El embalse de Zamanes, perteneciente a la provincia de Pontevedra, tiene una capacidad de 2,2 hm3. En el desemboca el Río Vilaza también conocido como río Amial. Hasta la construcción del Encoró del Eirás, era el único sistema de abastecimiento de agua potable para la ciudad de Vigo.
El humilde creador de este blog pescando en la recula norte
Sus aguas son muy limpias, como suele ocurrir en estas latitudes, se encuentra rodeado de un frondoso bosque que nos obligará al uso del vadeador en caso de que esté a tope de agua, aunque por suerte o por desgracia esto no es muy habitual.
Aguas muy limpias con fondos herbáceos y/o arenosos
Está permitido pescar en él todo el año. Sobre peces, encontraremos truchas comunes (que solo podremos extraer en época truchera respetando el cupo y talla), blackbass, percasoles y su más recién llegado invitado las carpas.
Imagen de la presa
Si nos hallamos en la búsqueda de truchas comunes, las mejores zonas para probarlo son los alrededores de la presa en ambas orillas y la desembocadura del Río Amial. Además de la recula donde entra dicho río, existen otras dos reculas (norte y sur) donde tal vez nos sea más fructífera la búsqueda de carpas y blackbasses, no obstante, según su actividad podrán estar en cualquier punto del pantano.
A pesar de tener un hermoso entorno que merece la pena visitar, hay que tener en cuenta que su proximidad a la ciudad de Vigo lo somete a una gran presión de pesca, siendo un pantano donde es muy difícil obtener capturas.
Como consejo (aplicable también a otros pantanos), si las condiciones lo permiten a introducir a ras de agua un pequeño señuelo por debajo de las ramas de la orilla puede deparar agradables sorpresas.
Ramas por encima del agua donde a veces se refugian algunos peces
El Pantano de Serones con sus 6 hm3 de capacidad es uno de los más fríos a los que podremos acudir en la zona centro, situado en mitad del Campo Azálvaro queda a merced de los vientos que recorren la campiña sin apenas encontrar oposición. Es por ello, por lo que se recomienda acudir aquí solo en los meses de mayor calor, púes además de ver más actividad sufriremos menos las inclemencias del tiempo. Antiguamente fue coto truchero, para después pasar a ser coto de ciprínidos y finalmente a quedar como aguas libres.
Pantano en medio del Campo Azálvaro
El embalse está literalmente dividido en dos por la carretera AV-500, que lo cruza en dirección este-oeste y que permite pasar el agua de un lado al otro tan solo por debajo del puente. Solo es posible practicar la pesca en la zona situada al norte de la carretera, ya que la zona sur está declarada como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). La masa de agua es alimentada fundamentalmente por el Río Voltoya y el Río Tuerto, ambos en la cola del embalse (la zona vedada).
Al fondo, puente y carretera que divide el pantano
La orilla más aconsejable es la derecha aguas abajo, donde saliendo de la carretera encontraremos un espacio donde dejar nuestro coche. Desde este punto, podremos recorrer toda la orilla en dirección a la presa siguiendo un camino paralelo al agua, donde encontraremos en general poca profundidad hasta casi llegar a la zona del muro. La distancia desde el pequeño parking y el muro es de algo más de 1,5km, pero tal vez merezca la pena recorrerlo para encontrar una zona menos tocada y con más actividad. Es muy recomendable utilizar vadeador, pues si está alto de agua tendremos en todo el recorrido una línea de vegetación unos metros por delante de la orilla y el vadeador nos ayudara a poder pescar por detrás de ella o a recuperar la línea de enganchones.
En el agua podemos ver una línea de vegetación que dependiendo del nivel de agua nos complicará los lances desde orilla
La especie fundamental que alberga el pantano y que seguramente constituye el 90% de la biomasa es la carpa, que encontraremos en abundancia en tamaños pequeños y medianos, y algo más difícil en tamaños grandes. También podremos pescar barbos aunque en mucha menor medida, y es posible que nos encontremos algún pez gato e incluso alguna antigua trucha del coto, pero hoy en día no se puede contar con ello. Los peces pasto del lugar son en principio bermejuelas, calandinos, bordallos y gobios pero por lo general no encontraremos grandes bancos de los mismos.
El cangrejo señal es uno de los alimentos principales en los que se basa este ecosistema, tal vez tengamos suerte si probamos con un vinilo que imite los movimientos del mismo.
