, donde encuentran más profundidad y orillas con cortados, pero, según se acerca la freza y los meses de calor, van desplazándose y haciendo incursiones hacia el resto del pantano en busca de alimento. A veces, este proceso se adelanta puntualmente tras la realización de una suelta, donde no es raro ver a grandes lucios persiguiendo e incluso atacando a las truchas.

Zona de mayor profundidad, con el muro de la presa de fondo

El nuevo modelo de gestión se orienta hacia la pesca de otras especies presentes en la masa de agua, como son la carpa, el lucio y -en menor medida- la tenca y el barbo. Se ha realizado una modificación en la orden de vedas para que sea posible pescar con dos cañas a pesar de continuar considerándose zona truchera. Asimismo, se han realizado una serie de modificaciones para adaptarse al nuevo tipo de pesca promovido:

  • Cebos: solo se permiten como cebos de anzuelo los boilies naturales, maíz, lombriz de tierra y cebos artificiales (pop up, maíz artificial, mosca, streamers, etc.). Está prohibido el uso de pellets, boilies solubles, líquidos, dips, engodos, chufas, etc.
  • Otras regulaciones: obligatoria la pesca al “hair” (anzuelo desnudo). No se permite el uso de sacos de retención.

Las carpas en La Jarosa alcanzan grandes tamaños, pero, al ser zona truchera, no se pueden hacer cebaderos. Esto hace que no sea tarea fácil pescarlas, aunque, si lo conseguimos, difícilmente podremos olvidar ese gran momento.

El cangrejo rojo tiene bastante presencia en el pantano: en verano lo veremos fácilmente por las orillas y, si no conseguimos pescar, tal vez nos podamos consolar cogiendo unos pocos para cocinarlos en salsa de tomate -teniendo en cuenta que la veda del cangrejo se abre el 1 de junio-.

Además del hermoso paisaje, al fondo observaremos la cruz del valle de los caídos

El coto está gestionado por “La Asociación de Pescadores la Jarosa”, cuya web es https://pescalajarosa.es/  En esta web, podremos solicitar nuestro pase diario online, cuyo precio actual ronda los 8 €. Existen permisos de precio reducido para menores de edad, jubilados, personas con discapacidad y ribereños. Se han confeccionado tutoriales para guiarnos si lo necesitamos a la hora de sacar el permiso; se pueden visualizar en el siguiente enlace: https://pescalajarosa.es/tutoriales/

El recinto está, por tanto, controlado por guardias de la asociación, que además de revisar que los pescadores tengan su permiso, mantienen el lugar en un perfecto estado, y no dudarán en ayudarnos y aconsejarnos para que podamos disfrutar de nuestro día de pesca.

Los días hábiles para la pesca son L, X, J, V, S y D, estando el martes vedado y siendo el miércoles exclusivo de pesca sin muerte. Existe, además, una zona sin muerte permanente, que va desde el muro de refuerzo (cerca del cual no se puede pescar) hasta el primer arroyo. En el resto del perímetro podremos practicar pesca con o sin muerte, habiendo sido las zonas más fructíferas para truchas los cuatro arroyos que entran al embalse, especialmente el tercero, y -en las épocas de mayor calor- el cuarto, pues es el único que mantiene un flujo de agua en verano aportando oxigenación, alimento y mejor temperatura al agua gracias a un trasvase en túnel desde el Pantano de la Aceña.

Mapa explicativo del embalse

Tercer arroyo (derecha) y cuarto arroyo (hacia la izquierda de las piedras)

Hay una pequeña carretera que bordea el pantano por la que podremos llegar cómodamente a las zonas de los arroyos; no obstante, está prohibido aparcar a los lados de esta y si lo hacemos podremos afrontar una multa de 400 €. Es por ello que se recomienda usar los diferentes parkings que hay habilitados.

Foto del parking cerca del tercer arroyo.

Por último, como curiosidad, en su entorno podemos ver los restos de la espadaña de la Ermita de San Macario perteneciente al antiguo asentamiento del Berrueco de la Herrería. Dicho asentamiento, cuya antigüedad data al menos del siglo XIII, fue abandonado en el siglo XVII sin que hayan trascendido las causas, y ahora descansa junto a una tejera (fabrica de tejas y ladrillos) en las profundidades del pantano. En épocas de estío es posible ver restos de los muros pertenecientes al poblado.

Embalse de El Atazar

Estamos ante el embalse más grande de la Comunidad de Madrid, no en vano se ha ganado el sobrenombre de “El mar de Madrid” con 426 hm3 de capacidad. Tiene una imponente presa de 134 m de altura desde cimientos que recibe las aguas del rio Lozoya y alberga casi la mitad de agua embalsada de la región.

Es conocido por los pescadores por ser un embalse difícil donde las capturas pueden llegar a ser complicadas, no obstante, cada una de ellas nos dará una gran satisfacción. Si queremos ir a pescar a este hermoso lugar –declarado de aguas libres-, debemos saber que sus orillas y rincones tienen en general un acceso complicado, y en muchos casos deberemos caminar veinte o treinta minutos hasta llegar al agua desde donde podemos dejar el coche. Es por ello por lo que conviene ir ligero, sin mucho material. El vadeador no es necesario en la mayor parte pantano.

Esto, que en principio es un inconveniente, también puede ser algo positivo, pues en no muchos lugares encontraremos tantas reculas y escondrijos donde nadie a buen seguro nadie ha puesto un pie en varias semanas.

Está prohibida la circulación de vehículos en los caminos entre Cervera de Buitrago y el pueblo del Atazar, en este último hay incluso una cámara instalada para leer las matrículas. Tampoco podremos aparcar en el restaurante “El Picachuelo” salvo que seamos clientes, bajo el riesgo de encontrarnos una desagradable sorpresa en el parabrisas.

Mapa del pantano

La zona cercana a El Berrueco es la más accesible, pero en los meses de verano encontraremos muchos bañistas (a pesar de ser una actividad prohibida en este pantano).

Las especies más abundantes son el alburno y el barbo, a los que veremos sin mucha dificultad patrullando las orillas. Este último, es pescado muy habitualmente con pan a flote o con diferentes cebos a fondo. Otros peces que disfrutan de este mar de interior son; el lucio, el blackbass, la trucha común, la carpa común, la carpa royal, el carpín, la boga, el gobio y la percasol.

Particularmente, creo que este lugar, además de poseer una enorme belleza tiene algo mágico que nos devuelve a la pesca más pura en soledad, pudiendo descubrir por nosotros mismos rincones increíbles donde obtener trofeos inolvidables. Los ejemplares que habitan en sus aguas son a veces un misterio, pues con tanta agua y lugares donde esconderse podría haber auténticos colosos escondidos.

Sobre zonas, a los depredadores tendremos que buscarlos en las reculas y cortados, la entrada del río de la puebla es un buen sitio donde tentarlos. En cuanto a los ciprínidos, podremos hacer un cebadero en cualquier zona de playa que dará buenos resultados, no hace falta buscar mucha profundidad pues a veces pasean a dos metros de la orilla.