Como nota final , decir que aunque tanto el agua como el entorno están limpios y en buen estado, no ocurre lo mismo con la orilla donde algunos pseudopescadores abandonan latas, bolsas, botellas, etc. Desde Pesca en España os rogamos que recojáis siempre los desperdicios que podáis dejar, y que incluso si os es posible os llevéis algunos de los residuos que a veces se acumulan en las orillas, para contribuir entre todos a mantener limpios los espacios que más nos gustan.
El embalse de Ulldecona está ubicado en la provincia de Castellón, lindando con Cataluña y Aragón. Tiene 11 hm³ de capacidad pero es tristemente famoso por haber sufrido diferentes episodios de sequias, los últimos de ellos en 2012 y 2018, donde en ambos casos la capacidad del embalse se situó alrededor del 1% y la administración se vio obligada a hacer estudios de la ictiofauna para evitar una mortandad total de los peces.
Hoy en día, en 2022, la masa de agua parece haberse recuperado en estos cuatro años de forma asombrosa, en parte gracias a haber mantenido desde entonces unos niveles de agua estables y una aparente calidad del agua formidable.
Si nos acercamos a este bellísimo paraje, podremos ver rondar por sus orillas gracias a sus transparentes aguas a blackbass, carpas, barbos, alburnos, alguna trucha, alburnos y sobre todo muchísimas Madrillas. Lógicamente, no han tenido tiempo de alcanzar cifras estratosféricas en estos años, pero sí de alcanzar tamaños notables que nos permitirán pasar un gran día de pesca.
El pantano está calificado como ZPL, es decir zona libre de pesca, con lo que solo necesitaremos nuestra licencia de pescador para acudir a mojar la caña. Consta de dos brazos de agua, uno en dirección este-oeste y otro norte-sur, quedando la presa en el codo formado por ambas.
Puente sobre la CV-105 donde se juntan ambos brazos de agua
Probablemente la zona más interesante para la pesca sea la próxima al puente de la carretera CV-105, donde podremos encontrar fáciles accesos al agua. Debajo del puente, es un excelente lugar para tentar a los blackbass con cucharillas, o si no parecen estar muy orillados con vinilos plomados o crankbaits.
Desde debajo del puente
Desde este punto, podemos seguir un sendero paralelo a la carretera y a la lengua este-oeste en el que iremos encontrando fáciles accesos al agua cada pocos metros.
Imagen del brazo este-oeste
A mitad de la lengua, llegaremos al Área recreativa Umbrías de Benifasar, donde además de suaves orillas donde usualmente se baña la gente y también encontraremos una zona donde aparcar.
Área recreativa Umbrías de Benifasar
Continuando hacia el oeste, encontraremos una orilla más escarpada y si conseguimos llegar hasta el final nos encontraremos en la desembocadura del río Cenia, que es el principal tributario del pantano.
Otra opción, es tomar el brazo norte-sur desde el anteriormente citado puente. En este caso, tendremos que seguir una pista forestal paralela al agua, no obstante, según avancemos hacia el norte iremos encontrando mayor desnivel entre la pista y el agua, lo que nos dificultará notablemente los accesos.
Accesos más complicados en el brazo norte-sur
Como recompensa, encontraremos sitios más salvajes y muy poco pescados. En la zona más norteña, nos deleitará la vista la entrada del Río Barranco de la Fou en el embalse, con unas aguas absolutamente cristalinas.
Aguas cristalinas desembocando desde el Barranco de la Fou
En las cercanías del puente hay un pequeño complejo turístico llamado Molí l’Abad, en el que podremos comer, o alquilar kayaks, pedalos, tablas de paddle surf… no obstante esto no debe inquietarnos ya que no hay embarcaciones a motor que puedan espantar la pesca.
Esta masa de agua, debería ser un ejemplo de como manteniendo una buena calidad de agua y unos niveles estables es posible recuperar la población piscícola en muy pocos años, ya que la naturaleza hace lo que mejor sabe hacer, que no es ni más ni menos que abrirse paso cuando no la molestamos.
El Charco Del Cura es un embalse pequeño de 3 hm3 de capacidad perteneciente a la provincia de Ávila y que represa las aguas del rio Alberche entre los embalses de El Burguillo y el de San Juan. Está considerado zona libre de pesca, por lo que solo necesitaremos nuestra licencia de pescador para acudir a probar suerte.
Vista de la presa desde la pista de acceso
Cuenta la leyenda que un 19 de julio de 1519 un sacerdote llamado Bernardo Sánchez se ahogo en esta zona del Río Alberche, a partir de lo cual la gente empezó a llamar a la zona “El Charco del Cura” y cuando posteriormente se construyó la presa en la década de 1930 tomó ese nombre.
Sus aguas son por lo general frías, lo que, sumado a un fácil acceso desde el aledaño núcleo de población de El Tiemblo a través de una pista, y a unas orillas suaves y arenosas hace las delicias de los bañistas en verano.
Orillas con zonas de sombra ideales para el baño
La cola del embalse es de difícil acceso, lo que hace que la pesca se concentre en general en la zona de la presa.
Sobre especies, tiene una gran presencia el barbo, seguido de la carpa y la boga. Como es natural ya que sus aguas vienen del Alberche, hay luciopercas, lucios y blackbass pero no parece que hayan proliferado en gran medida.
Sus aguas son bastante limpias, con fondo arenoso y de poca vegetación sumergida, lo que tal vez nos puede animar a probar con señuelos por el fondo con menor riesgo de enganche.
Aguas limpias, poca vegetación sumergida y fondo arenoso.
Hablar del Burguillo es hacerlo de uno de los pantanos más antiguos de España, y si nos fijamos solo en los de gran capacidad, con sus 201 hm3, de hecho lo és.
Este embalse de la provincia de Ávila fue inaugurado en 1913, con lo que supera ampliamente el siglo. A pesar de su gran volumen, los marcados estiajes que sufre todos los años han impedido, tal vez, el desarrollo de mucha más pesca, no obstante, sigue siendo un buen sitio donde acudir con nuestras cañas.
Navegan barcos, pero suelen ser veleros que no espantan la pesca.
Está considerado aguas libres no trucheras, necesitando por tanto que tengamos solo nuestra licencia de pesca para acudir cualquier día del año.
Con una forma de estrella de cuatro puntas, es alimentado en su parte oeste por el río Alberche, mientras que por el norte le llega un importante flujo de agua a través del río Gaznata y por el sur desemboca la Garganta de Iruelas.
Sobre especies, llego a ser un referente del blackbass, pero hoy en día su cantidad y calidad ha disminuido drásticamente, sin embargo, podemos seguir encontrando lucios, barbos, carpas, bogas, alburnos, alguna trucha bajada del Alberche y muchas luciopercas.
En la punta norte, encontraremos un puente que cruza de una orilla a otra, y donde podremos aparcar sin problema. Es en esta zona donde posiblemente podamos tener mejores resultados para ciprínidos, pues prácticamente son todo playas que nos permitirán establecer nuestro puesto de pesca cómodamente. También es una zona de fácil transito para poder divisar algún que otro blackbass, pero no suelen tener grandes tamaños.
N-403 y Puente del Gaznata (detrás)
Si nos bajamos desde la punta norte y vamos un poco hacia el este, encontraremos la residencia de mayores “Los Cerezos”, donde también podremos aparcar cómodamente muy cerca del agua. Esta zona es a su vez muy buena para cualquiera de las especies que queramos pescar, los desniveles son bastante pronunciados y se recomienda vadeador.
Zona de la residencia
Continuando hacia la presa, encontraremos un sitio llamado “Garganta Honda”, y su nombre no es al azar. La garganta está atravesada por la carretera N-403, y tan solo hay dos pequeños caminos para bajar, pero si el embalse no está muy boyante, aun yendo hasta el final de estos caminos el agua nos quedara lejos. Cuenta con paredes muy escarpadas, de pequeñas rocas que se desprenden al pisarlas, es por ello por lo que aconsejamos bajar por aquí con una precaución extrema e incluso ayudándonos de cuerdas. La recompensa que encontraremos abajo es tener cerca de la orilla profundidades de 15-25m según esté el embalse, lo que nos permitirá pescar a fondo luciopercas que nos podrán picar a lipless o vinilos plomados durante todo el año.
En la punta sur, encontraremos unas aguas cristalinas que descienden por la Garganta de Iruelas, donde antiguamente se pescaban muy buenos ejemplares de trucha. Actualmente no se puede contar con ellas, pero es posiblemente el lugar más bonito que encontraremos en esta zona y bien merece la pena visitarlo.
Si nos acercamos a la cola del embalse (zona oeste), además de unas buenas vistas disfrutaremos de la desembocadura del Alberche en el pantano, no obstante, el Alberche es en esta parte zona truchera y AREC, con lo que debemos revisar la normativa y los límites para no infringir las normas.
En los días de mucho viento es mejor evitar el corredor central desde la cola hasta la presa pues no hay resguardo posible y el oleaje no nos dejará hacer nada.
Zona central, isla de la centinela a la derecha
Por último, comentar que en el 2010 se realizó una suelta de 200kg de anguilas en el pantano, saliendo de vez en cuando algún ejemplar. Ya que no pueden reproducirse en agua dulce están en peligro critico de extinción y su inmediata devolución es obligatoria. Las multas al respecto no son para tomárselo a la ligera.
En Segovia ciudad, dentro del parque Nueva Segovia, encontraremos un pequeño lago llamado Lago Alonso.
Es una antigua cantera inundada por la lluvia la cual gracias a que también recibe aportes de manantiales, tiene agua durante todo el año.
Cuentan los lugareños que en este sitio se llegaron a pescar enormes truchas; sea cierto o no, la realidad hoy en día es bastante diferente.
Al acercamos a este lugar, nos daremos cuenta de que, a pesar de algunos intentos por parte de la Administración de recuperar el entorno, está muy descuidado. Las aguas están muy lejos de estar limpias y en sus profundidades reposan todo tipo de objetos (carros de la compra, colchones, muebles…). Además, suele estar frecuentado por gente variopinta, y aunque parece que no ha habido conflictos, puede que no sea el ambiente más propicio para el ejercicio de nuestro deporte.
Si a pesar de lo anterior, decidimos probar a echar un rato aquí por proximidad o curiosidad, debemos saber que en sus aguas sobreviven milagrosamente carpas y blackbass, y probablemente también algún percasol.
Los blackbass son pequeños por lo general, por lo que se pueden pescar con pequeños vinilos o cucharillas del 1 o 2; las carpas en cambio pueden llegar a pesar varios kg, aunque tampoco esperemos batir el récord de España.
Un dato importante a tener en cuenta es que, hay algunos peces afectados por un tipo de bacteria, que nos puede causar serios problemas cutáneos. Se recomienda por tanto notocar directamente ningún pez con las manos y utilizar guantes o algún plástico para protegernos, además de limpiarnos con gel hidroalcohólico al acabar la actividad.
En esta entrada hablaremos sobre el tercer y último coto en activo de truchas arcoíris en la Comunidad de Madrid.
El coto está gestionado por “SDP Valle Alto Del Lozoya”, cuya web es https://sdpaltodelozoya.es/ En esta web, podremos ver las diferentes opciones para obtener los pases diarios, cuyo precio estará entre los 9€ y los 21€ dependiendo de si somos socios y de si escogemos la modalidad con o sin muerte. También hay descuentos para ribereños y jubilados.
Si escogemos el permiso con muerte, debemos saber que el cupo es de seis truchas arcoíris.
La opción más habitual es obtener el permiso en el bar “El Anzuelo”, en este enlace podemos visitar su página: http://www.restauranteelanzuelo.com/
Restaurante “El Anzuelo”
Los limites atendiendo a la orden de veda, son:
Límite superior, desde el final del tramo I, en la cola del Embalse de Casillas.
Límite inferior: 500 metros río abajo del puente de la M-604 que cruza el río Lozoya.
Desde Pesca en España os recomendamos sencillamente pescar entre la zona del Puente de Taboada y hasta unos cientos de metros más abajo del bar el anzuelo. Las sueltas se realizan en cuatro puntos a lo largo del río y la zona comentada anteriormente es muy fructífera en capturas.
El sitio más cómodo para aparcar es al lado del restaurante, si tenemos un coche con buena altura libre al suelo podremos adentrarnos un poco por el camino hacia el oeste, en cualquier caso tendremos el río muy cerca de nuestro vehículo.
Parking cercano al río
Desde este punto podemos remontar el rio por su orilla izquierda (aguas arriba) hasta una pequeña instalación del canal de Isabel II que podremos cruzar por una pasarela.
Pasarela en la instalación del Canal de Isabel II
A partir de aquí remontaremos por su orilla derecha (aguas arriba) puesto que la orilla izquierda a partir de aquí no está bien acondicionada. Iremos encontrando tablas y pozas donde probar con cucharilla, mosca, a fondo, etc. Como hemos comentado antes, la estrella del coto es la trucha arcoíris, aunque a partir de abril no es raro encontrarse buenos barbos remontando el río. También podemos encontrar alguna Boga.
En épocas en las que ha llovido mucho y el río va muy crecido, nos resultará muy difícil pescar con veleta a la inglesa, siendo más recomendable la pesca con pequeños vinilos plomados a contracorriente o usar cebos a fondo.
Trucha capturada con pequeño vinilo plomado tipo “Skeleton”
Es muy recomendable utilizar el vadeador para poder acceder a cualquier zona cómodamente.
Si seguimos remontando el cauce, llegaremos a la pequeña presa del Lozoya que teóricamente pertenece al tramo II, no obstante, las sueltas se hacen desde el muro hacia abajo y en la propia presa solo encontraremos truchas comunes (cuya devolución al agua es obligatoria) barbos o carpas.
Tendremos que pasear nuestros señuelos cerca de la maleza, donde suelen estar agazapadas las truchas.
Por último, y como no puede ser de otra manera, por favor recordemos llevarnos todos los deshechos que podamos generar para seguir manteniendo intacto este maravilloso entorno que la sociedad de pescadores se esmera en cuidar.
Hermoso pantano de 7,2 hm³ en plena sierra de Madrid, cercano al pueblo de Guadarrama.
En los días despejados podemos ver de fondo la Bola del Mundo y La Maliciosa
El Embalse de La Jarosa era uno de los tres cotos de truchas arcoíris que continuaban en activo en la Comunidad de Madrid. Se realizaban sueltas aproximadamente cada tres semanas en la entrada de los diferentes arroyos; no obstante, en esta temporada (2024) ha cambiado el modelo de gestión. Debido a las trabas legislativas de la Comunidad de Madrid -por las cuales se limita enormemente la cantidad de truchas que se pueden soltar- sumado al alza de precios de las sueltas, el modelo ejecutado hasta ahora ha terminado no siendo viable. Una vez más, nos preguntamos en qué destina La Comunidad el dinero de nuestras licencias y pases de pesca, ya que, hasta donde sabemos, no se están realizando repoblaciones de especies autóctonas ni apoyando a las asociaciones de pescadores en ningún sitio. El día en el que no quede una sola trucha en la provincia, tal vez alguien se lleve las manos a la cabeza (o tal vez ni así).
Sus aguas suelen estar bastante limpias, lo que nos permite según las condiciones solares ver el fondo y los peces pasando
Las truchas se enfrentaban a un acérrimo enemigo en este embalse: el lucio. Este alcanza grandes tamaños gracias a su perfecta adaptación al medio y a la constante vía de alimento de las sueltas. Es bien sabido que en sus aguas los hay que arrojan dos cifras en la báscula, pero cuenta la leyenda que un día apareció muerto en la orilla uno de más de 20 kilos. ¿Quién dice que no habrá otro?
La pesca se veía muy polarizada entre estas dos especies, diferenciando rápidamente a los pescadores de unos y otros por el tamaño de los señuelos. En el caso de la trucha, esta picará a moscas, ninfas, streamers, lombrices, pequeños vinilos, cucharillas, imitaciones de huevas… Mientras que para los lucios, deberemos irnos a cosas más grandes: los swimmbaitsde hasta 200 g son usados aquí, aunque si queremos capturar uno de ellos probablemente nos baste con utilizar vinilos grandes, spinners o cucharillas del 4 o más.
Imagen del tercer arroyo
Es sabido que los esócidos reposan por lo general en las inmediaciones de la presa, donde encuentran más profundidad y orillas con cortados, pero, según se acerca la freza y los meses de calor, van desplazándose y haciendo incursiones hacia el resto del pantano en busca de alimento. A veces, este proceso se adelanta puntualmente tras la realización de una suelta, donde no es raro ver a grandes lucios persiguiendo e incluso atacando a las truchas.
Zona de mayor profundidad, con el muro de la presa de fondo
El nuevo modelo de gestión se orienta hacia la pesca de otras especies presentes en la masa de agua, como son la carpa, el lucio y -en menor medida- la tenca y el barbo. Se ha realizado una modificación en la orden de vedas para que sea posible pescar con dos cañas a pesar de continuar considerándose zona truchera. Asimismo, se han realizado una serie de modificaciones para adaptarse al nuevo tipo de pesca promovido:
Cebos: solo se permiten como cebos de anzuelo los boilies naturales, maíz, lombriz de tierra y cebos artificiales (pop up, maíz artificial, mosca, streamers, etc.). Está prohibido el uso de pellets, boilies solubles, líquidos, dips, engodos, chufas, etc.
Otras regulaciones:obligatoria la pesca al “hair” (anzuelo desnudo). No se permite el uso de sacos de retención.
Las carpas en La Jarosa alcanzan grandes tamaños, pero, al ser zona truchera, no se pueden hacer cebaderos. Esto hace que no sea tarea fácil pescarlas, aunque, si lo conseguimos, difícilmente podremos olvidar ese gran momento.
El cangrejo rojo tiene bastante presencia en el pantano: en verano lo veremos fácilmente por las orillas y, si no conseguimos pescar, tal vez nos podamos consolar cogiendo unos pocos para cocinarlos en salsa de tomate -teniendo en cuenta que la veda del cangrejo se abre el 1 de junio-.
Además del hermoso paisaje, al fondo observaremos la cruz del valle de los caídos
El coto está gestionado por “La Asociación de Pescadores la Jarosa”, cuya web es https://pescalajarosa.es/ En esta web, podremos solicitar nuestro pase diario online, cuyo precio actual ronda los 8 €. Existen permisos de precio reducido para menores de edad, jubilados, personas con discapacidad y ribereños. Se han confeccionado tutoriales para guiarnos si lo necesitamos a la hora de sacar el permiso; se pueden visualizar en el siguiente enlace: https://pescalajarosa.es/tutoriales/
El recinto está, por tanto, controlado por guardias de la asociación, que además de revisar que los pescadores tengan su permiso, mantienen el lugar en un perfecto estado, y no dudarán en ayudarnos y aconsejarnos para que podamos disfrutar de nuestro día de pesca.
Los días hábiles para la pesca son L, X, J, V, S y D, estando el martes vedado y siendo el miércoles exclusivo de pesca sin muerte. Existe, además, una zona sin muerte permanente, que va desde el muro de refuerzo (cerca del cual no se puede pescar) hasta el primer arroyo. En el resto del perímetro podremos practicar pesca con o sin muerte, habiendo sido las zonas más fructíferas para truchas los cuatro arroyos que entran al embalse, especialmente el tercero, y -en las épocas de mayor calor- el cuarto, pues es el único que mantiene un flujo de agua en verano aportando oxigenación, alimento y mejor temperatura al agua gracias a un trasvase en túnel desde el Pantano de la Aceña.
Mapa explicativo del embalseTercer arroyo (derecha) y cuarto arroyo (hacia la izquierda de las piedras)
Hay una pequeña carretera que bordea el pantano por la que podremos llegar cómodamente a las zonas de los arroyos; no obstante, está prohibido aparcar a los lados de esta y si lo hacemos podremos afrontar una multa de 400 €. Es por ello que se recomienda usar los diferentes parkings que hay habilitados.
Foto del parking cerca del tercer arroyo.
Por último, como curiosidad, en su entorno podemos ver los restos de la espadaña de la Ermita de San Macario perteneciente al antiguo asentamiento del Berrueco de la Herrería. Dicho asentamiento, cuya antigüedad data al menos del siglo XIII, fue abandonado en el siglo XVII sin que hayan trascendido las causas, y ahora descansa junto a una tejera (fabrica de tejas y ladrillos) en las profundidades del pantano. En épocas de estío es posible ver restos de los muros pertenecientes al poblado.
En esta ocasión nos vamos hasta Extremadura para hablar de un curioso embalse.
La función de sus 36 hm3 de agua es poco común, ya que -a diferencia de otros embalses que están dedicados al consumo, riego, generación de electricidad, instalaciones recreativas, etc,- en este caso, sirven para refrigerar la central nuclear de Almaraz.
Las aguas son tomadas del río Tajo para hacer un recorrido de 25 km de longitud alrededor de una barrera térmica en mitad del pantano. Como es lógico, el agua está más fría cuando entra y veremos que, según nos acerquemos a la central y hacia su desembocadura, la temperatura subirá paulatinamente; no obstante, en cualquier punto del recorrido encontraremos que tiene varios grados más de lo habitual, siempre y cuando la central esté en funcionamiento.
El mayor atractivo del lugar es poder pescar en cualquier época del año, puesto que el hecho de mantener una temperatura más elevada del agua provoca que los peces estén -en mayor o menor medida- siempre activos. Por ende, podemos planificar de vez en cuando una escapada invernal para quitarnos el mono de picadas a solo dos horas y media de la capital.
Sobre especies, cabe destacar al blackbass, que encontraremos en abundancia entre la espadaña; por tanto, se recomienda el uso del vadeador. No obstante, dar con uno de los ejemplares más grandes no será tarea fácil. La lucioperca, la carpa royal, la carpa común, el alburno y el barbo son otras de las variedades de peces que nadan en sus aguas.
El siluro, cuya presencia en número y tamaño se ha hecho cada vez más evidente, ha cambiado un poco las reglas de juego, puesto que además de depredar al resto de especies ha provocado que queden más agrupadas. Las épocas en las que era normal pescar 50 blackbass en un día han quedado ya lejos… Esto nos invita a ir probando en diferentes posturas hasta dar con una en la que parezca que haya más actividad.
En cuanto a zonas, cabe destacar los puestos de la zona fría cercanos a la presa para la pesca de depredadores, donde además encontraremos un pequeño aparcamiento, y los puestos de la zona caliente para el carpfishing.
También encontraremos un buen lugar en el llamado “Chorro” que desemboca las aguas calientes en el Tajo. La zona cercana al pueblo de Saucedilla también es un buen sitio donde probar nuestras cañas, si bien hay que tener muy en cuenta que, desde la horizontal de la central de Almaraz (no la presa) hacia el norte, todo el perímetro está vedado desde el 1 de marzo hasta el 1 de agosto por tratarse de una zona de especial protección para las aves.
A continuación adjunto un pequeño mapa de la zona cercana a la presa para que os podáis orientar mejor.
Pequeño embalse urbano, situado en la urbanización de Parquelagos y cerca de Galapagar. Se puede pescar a lo largo de todo su perímetro siendo además zona libre de pesca, con lo que solo será necesario contar con nuestra licencia de pescador.
A la izquierda podemos ver el muro de la presa
Las dos orillas cerca de la presa son buenos sitios para tentar a las diferentes especies que aquí se hayan; no obstante, nos resultará muy cómoda la pesca desde la orilla en la que encontraremos un merendero y una especie de espigón, ya que tendremos una profundidad aceptable (sabiendo que el máximo de este embalse es de aproximadamente 3 m) y podremos pescar sin necesidad de vadeador ni mucho aparataje. Otra ventaja es que podemos dejar el coche aparcado relativamente cerca en la Avenida Sicilia por si queremos dejar allí nuestras cañas y señuelos de repuesto.
Hay que tener cuidado, eso sí, con la gente que está paseando por la zona para evitar cualquier percance.
Foto desde la presa mirando hacia el “espigón”Foto desde el “espigón” mirando hacia la cola del pantano
¿Qué especies encontraremos en esta masa de agua? Pues aquí podremos disfrutar de la pesca de blackbass, carpa royal, carpa común, lucio y percasol.
En la zona de la “cola” del pantano nos encontraremos un terreno algo más salvaje con un pequeño sendero por el que podremos recorrer toda la orilla, si bien la frondosa vegetación nos hará más complicado movernos y tal vez sea una zona más adecuada para llevar el vadeador.
Zona de la cola del pantano
Como en muchos otros lugares, también tenemos la presencia de nuestro amigo el cangrejo rojo americano, que se dejará ver en los meses de calor, y que contribuye a alimentar a los grandes peces que, a pesar de su reducido tamaño, contiene este lugar.
Usualmente podremos ver muchos pescadores de carpas, y eso tiene una razón: se dice que en sus aguas habitan algunas carpas de un tamaño descomunal.
Tratándose de un pequeño embalse, al que puede afectar la presión de pesca, y siendo además urbano cuyas aguas no deben ser las más limpias de contaminantes, se recomienda encarecidamente devolver las capturas para que todos podamos seguir disfrutando de este pequeño oasis.
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